domingo, 6 de agosto de 2017

Olvido (13) Los lugares olvidados según Geppe Monrós y Julia Clay



¿Realmente abandonados?

Cada sitio tiene una historia, cada rincón guarda un secreto pero ¿qué pasa con ellos cuando la vida deja, aparentemente, de existir allí? Hoy presentamos un documental que busca dar sentido a aquello que a simple viste parece ya no existir dentro de las paredes. '¿Abandonado?' es un film dirigido por Julia Clay y Geppe Monrós que nos invita a la reflexión sobre lugares y edificios europeos que han caído en desuso.

Este documental propone un viaje por 24 países de Europa para explorar la belleza y la transformación que experimentan los lugares abandonados, la necesidad de utilizarlos y las diferentes maneras de hacerlo. Un repaso a su historia, sus cambios, su relación con el hombre o con el medio ambiente a través de vídeos, fotografías e imágenes de archivo.

Europa está llena de sitios y edificios supuestamente "abandonados" que en realidad no lo están, pues viven en un constante estado de transformación. Son lugares que esconden belleza, evocación y carga histórica. Los seres humanos tienen la capacidad para conservar, transformar y reutilizar estos lugares, reduciendo la presión del crecimiento urbano sobre el medio ambiente y preservando su patrimonio y dotándolos de una función nueva que les permita recuperar su identidad. 

'¿Abandonado?' refleja un viaje de 13 meses en una caravana por lugares abandonados, incluyendo diferentes momentos en el tiempo y diferentes culturas: desde unos búnquers y una central eléctrica abandonados en Albania; hasta palacios y una antigua base militar soviética de misiles nucleares en Ucrania; un hospital subterráneo abandonado y una base secreta de submarinos militares en la isla de Vis en Croacia; colegios, hoteles, discotecas y centros de ocio abandonados en la antigua República Democrática Alemana y así hasta alrededor de 1.000 espacios abandonados que visitaron en esta aventura.

Este film les enseña ilustrados con vídeo y fotografías actuales junto con algunas imágenes de archivo para mostrar su evolución. Una forma de descubrir su capacidad de evocación y belleza, que actúan de punto de partida y como marco visual para contemplar, maravillarse y reflexionar sobre sus transformaciones.

Además, expone situaciones de ocupación, conservación, adquisición y recuperación, reciclado y reutilización de los mismos. Muestra la relación dinámica entre el hombre y esos lugares, junto con sus repercusiones medioambientales y socioculturales. Además, presenta las opiniones, reflexiones y resultados del trabajo de diferentes personas y expertos implicados en la conservación o en la transformación de estos lugares olvidados pero en los que aún existe vida.  Una invitación a redescubrir los vestigios del pasado. 

jueves, 3 de agosto de 2017

Océanos (17) El monopolio de los océanos

El monopolio de los océanos 

El documental 'El monopolio del océano' es una producción alemana de 2016 dirigida por Max Mönch y Alexander Lahl que indaga en cómo los países costeros han ido reclamando la propiedad de los océanos para ampliar el control sobre los recursos pesqueros, energéticos u estratégicos de sus costas o islas. 



Actualmente se reconocen 200 millas náuticas de soberanía y aprovechamiento económico exclusivo, lo que lleva a países como China a emprender una disputa que implica a otros cinco países vecinos, ya que el país asiático se atribuye la soberanía de cerca del 90% del mar de China, por el que pasa anualmente un tráfico marítimo de 5 billones de euros en bienes y que se sospecha rico en recursos naturales. En los últimos dos años ha acelerado la construcción y equipamiento de siete islotes artificiales, dotados ya de pistas de aterrizaje y sistemas de defensa. Con los países pujando por sus propios intereses la polémica está servida y así lo demuestra este documental.



El monopolio del océano

¿A quién pertenecen los océanos? Jurídicamente a todos los estados costeros se les concede una plataforma continental que alcanza las 200 millas náuticas como zona económica exclusiva pero un estado puede reclamar su plataforma continental geológica además de la jurídica, siempre y cuando pueda aportar datos que lo demuestren en un plazo de diez años. Este límite de tiempo desencadenó una auténtica carrera por los océanos del planeta y la mayor adjudicación de tierras de la historia. Es aquí donde entraron en juego la ciencia y los geólogos, que son ellos los que determinan dónde terminan el lecho marino o la plataforma continental, hasta dónde llega la soberanía de un estado en el océano.

Francia es uno de los países que encabeza estas reclamaciones. Gracias a su pasado colonial, controla islas en casi cada océano del mundo. Todas y cada una de las islas pueden crear su propia zona económica. Por ejemplo, la Polinesia Francesa, en el Pacífico, solo este grupo de islas le reporta a Francia 4 millones de kilómetros cuadrados.

Las islas son una carta triunfal en la partida por controlar los océanos del mundo. En los años 80, Gran Bretaña quería declarar el peñón Rockall, en el Atlántico Norte, como isla. Para reclamar el territorio marítimo circundante, debía demostrar que era habitable. El desembarco de Rockall casi le costó la vida al aventurero Tom McClean, que terminó poniéndose a salvo y permaneció en la roca 40 días. Consiguió convertir el peñón en isla para su país.



Okinotorishima, es la isla más meridional de Japón. Es una motita en la inmensidad del océano. Pero la zona marítima que aporta es más grande que el propio Japón. Una enorme expansión territorial, que conlleva derechos soberanos sobre la pesca y otros recursos naturales. Pero este territorio se perderá si desaparece el arrecife. Kayanne, es especialista en coral, y ha hallado un método para criarlos a gran escala y mantener con vida el atolón. Este hombre es la gran esperanza de Japón en la carrera por reclamar los océanos del mundo.

Cinco naciones que limitan con el océano Glacial Ártico se encuentran en plena pugna por ampliar sus derechos soberanos respecto al Polo Norte: Dinamarca, Canadá, Estados Unidos, Noruega y Rusia. Todos quieren tanto territorio como sea posible. Se calcula que la zona contiene el 10% de las reservas petrolíferas del mundo.

La Comisión de Límites de la Plataforma Continental de Naciones Unidas, formada por 21 geólogos, decidirá quién será el propietario de los océanos. Pero, de sus 21 miembros, 19 provienen de países que han solicitado expansiones territoriales. ¿Cómo pueden ser objetivos cuando los intereses económicos y estratégicos están en juego? ¿Influyen los intereses nacionales en las decisiones de sus miembros?

martes, 18 de julio de 2017

Memoria (27) Laurie Anderson y 'Heart of a dog': vida, muerte y memoria en un hocico húmedo


"Conmovedora, dura y desasosegada (...) La directora no sólo compone una bellísima radiografía de la existencia (de cualquier existencia imaginable) sino que acierta a describir con una precisión que asusta el tacto del tiempo" Luis Martínez: Diario El Mundo

Nuestro documental de hoy es de los que honorizan cualquier web en la que se alojen. 'Heart of a dog' es un multipremiado y cautivador trabajo de la artista Laurie Anderson (una de las figuras icónicas del underground en la Nueva York de los años setenta), un intimista diario narrado con su mesmerizante voz mientras va desgranando las memorias de su vida tras la muerte de su marido (Lou Reed, apenas mencionado pero sí presente en su desgarro), de su madre y de la auténtica protagonista junto a ella misma del filme, su perra Lolabelle.

Anderson utiliza, muy a lo Chris Marker, distintas herramientas formales como vídeos caseros, montajes de animación, grabaciones de la New York post-11S o incluso una cámara colocada en la cabeza de Lolabelle para mostrar la perspectiva perruna, además de una excelente soundtrack, medios que utiliza para reflexionar sobre la vida y la muerte, la superación de la pérdida, la soledad, la memoria, el amor y sus fantasmas, el lenguaje y por supuesto sobre su relación con Lolabelle, en otro 'human meets animal' de los que inspiran una de nuestras etiquetas.

Sueños, fantasías de la infancia o teorías filosóficas y políticas se despliegan poéticamente 'en la armonía de una canción constante' para conformar una obra de arte trascendental en el mejor sentido de la palabra, 75 hipnóticos minutos para ser vistos en repetidas ocasiones pues siempre se sale de su visionado impregnado de emoción, lirismo y sabiduría, siendo un poco mejor persona. Advertidos quedan. 





Los fantasmas de Laurie Anderson



Ahí está la artista Laurie Anderson (Glen Ellyn, EE UU, 1947), sentada en la terraza con vista al mar, en el Lido veneciano, bebiendo un té con leche. El viento helado del norte vuelve tímidos los rayos del sol. Toma la taza con la dos manos, como para calentarse. Ahí está Laurie Anderson, en vaqueros y camisa a cuadros de franela, serena y liberada del dolor, tras la muerte de su marido, Lou Reed, ocurrida en 2013. Ahí está Laurie Anderson, compitiendo por el León de Oro con su nueva incursión cinematográfica: Heart of a Dog, dedicada al fallecimiento de su perra, Lolabelle. Un diario muy íntimo para superar un tema duro de digerir, como suele ser la pérdida de quienes amanos y que cuando ya no están entre los vivos se convierten en fantasmas. La dirección de Anderson es inimitable: abundan las metáforas y evita caer en formulaciones simplistas: mezcla animación, imágenes, efectos visuales y vídeos caseros de la infancia con su voz omnipresente en off y su música, del violín a la electrónica. El material reunido por Anderson fluye en una estructura visual y sonora muy estimulante. La cinta fue muy bien acogida entre quienes madrugaron el miércoles para verla.



La película debió ser el medio para explicar el sentido de la vida. Sin embargo, Anderson quiso cambiar de registro y más bien ha contado la experiencia personal tras el fallecimiento de su querida Lolabelle, su madre y, por último, su marido, Lou Reed. “Finalmente he podido llevar al cine una idea que rondaba en mi cabeza desde hace mucho tiempo: he querido contar por qué la muerte puede ser hermosa, dolorosa y al mismo tiempo espectacular. He llegado a creer que la muerte es la realización del amor”. Anderson se inspira en el Libro tibetano de los muertos, según el cual la muerte dura 43 días y después de tal periodo surge la reencarnación. El resultado es el diario más complicado de su vida. “Es un filme íntimo y difícil. Quiero dejar claro que, no hay por qué estar triste si no hay un verdadero motivo para estarlo. Hay gente que sí tiene motivos para estar triste, como los prófugos que están llegando a Europa. Pero si no reconoces la tristeza no puedes superarla. No es bueno estar siempre triste y con la cara larga. Es por eso que también utilizo el humor para hablar de un tema que te toca tan fuerte”.



Laurie Anderson había conocido el rumor de la muerte cuando era una chiquilla de 12 años. En una de las escenas, el filme retrata una adolescente vivaz, que intentaba ser siempre el centro de la atención. En esas estaba, haciendo piruetas en una piscina, cuando algo salió mal. Despertó en el hospital. Los médicos le dijeron que no volvería a caminar nunca más. “De noche, me ponía muy triste al escuchar el llanto de los niños agonizantes. Y las enfermeras no les consolaban”, narra la voz en off de Anderson. La cinta está llena de reflexiones filosóficas y frases lapidarias. “El poder de la palabra es tan importante como el de las imágenes. Trato de crear imágenes através de las palabras y representaciones. Quiero provocar una reacción más que explicar algo”.



Hay mucha poesía visiva en Heart of a Dog, un proyecto muy coherente con la producción artística de Anderson, que inició tocando el violín, para más adelante graduarse en escultura en la Columbia University de Nueva York, la ciudad donde se convirtió en una figura pionera de la escena artística, a partir de los setenta y ochenta. La cinta inicia con una secuencia de un sueño recreado, en el cual Anderson describe su apego casi maternal con la peluda Lolabelle. Todo aparece ilustrado con dibujos creados por la pionera del performance art. Y conforme avanza la narración, confiesa los extraños conflictos que provó tras la muerte de su madre. “No sabía cómo decirle que la quería. Hay que pensar muy bien lo que decimos antes de que un ser querido nos deje, a pesar de los remordimientos. La despedida de mi madre fue durísima: era una persona muy formal” ¿Y qué le dijo a Reed antes de que falleciera? Por un momento la conversación se ve casi saboteada por el silencio. Luego responde: “Mientras moría, lo tenía entre mis brazos. Logré caminar con él hasta el fin de sus días. Y pensé que la muerte es la realización del amor”.



Anderson y Reed se conocieron cuando ambos eran ya mayores y artistas reconocidos. El flechazo fue instáneo: sucedió en un concierto, en Alemania, en 1992. Desde entonces no se separaron más, hasta la muerte de Reed, 21 años más tarde. Fueron amigos, amantes, colegas… La “liberación del amor” de la que Anderson habla en el filme es un homenaje a su querido Lou. Cuando aparecen los créditos finales se escucha de fondo Time Turing Around, un modo sútil de reafirmar la historia personal y que el fantasma de Lou Reed está más vivo que nunca.

viernes, 30 de junio de 2017

Arquitectura y vivienda (7) Jujol y Gaudí, dos genios de la arquitectura

'Jujol-Gaudí, dos genios de la arquitectura'

Jujol fue el principal colaborador de Gaudí y su trabajo se puede ver en la fachada de la Casa Batlló, los balcones de la Pedrera o los bancos del Parc Güell de Barcelona pero su aportación no ha sido reconocida de la misma manera. ¿Eclipsó Gaudí la carrera de Jujol? ¿La descubrió? ¿La influyó?. 'Imprescindibles' analiza el trabajo de ambos junto y partir del testimonio de expertos en arquitectura y estudiosos jujolianos y gaudinianos, se da a conocer lo que ambos representan para la arquitectura catalana.

El documental 'Jujol-Gaudí, dos genios de la arquitectura', dirigido por Luis Campo Vidal, tiene como hilo conductor la comparativa entre estos dos referentes del Modernismo catalán. Dos genios coetáneos que desarrollaron lenguajes propios y únicos (llamados 'gaudiniano' y 'jujoliano'), al margen de las corrientes estéticas. Dos mentes brillantes que colaboraron en las obras más emblemáticas, entre ellas, Casa Batlló, Pedrera, Parc Güell, Colonia Güell y la Sagrada Familia y que anticiparon el camino de la arquitectura moderna.
Este film descubre las obras más destacadas de Jujol en solitario, algunas prácticamente desconocidas hasta ahora: la Casa Bofarull, el Teatre Metropol, Can Negre, la Torre de la Creu, Vistabella, Can Camprubí (la Casa de las Rosas), Mas Carreras, en la Colonia Güell, Església del Pi, Bellesguard… Así hasta 20 edificios y trabajos hechos por el artista tarraconense. 

El documental recorre Barcelona, Sant Joan Despí y Tarragona, e incluye testimonios de expertos como Josep María Jujol (junior), los arquitectos Josep Llinàs y Oriol Bohigas; el artista y filósofo Perejaume; Juan José Lahuerta, jefe de colecciones del MNAC (Museo Nacional de Arte de Cataluña); Carlos Flores, arquitecto e historiador; Montserrat Duran, historiadora de Arte y Archivera de Sant Joan Despí; Toshiaki Tange, arquitecto y presidente del Centre d’Estudis Gaudinistes, y la dibujante Pilarín Bayés.

Les dejamos ahora con esta visita guiada en formato documental para disfrutar de un recorrido por las marsvillosas obras de Jujol y Gaudí, dos genios de la arquitectura.
    

viernes, 23 de junio de 2017

Animales (52) Luz en la Tierra

Es en los documentales de David Attenborough cuando el Juez Roy Bean más se aberra del doblaje en la televisión pública española, más aún en el género documental. Al menos tenemos su bonhomía y su eterna mirada emocionada ante las maravillas naturales de nuestro planeta.

En esta ocasión viaja por el mundo en otro impactante documental de la BBC sobre la bioluminiscencia, los increíbles seres lumínicos que pueblan distintos ecosistemas naturales. Maravillosa luz en la Tierra que debido a la presión humana cada vez luce menos. Disfrutemos de su existencia a través de los ojos y el corazón de nuestro indispensable David. Life that glows.







En el mar y en tierra firme, seres vivos de muchas clases han desarrollado la capacidad de emitir luz de formas extraordinarias. Con las cámaras y tecnologías más avanzadas, estamos empezando a conocer la vida de los seres luminosos. Los seres luminosos, criaturas con su propia luz interior, nos encantan y nos asombran.

Cualquiera que haya visto una luciérnaga o un gusano resplandeciente no puede dejar de caer bajo su hechizo. El mar en la noche brilla, como millones de plancton luminosos revelan las formas de los delfines, peces y ballenas en un espectáculo de luz verdaderamente espectacular y mágico. Pero, ¿Por qué los animales producen luz propia?

Durante siglos, sólo hemos podido maravillarnos con el misterio de la bioluminiscencia, ahora en cambio podemos comenzar a revelar la increíble verdad acerca de las criaturas vivientes con luces. Sir David Attenborough es nuestro guía mientras nos aventuramos en un mundo que describe como "completamente diferente a la nuestro".

miércoles, 14 de junio de 2017

Odio (7) La Haine: el odio según Mathieu Kassovitz


"Esta la historia de un hombre que cae de un edificio de 50 pisos. Para tranquilizarse mientras cae al vacío, no para de decirse: hasta ahora todo va bien, hasta ahora todo va bien, hasta ahora todo va bien..."

Así comienza la película que hoy publicamos en otra entrada de nuestro ciclo de cine europeo así como otro post de nuestro vocabulario fundamental sobre el odio. En 1995 el director y actor francés Mathieu Kassovitz mostraba la guerra de clases en las banlieues (barrios periféricos) parisinas con una película poderosa y despiadada que sacudió las conciencias de la acomodada sociedad francesa, que ignoraba sistemáticamente las demandas de sus ciudadanos más desfavorecidos.

Kassovitz y el excelente elenco de actores de este film  (entre ellos el siempre brillante Vincent Cassel en el papel del siempre irascible Vinz) mostraban un desolador retrato de los suburbios urbanos de los 90’ pero bien podría describir la realidad actual, a la que habría que añadir el siniestro componente del terrorismo yihadista, tan presente en nuestros días y que por aquel entonces aún no se había manifestado. Los conflictos sociales, la desigualdad, el paro y la falta de oportunidades, todos ellos son los vectores que alimentan el odio y la rabia latentes que llevan décadas germinando y que convulsionan la sociedad gala en estallidos de violencia cada vez más frecuentes.

'La Haine' relata 19 horas desesperadas en la vida de tres amigos en un deprimida banlieu a las afueras de Paris. Vinz, Saïd y Hubert, un judío, un negro y un árabe que, enfrentados a una vida sin futuro, poco más tienen que hacer que vagabundear por su barrio, malgastando las horas de sus días, rumiando su frustración, mostrando su hostilidad contra todo el que se cruza en su camino.

Tras una revuelta popular que desemboca en enfrentamientos con la policía y que dejado el barrio y sus corazones envueltos en llamas, Abdel, un buen amigo suyo, ha sufrido una fuerte paliza de la policía y está en coma. Vinz, que ha encontrado una pistola perdida tirada en el suelo, quiere venganza. Mientras tanto, Hubert no para de decir que "la haine attire la haine!", el odio lleva al odio...

Tanta vigencia sigue teniendo esta película (ya un clásico indiscutible del cine francés), que en 2005 a los diez años de su primera proyección, se presentó el documental 'Les dix ans de La Haine' (Los diez años de El Odio) dirigido por Benjamin Geffroy. Centrado en entrevistas al director, productor y actores de la película que retrataban el inquietante contexto social que se vivía en Francia una década antes y cómo pensaron mostrarlo en la película, así como las dificultades del rodaje y cómo consiguieron superarlas. Aquí mismo se lo ofrecemos:



En 2015 y quizá espoleado por los atentados en la revista Charlie Hebdo, Kassovitz mostró su deseo de rodar una secuela de este film; suponemos que todo lo que ha sucedido después no habrá hecho más que reafirmarle en su idea. Porque entonces como ahora, en la sociedad francesa sigue existiendo una tensa realidad que avisa que 'hasta ahora todo va bien, hasta ahora todo va bien... pero lo importante no es la caída, sino el aterrizaje'. Y quién sabe cuán lejos, o no, estemos de tocar fondo. Aquí tienen, 'La Haine', disfrutenla. 

viernes, 19 de mayo de 2017

Amor (24) Suecia, amor e individualismo



"Los suecos han perdido las habilidades de la socialización. Al final de la independencia no está la felicidad, está el vacío de la vida, la insignificancia de la vida y un aburrimiento absolutamente inimaginable". Zygmunt Bauman (sociólogo) 

Introducción

Nos abrazamos. Nos besamos. Nos tocamos. Nos ayudamos. Nos acompañamos. Podríamos decir, incluso, que nuestra predisposición a relacionarnos es algo inherente al ser humano. Pues no lo es, al menos no en todos lados. Hablemos de Suecia. Allí uno de cada dos suecos vive solo. Uno de cada cuatro suecos muere solo… y nadie reclama su cuerpo.  

La persecución del ideal de independencia, que se inició con un manifiesto político en 1972 elaborado durante el gobierno de Olof Palme, apostaba por despegarse de las estructuras familiares anticuadas y buscar la independencia. Alcanzar 'el valor más sueco de todos' que, a simple vista, parece haberse conseguido. Sin embargo, los resultados ¿son los esperados?. 

La idea comenzó a gestarse con el propósito de que ningún adulto dependiera económicamente de algún familiar. "El principio es muy simple: cada individuo debe sentirse como un ente autónomo y no como un apéndice de su cuidador. Y para lograrlo hace falta crear las condiciones económicas y sociales. Y a partir de ahora solo las relaciones auténticas nos mantendrían unidos". La decisión en manos de cada persona. 

Modelo sueco: ¿El ideal?

El tópico define a Suecia como un modelo de sociedad avanzada con una elevada calidad de vida, según la ONU es uno de los países con menor nivel de pobreza en el mundo y con una distribución de la riqueza más igualitaria.. Pero, ¿es realmente un país feliz? ¿Es posible que la población más autónoma e independiente del mundo esté insatisfecha?. La persecución de esa independencia parecía absolutamente lógica, sin embargo, los suecos, en su afán de conquistarla, parecen haber llevado la idea al extremo. 

'La teoría sueca del amor'

Ser individuos en sociedad es el dilema que plantea el documental que presentamos hoy: ‘La teoría sueca del amor’. "Lo cierto es que en el mundo occidental puedes ocuparte de ti mismo como si fueras el proyecto más importante del mundo", comienza el film dirigido por el italiano Erik Galdini en 2015. Centrar la atención en ti mismo y focalizar para alcanzar tus propios logros. Propios. Así, sin la necesidad de pedir ayuda o favores, el contacto humano queda reducido a la mínima expresión. 

Una de las primeras consecuencias que podemos ver reflejadas en el documental ha sido el creciente número de mujeres que acuden a los bancos de esperma para tener hijos sin necesidad de mantener una relación. El banco de esperma más grande del mundo, una empresa danesa, envía por correo el líquido seminal para su aplicación casera. Las mujeres suecas son sus mejores clientes. La actividad de esta compañía sigue creciendo y el dueño de la firma se pregunta: "¿Dónde estará el hombre en el futuro?". 

Pero hay más, una agencia estatal se ocupa de buscar a los familiares de los fallecidos a los que nadie reclama. "Se pasaría el día solo ante el ordenador, ordenando transferencias entre sus propias cuentas. Me pregunto cómo es que somos tan infelices si nadamos en la abundancia. No tienes a nadie que te abrace mientras lloras, solo un formulario que rellenar", dice una de las trabajadoras de este organismo. "La soledad está en alza. El ansia de independencia nos ha deslumbrado", se lamenta. 

Además, el film nos presenta la gran dicotomía de los refugiados. Por un lado, son acogidos en Suecia pero después de solo unos días en el país se preguntan desconcertados "¿dónde están los suecos? No hay manera de conocerlos". Nhela, una mujer de origen sirio, enseña a los recién llegados cómo deben comportarse en su nueva casa. "Los suecos pueden estar casados, vivir en pareja sin estarlo o estar juntos, pero viviendo separados", les explica a estas mujeres y hombres que, según se expone, tardan una media de siete años en encontrar trabajo y el mismo tiempo en integrarse en la sociedad.

La necesidad de sentir 

'La teoría sueca del amor' revela también a aquellos que continúan en la búsqueda de la cercanía con los demás, la integración. Grupos que se han ido a vivir a los bosques en comunidad, batidas de voluntarios que buscan a personas desaparecidas todos los fines de semana (se registra un elevado índice de suicidios) y la historia del doctor Erichssen, un cirujano sueco hoy en un hospital de campaña en Etiopía – "aquí he encontrado un sentido a la vida"-. 

Un documental que reflexiona sobre cómo una vida segura y fácil puede convertirse en una existencia vacía y solitaria.


viernes, 12 de mayo de 2017

Infancia (35) Infancia en guerra 10 Niños de Siria


Omar: "He visto lo que mucha gente ni se imagina, aviones, misiles, metralletas, tanques, he tenido mucho miedo."

Rojda: "Estaba en la escuela cuando bombardearon el edificio. Mi madre vino y nos escondimos lejos del Ejército sirio."

Hasan: "Mi mano está un poco torcida por la metralla en el cuello. Ahora suelo usar la mano izquierda para llevar el bidón de agua"

Omar: "Comenzamos a acostumbrarnos a la guerra, dormíamos, incluso, cuando los helicópteros bombardeaban nuestros refugios."

"En mis sueños voy a mi antiguo pueblo y veo los fantasmas de mis amigos. Los veo y veo gente que recibió disparos y todavía está viva y alguna con la cabeza cortada. Me despierto y no me puedo volver a dormir."


Infancia en guerra - Siria 

Esta entrada que hoy publicamos dentro de nuestra serie sobre la infancia comenzó a gestarse dentro de un post sobre la Gran Guerra Siria que estamos preparando desde hace tiempo, pero según íbamos acumulando información, reportajes, imágenes o testimonios decidimos crear una publicación específica en nuestra etiqueta sobre las infancias para recoger cómo la guerra está impactando sobre los niños sirios. 

Niños sometidos a un aprendizaje acelerado sobre lo peor del ser humano, preadolescentes que en breve tiempo han aprendido a diferenciar los distintos proyectiles y armas que les atacan o en qué zona caerá un obús solo con escuchar su disparo. 



Estos niños han nacido en el peor escenario, expuestos a una de las peores situaciones a las que puede verse sometido un ser humano: la guerra. Cuando estalló el conflicto, hace ya seis años, algunos de estos niños sirios aún no habían nacido mientras que otros tenían apenas uno o dos años, por lo que en su más tierna infancia tuvieron que dejar su casa, sus juguetes, su colegio, sus familias, sus amigos... Desde sus primeros días de vida les obligaron a perder su infancia.

En la guerra siria, entre bombas, disparos y explosiones mueren en silencio para el resto del mundo. Al menos 652 niños perdieron la vida en 2016 en sus hogares, en escuelas, hospitales, parques o en la calle, víctimas tanto de las fuerzas gubernamentales como de las milicias opositoras.

Según un informe de Unicef, más de 8 millones de niños necesitan ayuda humanitaria urgente, 5,8 millones siguen en Siria bajo el fuego de las bombas (12 veces más niños que en 2012) y 2,3 millones viven como refugiados en los países vecinos: Líbano, Jordania, Iraq, Turquía y Egipto. Los más vulnerables son los 2,8 millones que están en zonas de difícil acceso, incluyendo a 280.000 en 13 áreas que siguen sitiadas; su acceso a la ayuda es prácticamente nulo.

Hoy sus miradas reflejan el sentimiento de crecer en una guerra, sin patria ni hogar. Con las consecuencias de actos inhumanos que los convierten en las principales víctimas de esta situación. Porque tras cada mirada se esconde un niño con una historia con la que deberá cargar toda su vida. Están aquellos que se han quedado completamente solos o a cargo de sus hermanos a pesar de su corta edad, también aquellos quienes han perdido a su padre por lo que corren el riesgo de convertirse en apátridas ya que las madres sirias no pueden dar su nacionalidad a los hijos de su sangre, nacidos en el exilio. Desamparo y desolación, que ellos interiorizan como pueden.




Infancia robada

Seis años después del estallido del conflicto, muchos viven en campos de refugiados en Jordania, Líbano o Turquía que no dan abasto, donde las condiciones están lejos de ser las adecuadas para quienes llegan allí huyendo de la guerra. Otros muchos siguen viviendo en zonas de guerra en un país en constante conflicto, intentando escapar de ciudades destruidas en las que un día su vida se pareció a la de cualquier otro niño.

Estos niños estarán marcados para el resto de su vida con consecuencias terribles para su salud, su bienestar y su futuro
. La magnitud del sufrimiento no tiene precedentes. Miles de niños sirios sufren ataques a diario, sus vidas han dado un vuelco, son víctima de las armas, pero también del hambre, la desnutrición y las enfermedades. Según recoge Save the Children en su informe 'Childhood under siege'en un estudio realizado por la Sociedad Médica Sirio-Americana, de 560 muertes en zonas sitiadas, un 46,6% eran menores de 14 años. Muchas de las muertes se deben a causas evitables como la ingesta accidental de veneno mientras buscan comida, la falta de cuidados médicos de emergencia, la escasez de medicamentos básicos, complicaciones durante el parto y en áreas bajo asedio continuo, malnutrición crónica y deshidratación.



Niños soldados

Como si todas estas atrocidades a las que se ven expuestos como sujetos pasivos de esta guerra fuesen pocas, está también muy documentado el uso de niños como combatientes. Según el citado informe de Save the Children, un total de 362 casos de reclutamiento de menores habían sido verificados en abril del año 2016. Una triste y cruel realidad que podemos ver reflejada en vídeos distribuidos por los propios grupos en los que busca captar a más niños y jóvenes enseñándole la experiencia de otros en su misma condición. 

Además, a la mayoría se les convenció para el combate por un sueldo de aproximadamente trescientos sesenta euros mensuales, cantidad suficiente para disuadir a las familias a alistar a sus hijos e hijas, en situaciones de extrema pobreza. En otros casos los menores se alistan voluntariamente en grupos insurgentes para combatir con sus propias manos y así vengar las muertes de sus familiares o amigos.


Daesh y sus niños armados

El caso más preocupante en el uso de niños combatientes es el de Daesh, tanto por el número de niños secuestrados como por el desvarío de su ideología, que cuenta con la existencia de centros de entrenamiento en zonas rurales de Alepo, Raqqa y Dayr al Zawr donde entrenan militarmente al menos a 124 menores de entre 10 y 15 años. Además, se han verificado 18 casos de niños de hasta siete años de edad combatiendo. Niños en primera línea de combate, niños espías, niños francotiradores, niños enfermeros y niños dedicados a tareas logísticas o transporte de municiones.

Pero hay más, los niños son también reclutados para el terrorismo suicida. Tras su adoctrinamiento, por su fácil manipulación y sin que hayan llegado a elaborar una idea certera sobre la muerte, estos chicos y chicas se ven abocados al final precipitado de sus cortas vidas. Estos entrenamientos para la guerra se ven favorecidos por su alta tolerancia a la violencia ambiental y cotidiana, el odio y la falta de expectativas adecuadas a sus necesidades.



La situación de las niñas es de extrema gravedad ya que la violencia sexual contra las menores en las zonas controladas por Daesh es cada vez mayor. Las niñas son muy vulnerables, sufriendo matrimonios forzados con los combatientes; aquellas de otras minorías étnicas y religiosas como las yazidíes, siguen siendo secuestradas y vendidas para ser utilizadas como esclavas sexuales.

Una niñez sin educación

Siria poseía un sólido sistema educativo antes de la guerra con una escolarización de casi el 100 % de los niños en edad escolar primaria y del 70 % de los niños en edad escolar secundaria. De acuerdo con el censo del año 2004, la tasa de alfabetización en Siria era del 79,6 %: el 86 % de los hombres y el 73,6 % de las mujeres estaban alfabetizados. En 2002, se declaró la educación obligatoria y gratuita desde el primero hasta el noveno grado. En 2016, UNICEF informó que 2,1 millones de niños en Siria y 700.000 niños sirios refugiados no tienen acceso a la educación. En 2016 había un total de 80.000 niños refugiados en Jordania que no iban al colegio (HRW).

La destrucción deliberada de centros educativos es una característica que ha marcado el conflicto armado desde el principio. Las escuelas pueden ser vistas como personificaciones de la autoridad estatal; en consecuencia, los actores no estatales las ven como objetivos militares legítimos y a su vez, el propio régimen sirio y a sus aliados rusos han realizado docenas de ataques sobre escuelas situadas en zonas controladas por grupos opositores. Siria se ha visto muy afectada por ataques relacionados con la educación o la sanidad, que incluyen ataques a estudiantes, maestros y hospitales, asesinatos selectivos y secuestros.

Desde el inicio del conflicto más de la cuarta parte de las escuelas sirias han sido dañadas, destruidas o utilizadas como refugios por personas desplazadas internamente (PDI) pero también como lugares de detención arbitraria y tortura. Sin un final del conflicto a la vista, se teme que la crisis dé lugar a una 'generación perdida' de niños, que no podrán cubrir sus necesidades básicas ni acceder a la educación. Las escuelas no constituyen ya el espacio para crecer, aprender o jugar, sino que se han convertido en lugares vulnerados por el adoctrinamiento, el sufrimiento y la muerte.

¿Una generación perdida?

La violencia, el desplazamiento, la muerte de seres queridos, la visión de acciones terroríficas, la desnutrición e incluso los abusos y la tortura, pasan y pasarán factura a los menores sirios, perjudicándoles seriamente de cara al futuro. Las consecuencias en adolescentes son más graves, con trastornos agresivos y uso de drogas como vía de escape. La situación de las niñas es más difícil de valorar, pues tienden a permanecer en casa. En cualquier caso, las secuelas pueden ser muy duraderas y perjudicar el futuro desarrollo personal y profesional de varias generaciones.

Como señala Jan Egeland, Secretario General del Norwegian Refugee Council, "las consecuencias del colosal abuso de los derechos de los niños y niñas en Siria podría sobrevivir a la propia guerra durante décadas. ¿Cómo podemos esperar que crezcan respetando y defendiendo el derecho internacional cuándo éste les ha fallado en el momento que más lo necesitaban?"

Más de seis años han pasado ya desde el inicio de la guerra siria, en una zona en constante conflicto en la que su población resiste con una capacidad asombrosa, pero donde las vulnerabilidades siguen siendo muy altas, sobre todo para la infancia. Pero a pesar de todo los niños sirios corren, ríen, juegan.. viven como lo que son, niños, aunque la guerra les esté arrebatando su infancia y eso nadie pueda devolvérselo.






Los niños de Alepo han reconquistado a golpe de carcajada las calles reivindicando su espacio de juego. Los menos afortunados, se han convertido en niños trabajadores. Salen de cumplir cinco años de condena entre los muros del hogar, sentenciados por el miedo de sus padres a que un obús, una bomba o una bala les quite la vida. Como el resto de los niños del mundo, se dedican a jugar a ser adultos imitando a los que les rodean. A diferencia del resto de niños del mundo, están ansiosos por pisar un aula. Los que rondan los 10 años tenían cinco cuando estalló la guerra.


Como Mohamed que se dedica a vender algodones de azúcar por 20 céntimos de euro a aquellos curiosos que se han acercado a ver la fortaleza de Alepo. Las risas de Mohamed y sus algodones de colores no pegan en absoluto con los edificios derruidos a sus espaldas. Pero este nuevo ejército de pequeños trabajadores de metro y medio ya es parte del paisaje.



A cuatro pasos de allí, Munir, también de 10 años, juega con un amigo. En la mano derecha sujeta un palo con el que remueve la tierra. En la izquierda, una paloma muerta. Juega a los enterradores. Ha bajado al parque de debajo de su casa, que, a falta de tierra donde enterar a los muertos, se ha convertido en un improvisado cementerio. “La paloma se murió, así que vamos a enterrarla”. Munir pone todo el empeño en cavar un agujero entre dos tumbas. Algo que no parece chocar a los transeúntes. Y algo que seguramente ha visto hacer tantas veces a los mayores desde su balcón.


Un poco más lejos juega también Fátima, misma generación y desplazada del barrio al Sukkari. Las gruesas lonas con el sello de la ONU son multiuso en Siria. Sirven como funda para proteger los coches, se cuelgan entre edificios para proteger a los viandantes de la vista de los francotiradores, de techo para los tenderetes de tabaco, cortinas para las casas cuyas ventanas han sido reventadas y muchas otras utilidades. Entre ellas para hacer trajes de muñecas.

Un grupo de niños del mismo tamaño que Mohamed, Munir y Fátima, juega también en uno de los barrios más castigados por los últimos combates. Lo hacen a armados y soldados, versión actualizada de cacos y policías. Al menos ya no recogen casquillos calientes de proyectiles para su colección ni se pelean por si la deflagración que sonó era de tal o tal calibre. “Son el futuro” dicen orgullosos los abuelos. Y pesar de los traumas de guerra, los más pequeños vuelven a sonreír en las calles.