jueves, 29 de octubre de 2009

Comida (2) Usos y abusos de la pesca

Tras aquella "Vocabulario Fundamental. Comida (I) Hambre, el reverso tenebroso" en que nos ocupábamos del hecho terrible que supone que mil millones de personas en el mundo pasen hambre cada día, dedicamos esta segunda entrada sobre la comida a describir algunos de los abusos que desde hace años se cometen en la industria pesquera mundial y a la realidad que todos hemos de asumir de que estamos, literalmente, vaciando los mares de vida y que el consumo de pescado procedente de la acuicultura ha de irse imponiendo en nuestra dieta diaria para no desequilibrar más los frágiles y ya muy dañados ecosistemas marinos de los mares de todo el mundo.


Primera Parte. La pesca, entre el consumo sostenible y el abuso criminal
En julio de este 2014 el presidente francés Nicolas Sarkozy decía "la nuestra es la última generación con la capacidad actuar antes de que sea demasiado tarde. Debemos proteger los recursos marinos ahora, para pescar mejor en el futuro", abogando por una solución que permita mantener una pesca sostenible que no devaste nuestros mares.

Esperamos que las políticas medioambientales de su país del líder francés no se queden sólo en palabras y de verdad los gobiernos actúen con celeridad antes de que, efectivamente, ya sea tarde para algunas especies. Porque además de la pesca a escala industrial de especies para el consumo humano y animal, la pesca "accidental" se cobra, solamente en el Océano Pacífico, más de cuatro millones de tiburones, tortugas marinas, mamíferos y aves son víctimas cada año de la práctica del palangre. Estas víctimas de las artes de pesca no selectivas son en la mayoría descartadas y devueltas sin vida al mar, millones de toneladas de especies no objetivo para la pesca comercial desperdiciadas cada año.

A ello podríamos añadir los efectos que el ya evidente cambio climático pueden tener en la biodiversidad marítima y pesquera, que según algunos estudios prevén un daño profundo en los stocks pesqueros y un desplazamiento hacia los polos de los polos de hasta 200 km. para el 2050. Para ilustrar este tema que tanto nos afecta importamos el artículo ¿Renunciamos al pescado de los mares? que recoge la controversia entre armadores, ecologistas y altos funcionarios del gobierno sobre el agotamiento de muchas reservas pesqueras en todo el mundo. 

¿Renunciamos al pescado de los mares?

Entretanto, crece de forma exponencial el pescado de acuicultura y más en concreto de piscifactoría, que ya supone la mitad de la producción mundial. Se entrevé un futuro en el que la acuicultura acapare la mayor parte del consumo humano. Pero puede ser demasiado tarde para algunas especies.

Sebastián Tobarra El País 28/07/2009



Se agotará la pesca en los mares? ¿Podrán nuestros nietos comer sardinas o bacalao pescados del mar con la facilidad con la que lo hacemos hoy? Hay motivos para preocuparse, a tenor de varios informes que alertan del agotamiento de los recursos por la sobrepesca. Las piscifactorías, que ya alcanzan la mitad de la producción, se presentan como alternativa más sostenible.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha lanzado avisos, no negros aunque sí oscuros, sobre la pesca. La Comisión Europea también ha dado toques de atención. Pero algunas ONG son más radicales y hablan de "esquilmación" de los mares. Los armadores de buques quitan hierro a los informes de los ecologistas y dicen que cumplen las normas, aunque admiten que hay quien las incumple.

El 19% de los recursos está sobreexplotado y el 8% agotado", aunque la situación "es relativamente estable en los últimos 10-15 años", sostiene la FAO en su informe mundial sobre la pesca publicado en marzo de este año. Frente al 27% de los recursos mundiales de pesca que estarían sobreexplotados o agotados, el 20% tiene una explotación moderada y el 1% está en recuperación "tras haber estado agotadas", dice la FAO. Y el 52% de las capturas está "alrededor de sus límites máximos sostenibles".

Mirando a Europa, un documento de la Comisión Europea (Reflexiones sobre la Política Pesquera Común) asegura que la productividad de las reservas "está amenazada porque la capacidad de reproducción es reducida. El 80% de nuestras reservas se pescan tan intensamente que el rendimiento es reducido".(...)

Algunas ONG no se andan con contemplaciones a la hora de valorar la situación. "La sobrepesca ha vaciado los mares europeos, hasta el punto de que más del 80% de nuestras reservas pesqueras están sobreexplotadas y de ellas el 69% en riesgo de agotamiento", dice en un informe Oceana, una organización de defensa de los mares. Raúl García, responsable de pesca de la organización WWF, dedicada a la conservación de la naturaleza, afirma: "Hay problemas en varios lugares. Por ejemplo, con el atún rojo en el Atlántico norte, con las reservas de bacalao en el Báltico, con la merluza del Cantábrico y en la costa Atlántica".

La organización Greenpeace ha hecho una lista con 15 especies cuya pesca es "insostenible". Están en ella el rape, el langostino, los atunes, el fletán atlántico y el lenguado, ente otros. Esa lista no se corresponde a la realidad", responde Fernando Curcio, director general de Recursos Pesqueros del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino. "Los datos nos dicen que no hay que prohibir las capturas de forma generalizada, pero sí reducir en algunos casos su explotación, y es lo que estamos haciendo con el atún rojo y con otras especies", dice el director general. Curcio añade que el ministerio abre unos 3.000 expedientes sancionadores al año. Los más graves consisten en retener el barco con una fianza de 3.000 euros si se han pescado especies inmaduras, o arrastre en fondos prohibidos.(...)

¿Se frenan las capturas para que no se agoten las especies? En términos generales, no, aunque la pesca tampoco crece. En las principales áreas del mundo se pescaron 92 millones de toneladas de peces, crustáceos y moluscos (ver mapa) en 2006, según la FAO. La cifra es, tras la de 2003 (90,5 millones) la segunda más baja de esta década. (...)

Las ONG denuncian malas prácticas, especialmente en el caso del tiburón. Dicen que algunos barcos cortan sus aletas, muy cotizadas para la sopa de tiburón, y echan los cuerpos del animal al mar. Garat se defiende "Nosotros pescamos tiburones pero no tiramos el cuerpo. Es verdad que hay pescadores en la flota asiática que cortan las aletas del tiburón y tiran su cuerpo. Nosotros lo congelamos porque se aprovechan otras partes, al margen de las aletas".

Mientras, el 50% de la producción de pescado ya es de acuicultura. Lo vemos en los restaurantes: lubinas, doradas y rodaballos de piscifactoría, cada vez más consumidas. Aunque el pescado de las piscifactorías es más sostenible, los ecologistas recuerdan que éstas también consumen animales marinos. Celia Ojeda y Paloma Colmenarejo, de Greenpeace, advierten: "La industria acuícola requiere gran cantidad de pescado para elaborar piensos". Hay que usar piensos vegetales y reducir las harinas y aceites de pescado "para que la producción de un kilo de pescado no necesite más de un kilo de estos productos", dicen las ecologistas de Greenpeace.(...) Leer todo el artículo


Segunda Parte.
Atún rojo y tiburones, camino de la extinción

"Este pez se acaba. Dejemos tranquilo al atún"

“Después de todo, cómo puede uno disfrutar comprando, vendiendo, cocinando o comiendo un pescado cuyos días están claramente contados” . Aaron McLoughlin, Jefe del Programa Marino Europeo de WWF


El pasado septiembre se conocía la decisión los estados miembros de la Unión Europea de rechazar la propuesta de la Comisión Europea para incluir al atún rojo del Atlántico Oriental y del Mediterráneo en la lista CITES de animales en peligro de extinción.La Comisión consideraba que el atún rojo cumplía totalmente los requerimientos para estar incluido en el Apéndice I de dicha lista (que restringe el comercio internacional de las especies en él incluidas) y recomendaba que la UE respaldara formalmente esta propuesta. Con esta decisión se daba de nuevo la espalda a la conservación del atún rojo, cuya situación es crítica tras décadas de sobreexplotación y pesca ilegal, actuaciones contrarias a la pesca de almadraba tradicional, que permite la explotación sostenible de la especie.

Aunque 21 de los 27 países de la Unión apoyaron la propuesta de la Comisión Europea, seis países, entre ellos España, la rechazaron lo que fue suficiente ya que el apoyo no fue suficiente. Como también apuntaba
Aaron McLoughlin “una vez más los intereses de la pesca industrial en el Mediterráneo se entrometen en la supervivencia a largo plazo del atún rojo y de la industria que esta increíble especie ha mantenido durante miles de años. Esta falta de visión y de ambición es decepcionante, pero francamente, no es nada sorprendente”.



Una vez más, España retratándose como un país explotador de la Naturaleza, refractario e ineficiente (esas Tablas de Daimiel desertizadas, con sus acuíferos agotados por el efecto del hombre) a casi cualquier medida de conservación.

Sin embargo, el apoyo mostrado por Francia, Mónaco y Reino Unido permite albergar esperanzas de poder incluir a esta especie emblemática en la lista de especies sobreexplotadas dentro del Convenio CITES, antes de que desaparezca definitivamente de nuestros mares. Adena / WWF marca el año 2012 como el año de desaparición de la especie a no ser que se actúe inmediatamente. Recogemos el artículo "Alternativa culinaria" de la periodista Rosa Rivas, en El País, en el que la reportera habla con grandes chefs sobre el tema

“Ese sabor yodado, de algas, de marisco, ese perfume…”. El cocinero Joaquín Felipe se emociona cuando habla del pescado de roca. Y se emocionan los comensales. “En la alta cocina no se concibe otra cosa que el pescado salvaje”, dice Jesús Sánchez y coincide Andoni Luis Aduriz: “Lo nuestro es excepcional”. Pero son realistas: “Hay que comer todos los días”. Aunque no destilen ese perfume marino seductor, los pescados de crianza tienen textura y, lo que es más importante, alimentan.“Igual que hay granjas buenas, hay buenos criaderos de pescado. Es una alternativa para los banquetes, los restaurantes de tipo medio y la cocina de casa”, dicen los chefs. “Pescado de crianza… Pescado de toda confianza”, dice el FROM para señalar las bondades de la lubina, la dorada y el rodaballo. “Hablamos de agricultura sostenible. Ahora toca acuicultura de calidad y responsable”, insiste Aduriz. Porque frescos y salvajes quedan pocos ejemplares. Este verano en mi carta no tendré atún rojo”, anuncia en Facebook Francis Paniego para concienciar a colegas y amigos consumidores de un pescado de moda, ubicuo en los restaurantes españoles, no sólo en los de comida nipona: Este pez se acaba. Dejemos tranquilo al atún.
En fin, como vemos, incluso dentro del sector de la alta cocina se alzan voces que reclaman sentido común para parar el exterminio de una especie que nuestros mares, simplemente, no pueden permitirse perder. Así que ya saben, el gesto ha de ser de todos y si nos gusta el sushi, simplemente preguntemos al amable camarero si alguno de sus pescados es atún rojo y que si es así, por favor, nos nos lo sirva, arigato gozaimas.


La pesca del tiburón, negocio criminal



España, hasta ahora líder europeo en capturas de tiburones ha dado, sin embargo, un primer paso en la conservación de algunas especies de escualos al prohibir el Ministerio de Medio Ambiente la pesca del tiburón zorro y el pez martillo, orden que se aplicará a partir del 1 de enero del 2010. Esta orden afectará a toda la flota española, sin excepciones del lugar en el que se encuentre, e incluirá las aguas jurisdiccionales de terceros países donde pesque bajo acuerdos especiales.
Los tiburones son una especie animal que lleva (sobre)viviendo desde hace 400 millones de años en los mares de nuestro planeta. Sin embargo, en muchos lugares del mundo está saltando la voz de alarma por la matanza sin control de más de 100 millones de tiburones de todas las especies, cada año.

En muchos mares (como el Mediterráneo) han desaparecido el 90% de estos animales (y los que no, mueren en condiciones penosas), en otros lo ha hecho por completo. Estamos cepillándonos, así, por la pilosa, el primer nivel de la cadena trófica marina, los grandes depredadores, eslabón esencial para mantener la salud y el equilibrio de los ecosistemas marinos y cuya pérdida conllevaría efectos muy negativos, incalculables, sobre el medio marino incluyendo la desaparición de gran número de otras especies.

Los peligros para las distintas especies de escualos permanecen por la alta demanda de los mercados asiáticos (China, Japón, Taiwan etc) de las aletas de estos peces mediante la cruel práctica del finning o aleteo, consistente en la amputación de las aletas del tiburón a bordo del buque pesquero echando por la borda el cuerpo todavía agonizante del infeliz escualo para que no ocupe un espacio en unas bodegas que sólo esperan más y más aletas.

Porque además del crímen ecológico que supone masacrar estos magníficos animales, predadores esenciales para el funcionamiento de los ecosistemas marinos, esta práctica provoca un enorme despilfarro de proteínas y de otros productos derivados de los tiburones porque tan solo supone el aprovechamiento de entre un 2-5% del animal. De esta manera se renuncia al aprovechamiento del resto del tiburón en la costa, con la consiguiente amenaza para el desarrollo alimentario y socioeconómico de zonas costeras de muchos países pobres implicados en este tráfico. Un kilo de aletas que vale más de 250 euros mueve un mercado con beneficios sólo por debajo de los del narcotráfico ya que a los pescadores en origen sólo se les paga poco más de un euro por kilo.

Para divulgar estos datos terribles y las malas artes de las flotas chinas y taiwanesas que faenaban (y faenan) ilegalmente en las aguas de Costa Rica, les ofrecemos, subido a la Red por el blog documentalesatonline, Sharkwater un documental del año 2006 que denunciaba la práctica del shark finning en sus costas.

Los autores del documental lograron destapar esta práctica supuestamente prohibida en las aguas de un país que siempre ha presumido de conciencia ecológica y que ha hecho del ecoturismo una de sus mayores fuentes de ingresos. Igualmente descubrieron los muelles privados donde se desembarcaban las aletas de los desafortunados escualos, así como las plantas de procesamiento y envase clandestinas. Todo un tinglado criminal propiedad de empresas taiwanesas en connivencia con unas autoridades locales que hacían la vista gorda en estas prácticas supuestamente ilegales en el país centroamericano.


Y toda esta campaña de exterminio sólo por la puta tradición de la sopa de aleta de tiburón que, sobre todo en los últimos 20 años, se ha hecho cada vez más popular en China, especialmente en Hong Kong, a pesar de que las aletas son insípidas y con un valor nutritivo prácticamente nulo por lo que sólo le aportan textura a la sopa. La sopa de aleta de tiburón es un tradicional símbolo de riqueza y prestigio para las bodas y celebraciones y es pagada con gusto por un cada vez mayor número de ciudadanos chinos, según va aumentando el nivel económico de los ciudadadanos de ese país. "En los próximos diez años China tendrá unos 200 millones más de 'nuevos ricos' que querrán comer sopa de aleta. Si hay demanda hay negocio y sitio para los comerciantes sin escrúpulos", según denunciaba en 2007 Steve Trent, presidente de la organización Wild Aid.


Sobre las conciencias de millones de personas, mezquinas e ignorantes, que por pura y ridícula ostentación (y muchos occidentales que también las consumen por aquello del exotismo) consumen sus aletas y sobre los que los pescan y mutilan (y ahí figuran muchos barcos españoles), caerá el exterminio de estas especies animales, tan incomprendidas como fundamentales en los mares del planeta.