viernes, 30 de diciembre de 2011

Periodismo y Periodistas (5) Lecciones de Gay Talese

"Mirando. Tú miras. Tampoco hace falta que hagas muchas preguntas. En realidad, no hace falta hacer preguntas; al final los personajes dicen lo que de veras les importa. Y tú testimonias" Gay Talese


Lecciones de Gay Talese

Consejos de un maestro del periodismo para evitar tentaciones del oficio a futuros reporteros


Le emparentaron con el nuevo periodismo pero a Gay Talese (Ocean City, Estados Unidos, 1932) le incomoda esa etiqueta. Hace periodismo y punto. Y lo hace en el viejo estilo: sin grabadora (igual que en su día García Márquez) y con curiosidad sana por la condición humana. Talese conversó con el periodista Juan Cruz sobre el libro Honrarás a tu padre (Alfaguara), que retrata a una de las grandes familias de la mafia, los Bonnano, y sobre periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense, en un acto organizado por EL PAÍS. Fue una lección esencial sobre la artesanía periodística, que se puede resumir en tres consejos.

-Contra la tentación del poder. Siempre hay una buena historia. Solo es necesario saber buscar. El olfato de Talese, adiestrado en horas de silenciosa escucha en la tienda de ropa de su familia donde las vecinas compraban trapos nuevos y aireaban los sucios, suele conducirle a lo marginal, a lo secundario. "A los periodistas les encanta el poder. A mí, por ejemplo, nunca me interesó cubrir el Capitolio. Creo que podemos aprender mucho de la gente que no es el héroe. En la historia de Strauss-Khan, que está ahora mismo en todos los medios, sería interesante conocer la vida de esas camareras pobres que trabajan en hoteles de lujo (...). Hay zonas marginales que explican la razón de que alguien se comporte de cierta manera. Un reportero debería dar siempre no solo la versión oficial, a veces hay que ser poco popular para ser buen periodista". Y por si no quedó claro: ¿sobre quién escribiría de las personas que ha conocido estos días en Madrid? La intérprete que le acompaña. Ya sabe que tiene una historia.
 
-Contra la tentación del titular ventajista. Hay premisas del oficio básicas que Talese repite. No mentir es incuestionable. Pero el periodista introdujo alguna otra que tal vez haga dudar a los devotos del titular aguerrido, caiga quien caiga. "Nunca debes sacar ventaja de la gente y violar su confianza. A veces puedes conseguir una buena historia porque alguien se desahoga contigo y si lo publicas no estás haciendo nada ilícito, pero yo creo que debemos ser sensibles y no utilizar aquello que ha sido un desahogo y que alguien ha dicho con inconsciencia o ignorando el daño que le iba a causar". Si de algo presume es de que todas sus fuentes han seguido conversando con él tras ver publicada la historia.

-Contra la tentación de la soberbia. Talese está en la historia del periodismo por varios artículos. Entre ellos, los perfiles que dedicó a Frank Sinatra, Peter O'Toole o Muhammad Alí. Ellos eran famosos, aunque curiosamente los perfiles sobre Sinatra y Alí están escritos a partir de su observación a cierta distancia y de conversaciones con su entorno. Un método que parece atentar contra el periodismo y que, paradójicamente, se convirtió en un brillante ejercicio periodístico.

Son más memorables, sin embargo, sus semblanzas de gente anónima como el periodista de necrológicas del New York Times o el tipo que durante cincuenta años se dedicó a tocar la campana en un ring de boxeo. Esto último fue aprovechado por Talese para animar a los estudiantes que aspiran a ejercer el periodismo y que a menudo le confían sus quejas sobre el futuro. "Lamentan no tener tiempo para hacer una historia o no tener oportunidades, pero no es verdad. Sí se puede. Nadie tiene la existencia garantizada, Picasso al principio no era Picasso, los aspirantes a triunfar como actores o bailarines a veces trabajan de camareros o taxistas. Hay que ser fuerte para tener éxito y humildad".


En el coloquio alguien hizo la pregunta del millón. ¿Su mayor fracaso? Talese meditó unos segundos y llegó a la conclusión de que el artículo sobre Fidel Castro que nunca pudo escribir desde la perspectiva que hubiera querido (el acercamiento y la investigación del político). Pero ha habido más. "A veces gano, a veces pierdo y a veces las dos cosas en la misma semana".

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Puta guerra (7) Reirse de la guerra



Del estupendo programa La mitad invisible de La2 recogemos su reportaje dedicado al célebre monólogo de la guerra de Miguel Gila en el que el humorista madrileño aplicaba su humor irónico y surrealista para reirse del absurdo de la guerra.

La mitad invisible - Monólogo de la guerra de Gila

Anna Bonet - 03.11.2011
Cuando un día en la redacción dije que el humor de Gila, a mí, no me hacía reír, se encendieron todas las alertas. Su cara de incomprensión me la tomé como un reto personal. O profesional, en ese caso. Después de varias semanas leyendo sobre su vida y viendo el monólogo, Gila vestido de soldado, teléfono en mano, empezó a hacerme sonreír.

A mediados de junio nos fuimos a la ciudad que lo vio nacer, Madrid. En el equipo, Juan Carlos y Gonzalo –el realizador-, dos grandes fans de Gila que repetían de memoria partes del monólogo una y otra vez. Recorrimos la ciudad buscando la huella de la guerra y el humor de Gila.

Y me impresionó que hubiera un hombre que, arrastrando tanto dolor como el de una guerra, fuera capaz de reírse de lo vivido y, lo que aún es mejor, hacer reír a los demás. Fueran de la generación que fueran. Claro está, como nos explicó el teniente coronel Domínguez, hay generaciones que viven el humor de Gila más de cerca, porqué vivieron lo contado. Pero lo que descubrí con aquél viaje es que el monólogo de la guerra de Gila está aún de total actualidad.

Así que pronto me apunté al carro de las bromas sobre el monólogo y empezó a hacerme tanta gracia como a Javier Cansado, Elena Martín o Forges, quienes me hablaron de su admiración incondicional por Gila. Durante el montaje del capítulo, había entrado ya tanto en el humor del monólogo que la sonrisa dejó paso a la carcajada. Reírse de lo que dice Gila en su monólogo es, sin duda, ser crítico con las cadenas de la dictadura, la represión a la libertad de expresión y las injusticias de cualquier guerra. Por ello, a mí, sin duda Gila me hace reír. Y reflexionar. Algo que convierte su humor en una auténtica obra de arte.

El monólogo de la guerra es la actuación por la que más se recuerda a Miguel Gila. Su estilo absurdo, crítico e irónico revolucionó el mundo del humor español y se convirtió en un ejemplo a seguir para otros cómicos. Juan Carlos Ortega conversa con algunos de ellos, con quienes intenta descubrir la clave del éxito de un monólogo que ha hecho reír a varias generaciones.

¿Cómo es posible reírse de la guerra, una vivencia tan cruel y terrible?

Esto es lo que Juan Carlos Ortega se pregunta al inicio de este capítulo, dedicado al monólogo de la guerra de Miguel Gila. Entre otros, Ortega buscará la respuesta a esta pregunta en un militar, José Ignacio Domínguez, un teniente coronel que ha vivido muchas experiencias parecidas a las que Gila cuenta en su monólogo.

Tras dos décadas en Argentina y después de haber trabajado en humor gráfico y radiofónico, Gila volvió a España para subir encima de un escenario a trabajar de lo que mejor se le daba: hacer reír. Lo que Gila había vivido durante la Guerra Civil española había marcado para siempre su vida y su humor, así que sus monólogos tenían una gran carga crítica hacia lo militar.

Su estilo, absurdo e irónico impregnó toda una generación de cómicos, algunos de los cuales Ortega conocerá en su viaje por las dos ciudades donde Gila pasó la mayor parte de su vida, Madrid y Barcelona. Antonio Fraguas, quien firma sus viñetas como Forges, le contará como fueron aquellos años en el semanario satírico “La Codorniz”, mientras que Javier Cansado (de Faemino y Cansado) y Elena Martín (de Las Virtudes) le contaran como el monólogo de la guerra de Gila ha influido en el humor español. Además, Juan Carlos Ortega conocerá el lado más duro de una guerra, de la mano del presidente de Amnistía Internacional, Alfonso López Borgoñoz y contará con el análisis del periodista Marc Lobato, que investiga el humor como herramienta de comunicación. El programa se ha grabado en Madrid, Barcelona y Castelldefels.


martes, 27 de diciembre de 2011

Basura y Vertederos (4) Sueños de basura

Con una población de 18 millones de personas El Cairo, la ciudad más grande de África y Oriente Próximo carece de un sistema centralizado de eliminación sde residuos. En sus suburbios se encuentra la mayor ciudad-vertedero del mundo, un laberinto de estrechas carreteras que apenas se distingue entre millones de toneladas de basura. Este vertedero es el hogar de 60.000 zaballeen, que en árabe significa “la gente de la basura”.

Para conocer la terrible realidad de estas pobre gentes les ofrecemos Garbage dreams (Sueños de basura), un documental dirigido en el 2009 por
la realizadora norteamericana Mai Iskander (y nominado al Oscar al mejor documental) sigue durante cuatro años la vida de tres jóvenes que nacieron en el vertedero, cuyas familias se dedican al reciclaje de la basura y que ven su única forma de supervivencia, amenazada por la decisión del Gobierno de privatizar el servicio de recogida de basuras. Al Gore ha dicho que se trata de un “claro ejemplo de que modernización no siempre quiere decir progreso”.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Planeta Tierra (7) Life in a day








El 24 de julio del 2010, miles de personas alrededor del mundo grabaron videos sobre un día de sus vidas para formar parte de
Life in a Day (La vida en un día), un experimento cinemático para documentar un solo día en la Tierra. A partir de más de 4,500 horas de video subido a YouTube, el director ganador de un Oscar, Kevin Macdonald y el productor ejecutivo, Ridley Scott, crearon un filme de 90 minutos que ofrece una visión entretenida, sorprendente y conmovedora de la vida en el planeta humano.

Comida (10) Nosotros alimentamos al mundo


Hoy les ofrecemos un documental del austriaco Erwin Wagenhofer "Nosotros alimentamos al mundo", premiado por Amnistía Internacional en 2006 aunque es igual de válido cinco años después. En él podremos contemplar los estragos de la agricultura y ganadería industrializadas, el cinismo de las multinacionales del sector agroalimentario en la especulación con los alimentos, el maltrato de los animales, las manipulaciones y corrupciones políticas que realizan para maximizar sus beneficios. 

El director alemán Erwin Wagenhofer nos muestra con originalidad y cierto laconismo algunas de las perversas paradojas y disfunciones de los mercados alimentarios globalizados, haciendo también hincapié en las diferencias de calidad producidas en los productos alimenticios en estos tiempos de alimentos transgénicos, de producciones ganaderas masivas y pesca a escala industrial.

Wagenhofer nos muestra la reconversión de la flota pesquera artesanal bretona, desplazada por las flotas pesqueras industriales que barren los mares y las inmensas plantaciones de soja en el Mato Grosso brasileño que devastan miles de hectáreas de selva virgen amazónica desde hace años y que son propiedad del grupo Maggi, el mayor productor de soja del mundo -controla el 22% de la producción mundial-.
Lo más chungo de este asunto es que este grupo es propiedad a su vez de quien fue premiado en 2005 con el dudoso premio de Greenpeace "Motosierra de oro" y que sin embargo fue elegido gobernador del propio estado de Mato Grosso, Blairo Maggi (el fulano de la foto), lo que es, claro, poner al zorro a cuidar del gallinero. Un archivillano de perfil bajo para nosotros pero bastante peligroso ya que donde su codicia opera y destruye es un lugar vital para la supervivencia del planeta, el rainforest amazónico y que ya en 2003 se retrataba con este comentario a la prensa: "Para mí, un aumento del 40 por ciento de la deforestación no significa nada en absoluto y no tengo el menor sentimiento de culpa por ello. Estamos hablando de un área más grande que Europa que apenas ha sido tocada, así que no hay nada en absoluto por lo que preocuparse". 
Un documental fundamental para entender los círculos viciosos que retroalimentan algunas de las grandes injusticias y tragedias de nuestro tiempo.


Una película sobre la escasez dentro de la abundancia. El documental nos muestra los orígenes de la comida que comemos; recoge información básica sobre los alimentos y la globalización, sobre los pescadores y los agricultores, sobre los camioneros de larga distancia y los ejecutivos de grandes compañías, sobre la circulación de los alimentos. Este viaje nos llevará por Francia, España, Rumanía, Suiza, Brasil y de vuelta a Austria, a través de una entrevista a Jean Ziegler, Ponente especial de las naciones Unidas para el derecho a la alimentación. Además se entrevista al Director de Producción de Pionner, la mayor empresa de semillas del mundo, y a Peter Brabeck, Director de Nestle Internacional, la mayor empresa alimenticia del mundo.

Aspectos a destacar: Ofrece una visión del proceso de producción de nuestra comida a la vez que responde a la pregunta: qué tiene que ver con todos nosotros el hambre en el mundo. La cantidad de pan que cada día no se vende en Viena y por tanto es devuelto para tirarlo es suficiente para abastecer la segunda ciudad más grande de Austria, Graz. Unas 350.000 hectáreas de tierra agrícola, sobre todo en Latinoamérica, se utilizan para cultivar soja y alimentar así el ganado austriaco mientras en los países de origen la población pasa hambre. Cada europeo come al año diez kilos de verduras regadas artificialmente en invernaderos del sur de España, a pesar de la escasez de agua.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Invierno (4) Otros inviernos peores

Con todas nuestras fuerzas hemos luchado para que no llegase el invierno. Nos hemos agarrado a todas las horas tibias, y a cada puesta de sol hemos procurado sujetar el sol en el cielo todavía un poco, pero todo ha sido inútil. Ayer por la tarde el sol se ha puesto irrevocablemente en un enredo de nieve sucia, de chimeneas y de cables, y esta mañana es invierno.

Sabemos lo que quiere decir porque estábamos aquí el invierno pasado, y los demás lo aprenderán pronto. Quiere decir que, en el curso de estos meses, de octubre a abril, de cada diez de nosotros, morirán siete. Quien no se muera sufrirá minuto por minuto, día por día, durante todos los días: desde la mañana antes del alba hasta la distribución del potaje vespertino, deberá tener constantemente los músculos tensos, dar saltos primero sobre un pie y luego sobre otro, darse palmadas bajo los sobacos para resistir el frío. Deberá gastar pan para procurarse guantes, y perder horas de sueño para repararlos cuando estén descosidos. Como no se podrá comer nunca al aire libre , tendremos que consumir nuestro pienso en la barraca, de pie, disponiendo cada uno de un palmo de pavimento, y apoyarse en las literas está prohibido. A todos se nos abrirán heridas en las manos, y para conseguir una venda habrá que esperar a toda la tarde durante horas y de pié en la nieve y al viento.

Del mismo modo que nuestra hambre no es la sensación de quien ha perdido una comida, así nuestro modo de tener frío exigiría un nombre particular. Decimos “hambre”, decimos “cansancio”, “miedo” y “dolor”, decimos “invierno”, y son otras cosas. Son palabras libres, creadas y empleadas por hombres libres que vivían, gozando y sufriendo, en sus casas. Si el Lager hubiese durado más, un nuevo lenguaje áspero habría nacido; y se siente necesidad de él para explicar lo que es trabajar todo el día al viento, bajo cero, no llevando encima más que la camisa, los calzoncillos, la chaqueta y unos calzones de tela, y, en el cuerpo, debilidad y hambre y conciencia del fin que se acerca.


Primo Levi - Si esto es un hombre

Entradas relacionadas:
Vocabulario Fundamental. Invierno (I) Yellowstone, el cine y la Historia en invierno

Vocabulario Fundamental. Invierno (II) La música del invierno

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Individualismo y libre albedrío (3) La identidad del individuo





Volvemos a recurrir a Tres14 y Redes, dos de nuestros imprescindibles, para tratar de entender dónde se esconde, en un océano de genes idénticos para toda la especie, la increíble diversidad humana. Nuestro código genético predispone las querencias de nuestra personalidad en una piedra que luego será tallada por nuestro entorno a lo largo de la vida para hacernos los individuos únicos que somos.


Tres14 - ¿Quién soy?


17.10.2011

¿Quién soy? Los hombres somos genéticamente iguales en un 99’9%. Sólo un 0,1% nos hace distintos. ¿Es ese tanto por ciento tan pequeño nuestra identidad? Hay casos en los que el impacto de la genética sobre nuestro yo es demoledor. Por culpa de los genes es posible nacer hombre y parecer mujer. O nacer sin huellas dactilares. O sufrir una enfermedad mental. Enlace Pero las formas en que se construye nuestra identidad son complejas y no sólo son genéticas. Factores como nuestra edad, sexo, apariencia, lenguaje, clase, etnia, fe e incluso nuestro trabajo también condicionan nuestra forma de ser. La Ciencia siempre ha sentido fascinación por la identidad. El “Pienso, luego existo” del filósofo francés René Descartes ha dejado de ser un debate metafísico. La neurociencia está materializando lo que esto significa en términos de actividad neuronal. ¿Está la identidad ubicada en el cerebro? Lo hablamos con Jesús Pujol y Guila Fidel: nos explican cómo nuestro cerebro fabrica nuestra identidad y qué ocurre cuando éste falla. Manel Esteller, Francesc Calafell y Lourdes Fañanás nos desvelarán el papel que desempeñan nuestros genes en la construcción del yo.




Redes 115 - Los genes que regulan la personalidad

El manual de instrucciones con el que se ensambla nuestra biología está escrito en el ADN. Pero, ¿es posible que los genes, del mismo modo que regulan el desarrollo de nuestro cuerpo, también influyan en nuestra personalidad? En este capítulo de Redes, Punset indaga sobre esta cuestión con Dean Hamer, genetista de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos y divulgador científico. Hamer ha recopilado numerosas evidencias que sugieren que la felicidad, la espiritualidad, la orientación sexual y otros rasgos de la personalidad tendrían un componente genético.


martes, 20 de diciembre de 2011

Droga (8) No me hace nada esto

De una de las mejores películas argentinas de los últimos años "Tiempo de valientes" (que ya colgamos íntegra en este blog), del argentino Damián Szifrón, publicamos una de sus grandes escenas en la que Mariano, un psicoanalista condenado que ha de atender las tendencias suicidas (interpretado de forma gloriosa por Diego Peretti) de un policía deprimido por la infidelidad de su mujer, prueba por primera vez la marihuana. Y no le hace nada.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Escritor (5) Hernán Casciari y Orsai


Encontramos en el blog de literatura To ostatnia niedziela participado por nuestra amiga y colaboradora Bea Contel una entrada dedicada al escritor y bloguero argentino Hernán Casciari, en la que este nos habla (en una de las célebres charlas TED) de cómo hace años cuando llegó a España la sensación de encontrarse sólo en un país extrajero, sin sus amigos y familia, le hacía sentirse fuera de juego. Esto le hizo comenzar a escribir en febrero de 2004 un blog al que llamó Orsai (anglicismo castellanizado de la palabra Off-side, fuera de juego). En él comenzó a publicar cuentitos, ensayos y piezas literarias.

Desde entonces ha publicado las novelas "El pibe que arruinaba las fotos" y "Más respeto que soy tu madre" y los libro de relatos "España, perdiste" y "España, decí alpiste". Hasta septiembre de 2010 fue columnista semanal de opinión en los periódicos El País (España) y La Nación (Argentina), periódicos a los que renunció para embarcarse en un nuevo proyecto editorial propio, su web Orsai y una revista impresa que empezamos a descubrir, encantados de lo que leemos en ella. Dejen que Hernán Casciari les cuente su historia y su curiosa forma de entender el mundo literario, merece la pena.

Planeta Tierra (6) Un mundo maravilloso


Gracias al gran David Attenborough por estos dos emocionantes minutos.



I see trees of green, red roses too

I see them bloom for me and you
And I think to myself what a wonderful world.

I see skies of blue and clouds of white
The bright blessed day, the dark sacred night
And I think to myself what a wonderful world.

The colors of the rainbow so pretty in the sky
Are also on the faces of people going by
I see friends shaking hands saying how do you do
They're really saying I love you.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Animales (6) El galgo que no podía más

Recogemos el artículo del director de la web Crónica Norte sobre un terrible encuentro en los campos de Algete con un mil veces maldito galguero y su aterrorizado animalito, con el cuerpo y el ama destruídos por el terrible maltrato del ser por el que se ha partido el corazón cazando y que sólo le queda buscar un árbol para ahorcarle. La crueldad y mezquindad humanas, en todo su esplendor. País de mierda que sigue albergando gentes y costumbres así.
El galgo que no podia más…
Siempre me ha gustado caminar por el campo, no soy de los que se encierran en un gimnasio, me gusta sentir el viento en la piel, prácticamente cada día salgo a reducir la glucosa de mi sangre y durante una o dos horas recorro los caminos que rodean a Algete, que por cierto no se si sabrán que forman parte del tercer territorio en extensión “protegido” de la Comunidad de Madrid. Pongo entrecomillado protegido porque aunque es una zona Z.E.P.A: de alto valor ecológico no hay patrulla de los agentes forestales que venga por aquí, ni por navidad. Este es un territorio abandonado por la Consejeria de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid e incluso por la mayoría de los grupos ecologistas…ya ven…!!! sin embargo hay infinidad y variada vida animal.

El caso es que el domingo pasado 9 de octubre a eso de las 12 del mediodía salimos a recorrer una pequeña ruta de 6km que dibuja un circulo, más bien un cuadrado entre Algete, Alalpardo y Fuente el Saz, un camino que a buen paso se hace en unos 52 minutos o una hora. Dia radiante, muchos vecinos aprovechan para disfrutar de un pasatiempo saludable y gratuito, salen con las bicis, a pie y a dar simplemente un paseo con el perro. Al adentrarnos por el camino y girar hacia el arroyo Paeque, ya vimos las furgonetas de los “galgueros” y a ellos mismos hacer batidas por los campos de grano de esta estepa cerealista. Este articulo no pretende juzgar la actividad de los galgueros, pero si de las que galgueros o no, abusan de los animales hasta limites insospechados. Seguimos caminando a lo nuestro en un día fabuloso, mientras que los sembrados eran testigos de las carreras y acechos, nosotros conversábamos de nuestras cosas y nos cruzábamos con distintas personas que disfrutaban de la mañana del domingo.

Todo cambio bruscamente cuando al girar y retomar cuesta arriba el camino de Fuente el Saz en dirección hacia Algete, nos encontramos con un triste y angustioso espectáculo, los lamentos, unos de desesperación y auxilio agudos y graves se intercalaban de forma estruendosa, y vimos de pronto como un galgo huía como podía de su amo,camino abajo, tropezando… el galgo sin apenas poder activar sus cuartos traseros gemía de pura angustia, con las patas medio quebradas y con gesto de puro dolor, los aullidos y ladridos se le clavaban a uno en el alma….el perro como podía arrastrandose huía de su mismo dolor camino abajo y se topo con nosotros en los parecia ver cierto refugio.

El amo, un señor de unos cincuenta pico años, no se dio por aludido del horror y del dolor de su galgo, parecía anestesiado sobre el asunto, lo veía algo normal…. Hasta que me encaré con él y le espeté para pedirle un poco de respeto hacia su perro… contestandome que: ¿Que podía hacer? “había salido una liebre buena y tenia que cumplir” ¿Que le voy a a hacer? decía… No era una contestación chulesca, simplemente no entendía que liebre buena o no, el galgo es otro animal que merece un mínimo respeto, no es una escopeta inerte sino un ser vivo que siente y padece, note que no entendía esa diferencia, porque ante nuestra insistencia de socorrer al animal, el solo tiraba del perro semi arrastrandolo por el camino como quien lleva una alfombra… Y con el único objeto de salir del trance y cargarlo en la furgoneta. No quise entrar en más discusión porque el asunto estaba tenso, le comenté que si tenia agua para darle al animal que seguia tendido y extasiado en el suelo. El hombre no tenia nada para su perro, pero yo siempre llevo una botella de medio litro que en este caso llevaba llena. El animal bebió con autentica necesidad, para medio incorporarse, aunque luego volvia a desplomarse para descansar, me esperé unos minutos para comprobar que el animal no empeoraba y no queriendo entrar en un altercado mayor, dada la situación y las experiencia anteriores que he tenido con cazadores en el campo, me fúi lentamente del escenario.

He denunciado el hecho y ahora se lo cuento en este medio. No se cuanto tiempo más aguantara ese galgo en esas circunstancias, pero espero que tenga una vida mejor y que luego no acabe malogrado como muchos galgos en nuestro país. No quiero hacer una critica generalizada a los galgueros ni a los cazadores, eso no es el motivo de este escrito. Solo quiero denunciar públicamente a los que abusan de los animales hasta llevarlos al maltrato o a la muerte. A aquellas personas que no entienden los derechos de los animales. yo creo que se puede conjugar una afición o practica legal con el buen trato a los animales, aunque esto mismo en algunas practicas “deportivas” es un contra sentido.
España necesita urgentemente una ley contra el maltrato animal y una sociedad más avanzada que comprenda que no somos una especie “superior”.

Puta guerra (6) Guerra de Irak, ¿misión cumplida?







Ramón Lobo y Antonio Caño, de El País, analizan la retirada oficial del ejército estadounidense de Irak tras ocho años y medio de presencia militar y el país que dejan detrás.

Aquella guerra creada por la mentiras de Bush y Rumsfeld y apoyada (moviendo alegremente la cola) por nuestro presidente de entonces, José Mª Aznar, deja un país destrozado, con una sociedad dislocada por la violencia sectaria en la que amplias capas de la población siguen careciendo de los equipamientos básicos para la vida diaria, sacudido cada poco tiempo por secuestros y coches-bomba y con una gran influencia del peor enemigo de E.E.U.U. en la región, Irán. Además de exacerbar el sentimiento anti-norteamericano en todo el mundo musulmán. Todo bien, entonces. Como dijo George W. en la cubierta de aquel portaaviones, "Mission accomplished".



Enlace
Una retirada sin memoria
Ramón Lobo 15 dic 2011
Ocho años y medio son muchos años; ayudan a adecentar la memoria colectiva, a reescribir la historia y eliminar detalles que estropean el cuadro de la victoria. ¿Quién se acuerda hoy de las armas de destrucción masiva que todos decían saber que existían y nadie encontró? ¿Quién se acuerda de las presiones sobre Hans Blix, jefe de los inspectores de la ONU en Irak? ¿Quién habla hoy de la intervención de Colin Powell en el Consejo de Seguridad con un tubito lleno (supuestamente) de ántrax? ¿Quién recuerda las declaraciones de Dick Cheney en las que afirmaba que Sadam Husein estaba relacionado con Al Qaeda y, por lo tanto, con los atentados del 11-S.?¿Quién menciona hoy el caso Plame, las torturas en Abu Ghraib, matanzas de civiles como la de Haditha? No es tiempo de remover el pasado, sino de vender una victoria que no es.
La invasión de Irak comenzó el 20 de marzo de 2003 con pocas tropas (265.000) en comparación con 1991 (casi un millón). La diferencia se debía a que el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, sostenía su estrategia en una idea simplista: la población recibirá a los soldados de EEUU como libertadores. ¿Y si no lo hace? No hubo preparativos para responder a esa pregunta. Cuando comenzaron los saqueos, EEUU carecía de medios para evitarlos. También, de voluntad. Esa permisividad dinamitó su prestigio: pasaron de la liberación a la ocupación.
El régimen cayó en tres semanas. Cuando las tropas estadounidenses entraron en Bagdad el 8 de abril de 2003 hubo un gesto inconsciente que delató el programa del atacante: al derribar la estatua de Husein en la plaza del Paraíso colocaron al cuello del dictador una bandera de EEUU; tras darse cuenta del error la cambiaron por una iraquí. Ese día, los generales estadounidenses dieron por terminada una guerra justo cuando empezada otra, la de la insurgencia.
Hoy nadie recordará el error mayúsculo del virrey Paul Bremer, en mayo de 2003, al disolver el Ejército y expulsar de la Administración a los militantes del Partido Baaz. En un solo decreto, Bremer destruyó el Estado y mandó a la insurgencia a decenas de miles de soldados armados.
Hasta 2007, EEUU luchó contra dos resistencias, la iraquí, y la vinculada a Al Qaeda, atrapado por su propia propaganda. Cada general que tomaba el mando se subía en los mismos zapatos del anterior. Todo empezó a cambiar en 2007, con la llegada a Bagdad de David Petraeus, quien tomó una medida arriesgada, fuera de la línea oficial de pensamiento: aliarse (comprar) con la insurgencia local y dotarla de medios para que luchara contra Al Qaeda. Los hombres que habían atentado contra los soldados estadounidenses pasaban a trabajar para el Pentágono.
En Afganistán se ha intentado repetir la estrategia de la mano de Petraeus, pero Afganistán no es Irak, no hay una guerra civil entre suníes y chiíes, con los kurdos a la espera; en Afganistán dominan los pastunes, de donde surgen los talibanes. Los pastunes no se venden; el tiempo, la historia y la geografía de Afganistán juega en su favor. En Afganistán se está perdiendo la guerra y el ganador estratégico será Pakistán y, en segundo lugar, Irán.
El fracaso afgano se explica en la misma ceguera: pensar que el mundo visto desde una pantalla de Washington es el mismo que está allá fuera. Hay dos fechas claves. El año 2003, cuando EEUU y sus aliados consideran que el trabajo de Afganistán estaba hecho y atacan Irak. Y 2007, cuando los talibanes toman la iniciativa de la guerra después de que Petraeus incrementa las tropas en Irak en detrimento de Afganistán.
Estados Unidos se va de Irak con honores y un puente de plata. Atrás queda un gobierno estable y un país destruido. En Afganistán no habrá honores y Hamid Karzai y su Gobierno de señores de la guerra no tiene posibilidad alguna de sobrevivir media hora sin el apoyo militar de EEUU.


El final de un inmenso error


El saldo negativo de la guerra se ve en EE UU ligeramente mitigado por su desenlace. Obama trata de reclamar el mérito de haber cerrado el conflicto

Antonio Caño Washington 15 dic 2011


Estados Unidos ha puesto oficialmente fin este jueves a la guerra de Irak, la más impopular operación militar desde Vietnam y un fracaso, mitigado por su aceptable desenlace, que condicionará para siempre la intervención norteamericana en otros países. Probablemente, EE UU deja Irak mejor de lo que lo encontró hace cerca de nueve años, pero en el camino se ha pagado un precio, en vidas, prestigio y credibilidad, que difícilmente justifica una aventura emprendida con fines ideológicos y desarrollada de la forma más caótica.
Barack Obama, a quien le ha tocado concluir lo que George Bush empezó, ha conseguido reparar algunos de los daños causados. La retirada se hace en circunstancias relativamente tranquilas, con cierta dignidad y entregando el poder a un Gobierno que representa con bastante legitimidad la soberanía nacional iraquí. La Liga Árabe celebrará su próxima cumbre en Bagdad como prueba de que ese país está ya plenamente reincorporado a la comunidad a la que pertenece. Liberado de Sadam Husein y la dictadura que él dirigió, Irak tiene hoy más posibilidades que otros países de la región de sumarse a la ola democratizadora que comenzó hace un año en Túnez.
Pero, como ha reconocido hoy el secretario de Defensa norteamericano, Leon Panetta, en la ceremonia de Bagdad, esa posibilidad está peligrosamente en riesgo. “Irak será puesto a prueba en los próximos días por el terrorismo, por aquellos que intentan dividirlo, por las dificultades económicas y sociales”, advirtió.
EE UU ha prometido seguir ayudando a Irak a estabilizar su democracia, y no hay duda de que este país tiene una deuda moral con una nación que invadió ilegalmente y a la que condujo a una guerra civil que puede haber causado cerca de 100.000 muertos. Pero la realidad es que en EE UU importa ya poco lo que suceda a partir de ahora en Irak, excepto en lo que pueda afectar a la expansión de la influencia de Irán.
Irak y EE UU han separado sus caminos y cada uno tendrá ahora que sacar las consecuencias adecuadas de los años pasados. Para EE UU se trata, fundamentalmente, de olvidar lo ocurrido. Guantánamo, Abu Ghraib son nombres que pasarán a la historia de la infamia norteamericana en la misma categoría que My Lai. Faluya o Bagdad se incorporan a la lista de batallas libradas hasta ahora por el Ejército norteamericano, pero con bastante más pena que honra.
Obama decía el miércoles a las tropas que regresaban de Irak que “es más fácil acabar una guerra que empezarla”. En algún sentido eso puede ser verdad. Obama ha puesto a fin a una guerra que los norteamericanos no apoyaban desde hacía años y trata ahora de reclamar electoralmente el mérito por ello. Pero no se acaba una guerra cuando el último soldado vuelve a casa. La guerra de Irak es una lección que EE UU tiene todavía que aprenderse a fondo y que condicionará actuaciones futuras. Panetta admitió al asumir su cargo que es muy improbable que EE UU vuelva a actuar en Oriente Próximo en la forma en que lo hizo en Irak, con el despliegue masivo de fuerzas de ocupación.
Irak dejó, en el plano de la política doméstica, otra serie de mensajes que todavía no han sido suficientemente digeridos. La utilización de los servicios secretos a favor de intereses ideológicos y la manipulación de la ley para proteger actuaciones criminales fueron algunas de las consecuencias de la guerra de Irak que en su día avergonzaron a los norteamericanos y que, en parte, explican la victoria electoral de Obama. Pero esa vergüenza no ha sido suficiente como para crear una sólida conciencia nacional de protección del Estado de derecho. Guantánamo sigue hoy abierto porque un sector de la clase política, apoyado por los votantes, pone aún los intereses de seguridad sobre las obligaciones democráticas.
Todavía pueden pasar muchos años hasta que la huella de Irak se borre por completo en EE UU. La de Vietnam aún se mantiene en varios aspectos. Pero, como en cada guerra sin gloria, todo el mundo trata de olvidarla cuanto antes. Los veteranos de Vietnam encontraron a su regreso un país que les daba la espalda y los condenaba a la marginación. Los veteranos de Irak han recibido un acogida más calurosa, pero igualmente su reincorporación a la sociedad será difícil. El monumento a la guerra de Vietnam es subterráneo y triste. El de Irak quizá no sea levantado jamás.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Amor (4) 'What a wonderful world this would be'



Harrison Ford y Kelly McGillis, una sonrisa que desarma y una amish rubicunda a la que le suben los rubores muestran cómo surge el amor en la inolvidable escena en el granero de "Único testigo" con Sam Cooke cantando eso de


"... Don't know much about history
Don't know much biology
Don't know much about a science book
Don't know much about the french I took But I do know that I love you And I know that if you love me too

What a wonderful world this would be"



Y ese contra-clímax de la pillada del padre y su indignación: "...y con música!"

Entradas relacionadas:
Vocabulario Fundamental. Amor (III) All is full of love

Muros (4) Contra la pared, contra los muros

Hoy les ofrecemos un magnífico documental programado en Documentos TV que nos lleva a conocer algunos de los muros que aún recorren, como cicatrices de cemento y alambre de espino, el mundo en pleno siglo XXI. La frontera de Estados Unidos con México, la de Marruecos con Ceuta y Melilla, el muro impuesto por Israel en Palestina, muros creados en nombre de la seguridad que separan mundos y familias, que no hacen más que agrandar la división y diferencias entre los desheredados y los que todo lo tienen.

Contra la pared

RTVE.es /
Documentos TV 02.12.2011

Cuando en noviembre de 1989 cae el muro de Berlín, el mundo piensa que en la era de la globalización no existe causa alguna para levantar más paredes. Si la información, el capital y los bienes pueden circular libremente, ¿por qué no las personas?. Los atentados del 11-S derriban este pensamiento integrador y dan paso a la teoría de la seguridad, construida con el miedo que se apodera de Occidente desde entonces. ¿Una tecnología tan anticuada como una pared es capaz de resolver los problemas del siglo XXI?

Muros contra el miedo


"Contra la pared" relata, a través de los muros que Estados Unidos, Europa y Oriente Medio están levantando, si estas vallas son capaces de resolver los problemas para las que han sido construidas.
En poco tiempo, Estados Unidos terminará el muro de 1.300 kilómetros de cemento y acero que recorre el país entre California y Texas y que lo blindará de México. Apelando a la ley y por la seguridad del pueblo americano, frente a las mafias de la droga, se ha conseguido que los inmigrantes de a pie que entraban a buscar trabajo, tengan que escoger rutas más peligrosas para esquivar a la policía, mientras que los traficantes compran armas y entregan alijos con total libertad.
Muros en nombre de la seguridad

"Contra la pared" viaja a Europa junto a algunos de los miles de inmigrantes de África que lo hacen cada año atraídos por su prosperidad. En 1999 la Unión Europea ayudó a financiar con discreción, dos muros de seguridad en Ceuta y Melilla. En la actualidad, hacinados en pateras, cedidas por los traficantes de personas, los inmigrantes consiguen llegar a 'El Dorado europeo' a través de la isla italiana de Lampedusa.

Familias divididas por un muro


Pero los expertos opinan, que sin lugar a dudas, el muro que está desgarrando el entramado de la vida cotidiana es el que Israel está levantando para separar a israelíes de palestinos. La consecuencia más grave es que ha terminado por dividir a familias enteras. Muchos ciudadanos, recuerdan que durante unos meses estuvieron cavando cerca de su casa y que un día, sus hijos al regresar del colegio, miraron por la ventana de su habitación y tan solo vieron un muro.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Océanos (5) La realidad de los océanos

"La realidad de los océanos" (subido a la web por nuestro impagable amigo Bizzentte) es un esclarecedor documental que nos muestra la desoladora situación de los mares de nuestro planeta. Sabemos que en este blog insistimos mucho con este tema del expolio de los mares pero es porque creemos que la situación es realmente alarmante. Para evitar que los océanos de nuestro planeta sean habitados por poco más que algas y medusas es necesario tomar conciencia del peligro que corren si seguimos explotándolos como hacemos.

La realidad de los océanos
Título original: State of the planet’s ocean
Nacionalidad: USA Director: Hal Weiner Año: 2009
En la actualidad los océanos son el hogar de casi el 80% de las especies animales y vegetales de nuestro planeta y proporcionan el sustento a un cuantioso porcentaje de la población mundial. Considerados durante tiempo una fuente inagotable de recursos, hoy en día vemos su progresivo y acuciante agotamiento. A medida que disminuye la salud de nuestros océanos, también lo hace la de las comunidades marítimas que, durante siglos, han dependido de ellos para su sustento.
Este interesante documental que Odisea presenta investiga sobre la sostenibilidad y salud de los océanos de nuestro planeta haciendo especial hincapié en los peligros que acechan a las reservas marinas, la pesca y los ecosistemas costeros. Desde Portugal a Perú, desde Bangladesh a Belice, este revelador documental analiza aspectos como el deshielo en Groenlandia y el Ártico, los efectos del cambio climático, la pesca no sostenible llevada a cabo en los arrecifes de coral o los exitosos proyectos de reservas marinas en los Cayos de Florida. Narrado por el actor Matt Damon, el documental nos aproxima a esta problemática medioambiental, mostrando muy de cerca sus graves carencias, pero también nos presenta historias de esperanza y coraje en la lucha por salvar la vida de nuestros océanos...



Puta guerra (5) Imágenes de guerra

Imágenes de guerra

Este documental nos acerca a los conflictos armados a través de la fotografía. Siete prestigiosos reporteros de guerra narran sus experiencias en lugares tan complicados como las guerras Vietnam, Chechenia o Irak, una de la más fotografiada y más peligrosa, ya que en el conflicto iraquí es donde más fotógrafos han muerto.

La miseria y la muerte de la población y los soldados se reflejan en los objetivos de estos profesionales que, en ocasiones, arriesgan su vida para obtener una imagen que nos acerque a la realidad de la guerra.


Comida (9) Epigenética, ¿somos lo que comemos?

Nuestro ADN no es un código inmutable, no debe ser entendido como un mapa predeterminado que determina de forma implacable nuestro comportamiento a lo largo de la vida, sino como algo que interactúa con el medio ambiente en el que transcurre nuestra existencia configurando nuestra personalidad.

Dependiendo de cómo nos afecta nuestro entorno, las cosas que nos van ocurriendo a lo largo de nuestra vida, los amores, desamores, accidentes, alegrías, soledades, frustraciones o triunfos se expresan o no distintos
tramos de esa secuencia genética, se va modelando nuestro carácter. Estos mecanismos e interacciones son conocidos como Epigenética e influyen de forma directa en la herencia genética que traspasamos a nuestra descendencia. La comida en la parte del entorno que más afecta nuestra epigenética al ser lo que introducimos dentro de nuestro cuerpo y convertirmos en las vitales calorías que nos dan la vida, en las fibras, huesos y neuronas que articulan nuestro ser. El estupendo documental Epigenética: cómo la alimentación altera nuestros genes que a continuación les ofrecemos nos habla de ello.


Somos lo que comemos


Terra.org 05/11/2011

El viejo dicho "Somos lo que comemos" está resultando ser cierto. Cada vez hay más evidencias de que activamos o desactivamos nuestros genes en función de nuestra dieta. Mediante los alimentos controlamos nuestra apariencia, nuestra conducta y nuestra salud, a veces para toda nuestra vida e incluso afectando a la de las futuras generaciones.


Una revolución silenciosa


Tras décadas de difusión de las teorías de Darwin sobre la selección natural, se pensó que la lógica del ADN seguía un planteamiento mecanicista que se acoplaba a la idea de pura competitividad. Los genes se expresaban en una programación predefinida que llevamos al nacer, y sólo aquellos individuos más competitivos en el medio sobrevivían. Entonces se valoraba que los cambios más radicales de adaptación al medio se debían a algún tipo de mutación. Esta explicación darwinista clásica influyó de manera principal en la comprensión del mundo y de la ciencia.Durante todo el siglo XX, la herencia genética y el ADN han sido entendidos como un mapa determinista, algo aislado del medio y cuya expresión funcionaba de manera un tanto tiránica. Pues bien, hoy es necesario empezar a cambiar todo éste pensamiento del siglo pasado, porque los nuevos datos revelan que los genes no son una codificación completamente determinista sino que interaccionan con el medio. Se activan o desactivan en función de lo que hay en nuestro cuerpo y por tanto en función también del medio ambiente.

La Epigenética es el marco científico que se ocupa al estudio de todos aquellos factores no genéticos que determinan la ontogenia, es decir el desarrollo de un organismo durante su trayectoria vital. Dentro de la biología, la epigenética existe como puente entre las influencias genéticas y ambientales.


El documental "Epigenética: cómo la alimentación altera nuestros genes" lo explica de manera pedagógica. Ha sido realizado para la cadena alemana ZDF y fue exhibido en el canal ARTE, y cuenta además con la intervención de algunos científicos españoles.
Este interesante documental explora de manera histórica y científica lo que puede constituir una revolución en la manera de entender nuestra relación con la alimentación y con nuestro entorno.

Si las aportaciones de Darwin fueron una pieza de primer orden para comprender el siglo pasado, las progresivas revisiones de sus ideas lo pueden ser mucho más. Por ello lo recomendamos sin dudas, ya que refleja la necesidad de un cambio de paradigma respecto a la influencia de la alimentación en el desarrollo biológico. Nos ayuda a replantearnos la idea que hasta hoy hemos mantenido popularmente respecto al papel de la genética en el individuo y la sociedad, así como nuestra relación con la alimentación y el medio ambiente.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Extinción (9) Korubos y sentineleses: morir matando

En esta nueva entrada sobre las extinciones de nuestros tiempos ponemos foco sobre dos pueblos indígenas que han decidido plantar cara a su desaparición, enfrentándose con armas primitivas pero espíritu indomable a la marea civilizadora que todo lo engulle. Los Korubo, o “d’slala” (como se autodenominan) cuyas últimas poblaciones aún sobreviven en lo más profundo de la selva amazónica brasileña y los sentineleses, perdidos en una isla del archipiélago indio de Andamán, en el Golfo de Bengala, tienen razones sobradas para desconfiar del extraño civilizador.

Para conocerlos mejor integramos en nuestro post la entrada Korubo y Sentineleses: morir matando del muy recomendable blog Una antropóloga en la Luna. En ella la autora nos descubre por qué estos dos pueblos indígenas no han tenido otro remedio que defender su supervivencia a la fuerza pues han sido masacrados durante décadas por quienes ambicionan sus tierras y recursos.

A su entrada adjuntamos algunas imágenes
y el documental Korubo, morir matando, del que habla la autora en su post y que fue programado por La2. En este gran documental
de Luis Miguel Domínguez (asiduo en nuestro blog) es el primero realizado sobre estos indómitos indígenas amazónicos que habitan el Valle del Javarí (entre Colombia, Perú y Brasil) conocidos como "aplastacabezas" por tener la simpática costumbre de desfigurar a golpes la cabeza de sus enemigos con unos grandes palos de los que no se separan, pues piensan que en ella residen los malos espíritus (lo que tiene cierto sentido).

El naturalista madrileño, junto a su gran amigo
Sydney Possuelo (de la FUNAI, Fundación Nacional del Indio) lograron contactar con los d'slala curando la malaria de su reina. En los nueve días que pudieron convivir con ellos descubrieron, tras vencer los primeros recelos, unas gentes afables, familiares y perfectamente adaptadas a la vida en la selva, que han sido perseguidas y arrinconadas durante décadas por buscadores de oro, madereros y compañías petrolíferas que ambicionan los tesoros de las tierras donde llevan siglos viviendo y a los que, como los sentineleses, no les ha quedado más remedio que defenderse, a muerte, de la extinción.


Korubo y Sentineleses: morir matando



Los Korubo

Mientras los reporteros se encontraban en uno de estos puestos de control de la Fundación Nacional del Indígena (Funai), situado entre los ríos Itaqui e Itui, a la espera de acercarse a los korubo, oyeron unos desgarradores gritos de socorro.

"La tranquilidad se rompió. Varios miembros de esta tribu aparecieron de forma repentina pidiendo ayuda para su reina, Maia, de la que decían que estaba en trance de muerte" relata Carmelo Encinas, director del canal de televisión Localia y miembro de la expedición.

Luis Miguel Domínguez (responsable de series documentales como Vietnam, vida tras la muerte, Amazonia, última llamada), Sydney Possuelo (jefe del centro de control) y una enfermera salieron en su ayuda. Emprendieron la marcha hacia el poblado, que se reduce a una maloca, cabaña de 140 metros cuadrados en la que viven unas 20 personas. Allí encontraron a Maia inconsciente. La reina de la tribu padecía un ataque muy fuerte de malaria.

Tras una larga caminata por la selva y una hora de navegación llegaron al centro de control, donde Maia fue atendida por la enfermera Maria das Gracias: “Yo no tengo al cien por cien ganada la confianza. Nadie tiene la plena confianza de los Korubo. Porque a ellos les cuesta confiar en los blancos. Yo tengo más dificultades para explicar a los míos, a los blancos, esta nueva situación, que a los Korubo. Porque ellos confían en los blancos desarmados y que se quedan aquí, que se dedican a ellos. Sin embargo en la sociedad blanca, por más que les explicas sólo piensan: nos abandona para vivir con los asesinos, que así es como se ven a los Korubo”

Los Korubo son conocidos como “caceteiros” (golpeadores) por sus largos palos que llevan siempre consigo para defenderse, y como los aplastacabezas: "Tienen la costumbre de machacar las cabezas de sus víctimas hasta desfigurarlas porque así alejan los espíritus de los enemigos", explica Encinas. Como otras muchas tribus, han tenido innumerables y sangrientos enfrentamientos con los madereros y buscadores de oro, de los que han tenido que defenderse después de sufrir continuas masacres que diezmaron drásticamente su población.

De acuerdo con la Funai, el registro más antiguo de una masacre de los Korubo está fechado en 1928, cuando más de 40 Korubo murieron. A fines del siglo XIX y principios del XX, comenzó la explotación económica al interior del Valle del Javari con la extracción del caucho. Muchos indios fueron obligados a trabajar en esta actividad como esclavos.

La expansión de la actividad maderera desde los años 50 hizo que el ejército los reprimiera duramente en favor de los empresarios. En la década de los años 70, un área considerable del interior del Valle estaba ocupada por ribeirinhos (poblaciones pescadoras de las márgenes de los ríos), quienes explotaban la mano de obra de los “indios dóciles” y exterminaban a aquellos grupos que demostraban resistencia, o “indios bravos” como los korubo.

Por si fuera poco, durante el mismo período, Petrobrás (empresa brasileña de generación de energía) inició una investigación de prospección sísmica, caracterizada por raleos en la selva y explosiones, obligando a los grupos aislados, entre ellos los Korubo, a dispersarse. Parece que a partir de entonces, decidieron que la única manera de sobrevivir era defenderse: morir matando, provocando la muerte a varios funcionarios, en respuesta a otros ataques y muertes perpetradas a sus miembros (en una ocasión mediante harina envenenada).

Mirándolo así, parece que la fama debería ser de “insubordinados” y no tanto de asesinos. Pero para ellos incluso el nombre korubo les parece despectivo: “A sí mismos no se llaman Korubo, sino “d’slala”, (el pueblo pescador). Mucha gente se pregunta por la esperanza de estos pueblos mal llamados primitivos. Pero son personas bien alimentadas y perfectamente integradas en su medio natural, ¿todos pueden decir lo mismo? Hoy cuatro hombres han pescado a mano, sin esfuerzo, 60 kilos de pescado para todos los miembros de su pueblo, a disfrutar a partes iguales” relata Luis Miguel Domínguez en el documental.

La recuperación de Maiá allanó el camino e hizo que los korubo, pese a su carácter hostil y receloso, abrieran a los reporteros las puertas de su pequeña aldea. "Antes de ir sabíamos que podíamos volver sin ninguna imagen. Era un gran riesgo, pero hemos tenido la suerte de haber filmado por primera vez a miembros de esta tribu", dice Encinas.

Durante los nueve días que estuvieron con los korubo se mostraron afables y les permitieron grabar imágenes inéditas, como la pesca de una mortal anguila eléctrica, la caza de monos y otras muchas habilidades para subsistir en la Amazonía, manteniendo siempre un gran respeto por la naturaleza: “Los d’slala recorren con sumo cuidado la playa alta donde las tortugas hicieron su puesta. Con los talones palpan el lecho hueco del ribazo, y cogen solo un 5% de los huevos que cada tortuga sembró. Después tapan de nuevo el nido. Hay que cuidar el mañana y estos cazadores recolectores no reconocen el verbo “esquilmar” No van a traicionar a la naturaleza que les da la vida.” explican en el documental. De esta historia surgió un gran documental, de calidad, pero sobre todo muy humano: “Los Korubo: morir matando” de Luis Miguel Domínguez.


Los Sentineleses

Los sentineleses viven en su pequeña isla, Sentinel del Norte, en el archipiélago indio de Andamán, en el golfo de Bengala. Son una de las etnias indígenas andamanesas. Se cree que estos pueblos viajaron desde África hace unos 60.000 años. Desde entonces han vivido prácticamente sin contacto con otros pueblos, lo que les convierte en una de las etnias más aisladas y particulares del mundo y también una de las más hostiles. Ya en el siglo XIII, Marco Polo escribió sobre ellos: “si un extranjero llega a sus tierras lo matan inmediatamente y acto seguido se lo comen”.

Hoy por hoy, continúan resistiéndose a cualquier contacto con foráneos, atacando a cualquiera que se acerca. No es extraño esta actitud, ya que a finales de los 80 y principios de los 90, rescatadores de naufragios armados acudieron a Sentinel del Norte para recuperar hierro y otros restos de un naufragio, asesinando a muchos sentineleses.
"Los sentineleses viven bajo el terror constante a los cazadores furtivos fuertemente armados. Sólo se estaban defendiendo con arcos y flechas y piedras de la única manera que ellos conocen." RK Tiwari, padre de Pandit Tiwari, que murió a manos de los sentineleses.
En un censo parcial de 2001 se contaron 39 personas, aunque se cree que rondaban las 250. Algunas estimaciones daban hasta 500 individuos. (Nada sorprendente, teniendo en cuenta que sus vecinos los Granandameses pasaron de ser de 5000 miembros a sólo 41 después del "contacto") No hay nadie que hable su lengua fuera de su comunidad, o que sepa siquiera cómo se denominan a sí mismos. Cazan y recolectan en la selva, y pescan en las aguas costeras de su isla. Viven en grandes casas comunales con múltiples hogares y utilizan canoas con batanga para navegar por el mar.


Son muy escasas las ocasiones en que se han dejado ver ante las cámaras. Les vimos en los titulares de todo el mundo debido al tsunami de 2004 cuando un miembro de la tribu fue fotografiado mientras disparaba flechas a un helicóptero. En los años 90, embarcaciones indias se acercaron a sus costas y grabaron uno de los pocos contactos que se han tenido con esta tribu, visitas amistosas en las que les dejaban cocos de regalo. La mayoría de las veces, los sentineleses se limitaron a disparar sus flechas contra el barco; sólo en contadas ocasiones aceptaron el regalo. El Gobierno indio ha realizado varios intentos fallidos de establecer contacto “amistoso” con los sentineleses. El contacto con la tribu habría tenido, con casi total seguridad, consecuencias catastróficas, ya que su aislamiento les hace muy vulnerables a enfermedades contra las que no tienen inmunidad.

El Gobierno ahora dice que no volverá a intentar contactarles.
Pero desde que las aguas cercanas a la costa de la reserva jarawa han sido tan utilizadas por los furtivos, estos pescadores ilegales ahora se están moviendo hacia las aguas que rodean Sentinel del Norte. En 2006 miembros de los sentineleses mataron a dos pescadores que se habían acercado a su isla, de manera ilegal ya que está prohibido aproximarse a menos de cinco kilómetros a la isla. El trágico incidente evidenció la ineficacia del Gobierno de la India en la protección y defensa de los derechos territoriales de todos los pueblos indígenas de las Islas Andamán. 


Según las informaciones de la Asociación para los Pueblos Amenazados (APA), el gobierno indio espera poder proteger mejor a los habitantes de las costas de posibles catástrofes naturales o maremotos aprendiendo y estudiando los sistemas de alerta tradicionales de los pueblos indígenas. Mientras en el archipiélago de Andaman y Nicobar murieron miles de personas en el tsunami de diciembre de 2004, parece que el número de los muertos entre las poblaciones indígenas fue sensiblemente menor. Todo indica que los indígenas supieron interpretar correctamente la retirada del mar antes de la primera ola, el griterío de los pájaros y otros fenómenos naturales extraordinarios y hayan buscado refugio.


En Tailandia e India, donde los indígenas siempre han sido discriminados por ser "primitivos", la sorpresa ahora es grande pues resulta que los conocimientos tradicionales pudieron más que los del "mundo moderno". Se espera que desde ahora en adelante se tome en serio a los pueblos indígenas y a sus profundos conocimientos de la naturaleza.