viernes, 27 de septiembre de 2013

Corrupción y Fraude (11) Rajoy, o la mentira

Y de repente lo que parecía una plácida entrevista de autobombo en la cadena norteamericana Bloomberg se le convirtió en una emboscada cuando la periodista simplemente hizo su trabajo, preguntar. Y repreguntar. Y el patético personaje que tenemos de presidente se vio desnudo con sus mentiras y sus torpezas y ese delator tic en el ojo izquierdo que le da cuando la cantidad y calidad de mierda y desfachatez que le sale por la boca le tensa las costuras pero intenta mantener hierático el rostro. Y el posterior intento de censurar las partes delatoras de la entrevista evidencia aún más la vileza de su comportamiento. Ahora todo el mundo sabe que el presidente del gobierno de España es un mentiroso compulsivo y que hasta cuando dice la verdad, desde este vergonzante "hay cosas que no se pueden demostrar" a aquel estremecedor "vamos a hacer lo que tenemos que hacer", está queriendo ocultar una gran mentira. 




Rajoy, sincero a su pesar


La marca España es esa entrevista de Mariano Rajoy ante Bloomberg. "Hay cosas que no se pueden demostrar", dice cual Tony Soprano, para luego revelar su calidad democrática al intentar censurar a esta agencia internacional para que no transmita esa frase sincera que, sin querer, se le escapó. Es tan bochornoso como suena, como cuando dijo que todo era falso, "salvo alguna cosa"; como cuando aseguró que "nadie podrá probar" que Bárcenas no es inocente. Es vergonzoso que ésta sea la primera entrevista de Rajoy desde hace meses, la primera desde que estalló el caso Bárcenas. Es insultante que el presidente, que se oculta de los periodistas españoles tras una pantalla de plasma o tras una rueda de prensa amañada, solo se someta a las preguntas de un medio estadounidense. Por suerte, Bloomberg se negó a mutilar la entrevista por una cuestión de "integridad". Imaginemos qué habría pasado si esa misma entrevista la hubiesen grabado La Razón o el ABC. 

Rajoy, durante la entrevista con Bloomberg.

Rajoy, una vez más, mintió. Como ya es habitual. Lo hace ante el Parlamento, no lo va a hacer ante una entrevistadora que le habla en inglés. "No han imputado a absolutamente ninguna persona", aseguró el presidente para restar importancia al caso de los papeles de Bárcenas. ¿A ninguna persona? ¿Quiénes son entonces Luis Bárcenas, Álvaro Lapuerta y Ángel Sanchis, los tres extesoreros de su partido que están imputados en la Audiencia Nacional? Además de las decenas de evidencias e informes policiales que demuestran las irregularidades en su contabilidad, ¿qué más pruebas hacen falta para que Rajoy admita al menos que su partido, en el mejor de los casos, se financió de forma irregular?

Rajoy volvió a mentir al afirmar que no sabía nada de la destrucción de pruebas en la sede del PP, que ahora está investigando un juzgado de Plaza Castilla de Madrid. "Lo desconozco absolutamente. No sé si estaban, si estuvieron, si alguien las quitó", aseguró sin pestañear ¿Alguien que no sea Celia Villalobos se puede creer que esto es así, que el presidente del PP no sabe "absolutamente nada" de lo que su propio partido comunicó a la Audiencia Nacional?

Pero Rajoy fue por un momento sincero, aunque fuese de forma inconsciente. Ese "hay cosas que no se pueden demostrar" demuestra mucho de su forma de pensar. El PP quiere igualar la responsabilidad política con la penal: nadie dimitirá salvo que un juez ordene su entrada en prisión. Viendo la manera en que la Fiscalía maneja a la Audiencia Nacional a voluntad, es una estrategia con todos los ases para ganar. El caso Bárcenas se quedará en nada, Ruz mediante. Bárcenas está ya callado; "el tema está encarrilado", aseguran algunos de los que en su momento intentaron mediar. Y Rajoy seguirá confiando en la pésima memoria de los españoles y en ese cerrojazo al que ha sometido al Parlamento para aguantar el temporal. Saldrá gratis, para gran desgracia nacional.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Ballenas (5) Luchando por los animales 3 'Sea Shepherd', batallar por las ballenas


"Creo que debemos aprovechar todo el tiempo de nuestros días. Otro día perdido son como 15 ballenas, es tiempo precioso para lograr nuestra meta. Nuestra meta debe ser encontrarlos y detenerlos lo antes posible, porque hablamos de vidas. Cada hora es otra vida."


Para nuestro quinto post sobre las ballenas recogemos una entrevista a una de las activistas de la ONG ecologista internacional Sea Shepherd Conservation Society cuya misión es la conservación del ecosistema marino y las especies que lo pueblan. 

Sus campañas se rigen por la Carta Mundial de las Naciones Unidas para la Naturaleza y otras leyes que protegen a las especies marinas y sus entornos. Sus métodos de acción directa (dicen haber hundido, de una u otra forma diez barcos balleneros) han sido criticados principalmente por la Comisión Ballenera Internacional, que los califica de "terroristas" aunque también han tenido diferencias importantes con otras organizaciones ambientalistas como Greenpeace, que rechaza el uso de la violencia usada en algunas ocasiones por Sea Shepherd aunque nadie haya resultado herido por ellas. Pero como dice Eva Hidalgo, la activista entrevistada, lo único que importa son las ballenas que logran salvar

Esta bióloga catalana dejó su anterior vida para construir una nueva a bordo de las naves de la organización y con un objetivo vital, luchar hasta las últimas consecuencias contra la infamante caza de ballena que, a pesar de la prohibición que rige desde 1986, sobre todo Japón sigue realizando con la cínica excusa de los fines científicos.

Tras la entrevista les ofrecemos el documental 'Sea Shepherd, en el borde del mundo', documental que relata la travesía que vive el fundador de Sea Shepherd Paul Watson junto a sus voluntarios a bordo de los dos buques de la organización para detener a la flota japonesa que caza de manera ilegal ballenas y otros cetáceos en el Santuario Antártico. 

De hecho tienen toda una serie documental llamada "Defensores de ballenas" en la que dan cuenta de su día como tales, la convivencia en los barcos, los incidentes internacionales en los que se han visto envueltos y por supuesto su temerario batallar contra los barcos balleneros. Este es su enlace en Youtube.

El Juez Roy Bean (socio de Greenpeace desde hace mucho tiempo) espera que ambas ONG's lleguen a un punto de entendimiento teniendo en cuenta que persiguen los mismos fines y se congratula de que estas personas y organizaciones sean y existan, que tengan músculo financiero, grandes corazones y determinación de hierro para llevar a cabo su titánica misión y les desea aún más fuerza y éxito en su impagable e incansable misión en defensa de los océanos y los fascinantes seres que los habitan.



"Nos critican, pero sólo importan las ballenas salvadas"

«Ya no hay tiempo de esperar a que gobiernos e instituciones hagan algo, hay que actuar» Eva Hidalgo - Activista de Sea Shepherd

Las Provincias 09.09.13 Isabel Ibañez

Eva Hidalgo es una bióloga catalana de 23 años enrolada con los 'Piratas ecológicos' de Sea Shepherd, el nombre de la serie que emite Discovery y que muestra el coraje y la mala leche que se gastan estos ecologistas en defender sus ideales. Sólo hay que asistir a su lucha encarnizada contra los balleneros japoneses en aguas de la Antártida. Hidalgo se encuentra en Australia reparando el buque insignia de la ONG, el 'Steve Irwin', de los daños en la reciente campaña, en la que han salvado 930 ballenas (el cupo completo asignado a los nipones). Lleva diez meses fuera de casa: «Este barco es mi hogar».

- ¿Por qué Sea Shepherd?

- Protege los océanos con la acción directa, la forma de actuar con que me identifico. No hay tiempo de esperar a que gobiernos o instituciones hagan algo. Hay que actuar.

- ¿Había visto 'Piratas ecológicos' antes de ser uno de ellos?

- Nunca, hasta una noche en mi primer viaje con la organización. La determinación y el éxito de Sea Shepherd en proteger la fauna marina fueron una inspiración; sentí que debía involucrarme.

- ¿Está preparada para perder un brazo, una pierna... la vida?

- Estoy preparada para lo que haga falta, menos para ver cómo estas especies son cazadas ilegalmente y llevadas a la extinción. El único miedo es el de no poder parar la matanza de una ballena. ¡Y ese miedo se convierte en adrenalina, en más fuerza y pasión!

- ¿Cómo fabrican las bombas fétidas que lanzan a los japoneses?

- Es un fermento orgánico inofensivo que, además de apestar cualquier cosa con la que entra en contacto, hace que la carne de ballena sea inservible en el mercado.

- ¿Su agresividad es a la vez baza y hándicap para atraer apoyos?

- Nuestra misión es asegurarnos que las criaturas de los océanos están protegidas y nadando libres, sin herir a nadie. Muchos nos critican, pero al final del día solo cuenta cuántas ballenas hemos salvado. Por eso tanta gente nos apoya.


- ¿Saber que está siendo grabada para un programa acrecienta la valentía o la imprudencia por lograr más publicidad? ¿No da la sensación de que hay algo de teatro?

- Toda la tripulación es entrenada en sus puestos y nos tomamos lo que hacemos en serio. No somos actrices ni actores, somos activistas. Lo que sale es lo que se filma, el día a día y las acciones.

- ¿Ha aparecido en el programa?

- ¡Alguna que otra vez!

- ¿El momento de más emoción?

- Cuando vi a nuestros barcos, cinco veces mas pequeños que los balleneros, que paraban su operación de repostaje. Todo gracias a la valentía y coraje de la tripulación y los capitanes.

- ¿Y el más peligroso?

- Este año la flota ballenera ha sido más agresiva que nunca. Nos embistieron con fuerza varias veces, tanta que casi volcaron uno de nuestros buques, el 'Bob Barker'. La misión acarrea peligros, pero gracias a nuestra determinación este año hay 930 ballenas que siguen nadando libres en vez de estar congeladas en algún almacén.

- ¿Japón necesita mil ballenas para experimentar?

- No las necesitan. Se trata de una farsa para poder continuar con la tan anacrónica caza ilegal de ballenas que se niegan a abandonar.

- ¿Se ha metido en la piel del que se gana la vida de este modo?

- Sí, y no podría dormir si mi trabajo contribuyera a que especies que existen desde hace seis millones de años desaparezcan.

- ¿Llegan a cruzarse miradas?

- Sí, a veces son de miedo, otras agresivas, otras indiferentes. Pero vamos contra el Gobierno japonés, no contra las tripulaciones.

- ¿Cómo cree que les ven ellos?

- La opinión que me importa es la de las ballenas. ¡Y creo que les caemos bastante bien!

lunes, 23 de septiembre de 2013

Infancia (19) Infancia en guerra 3 Aprender del odio, jugar a la guerra


"Los niños que viven en un contexto de violencia son generadores de violencia" (...) Esto no es un juego. Reproducen con naturalidad la inmolación. Interiorizar la violencia tiene un efecto nefasto en el corto, medio y largo plazo"

En nuestra anterior entrada sobre la infancia publicábamos el testimonio de algunos de los niños que sobreviven (esperamos que aún lo hagan) en la ciudad siria de Homs. Pero es difícil que incluso viendo este tipo de vídeos podamos realmente imaginar lo que supone ser un niño en otras zonas del mundo en las que la guerra y los fundamentalismos impregnan de miedo y experiencias traumáticas los permeables cerebros de miles de niños que en ellas viven. Y nos estremecemos con la pasmosa naturalidad con la que los niños incorporan a sus vidas y sus juegos los horrores de la guerra. Hace un par de años apareció un impactante vídeo en el que unos niños probablemente pastunes (no se sabe si paquistaníes o afganos) jugaban a un juego macabro en el que recreaban con escalofriante realismo un atentado suicida contra un check-point. Su visión conmovió las conciencias de miles de personas en el llamado primer mundo, suponemos que la tendrían al menos un día, o dos, más en la mente antes de no volver a pensar en ello.


Un artículo sobre este vídeo reflexiona sobre el enorme impacto psicológico de la guerra sobre los niños y el documental "Infancia talibán" lo contextualiza dentro de la guerra eterna y el radicalismo que se viven en las zonas dominadas por los talibán paquistaníes y afganos (en este caso el valle del Swat) y que infectan el alma de sus nuevas generaciones de ignorancia, odio y fundamentalismo. En la segunda parte del post, un informe de Amnistía Internacional y el documental "Niños soldado" nos recuerdan cómo reclutar niños y niñas soldados sigue siendo una práctica habitual en muchos conflictos que se siguen produciendo lo largo de todo el mundo. La guerra y la violencia se tornan para ellos una situación normal, la única que muchos menores han conocido. Para terminar, un artículo del blog '3500 millones' nos devuelve la esperanza a través de la historia de Radio Wu, una emisora ugandesa que logró con sus mensajes que hasta 1500 niños soldado desertaran del Ejército de Liberación del Señor (LRA) del infame Joseph Kony. 


Primera parte - Aprender del odio, jugar a la guerra



El juego macabro del atentado suicida

El País Internacional / Fernando Navarro - Madrid 01/03/2011

Un niño, vestido de negro y ataviado con un pañuelo que le cubre la cabeza y la cara, empieza a despedirse uno por uno de sus amigos, algunos apenas superan los cinco años. Les da un abrazo y después se encamina hacia otro sitio donde le espera otro chico vestido de blanco que le prohíbe el paso. Parece actuar como un guardia de seguridad. El supuesto atacante de negro se para y, en unos segundos, se lanza hacia el niño de blanco y otros chavales. Un puñado de arena salta por los aires a modo de explosión. Es, sencillamente, la recreación de un atentado suicida. Es el vídeo de un juego macabro. Un minuto y 15 segundos de imágenes que, desde hace una semana, ha estado circulando por Pakistán y ha alarmado a la organización Save The Children, con sede en el país centroasiático, según informa The Guardian. La ONG denuncia la violencia a la que están expuestos los niños en la región fronteriza entre Pakistán y Afganistán, uno de los grandes bastiones de las milicias talibanes. 

"Los niños que viven en un contexto de violencia son generadores de violencia", afirma Yolanda Román, portavoz de Save the Children en España. "Cuanto más fuerte sea la exposición a la violencia, más se interioriza un patrón y un modelo de relaciones humanas equivocado". La grabación, de la que se desconoce la autoría y que parece recoger a niños de etnia pastún aunque no ha sido confirmado, muestra el impacto psicológico de la violencia de los radicales islamistas en los más jóvenes. "Esto no es un juego. Reproducen con naturalidad la inmolación. Interiorizar la violencia tiene un efecto nefasto en el corto, medio y largo plazo", señala Román.

Después de casi una década de conflicto armado, toda una generación de niños afganos sufre las consecuencias de la guerra y el extremismo talibán. Recientemente, Naciones Unidas (ONU) pidió a los líderes talibanes moderados, que forman parte del proceso de reconciliación nacional en Afganistán, que dejen de reclutar niños como futuros terroristas. La representante especial del organismo para los Niños en los Conflictos Armados, Radhika Coomaraswamy, señaló que tienen una idea de la situación de los menores en esa zona a través de los relatos de los niños soldados capturados o que se rinden a las fuerzas gubernamentales y a las tropas internacionales que las apoyan. Durante su estancia en Afganistán, Coomaraswamy firmó un plan de acción con el Gobierno de Karzai para poner fin al reclutamiento de menores en las fuerzas armadas y a proteger a los niños afectados por el conflicto.

Documental - Infancia talibán

La periodista pakistaní Sharmeen Obaid-Chinoy emprende un peligroso y arriesgado viaje a través de su país para investigar cómo la guerra contra el terror está creando una generación de niños terroristas en su tierra. Conoceremos de cerca la creciente y preocupante popularidad de una nueva rama de la insurgencia talibán formada por jóvenes reclutas, apenas niños y niñas que están dispuestos a dar hasta su propia vida llevando a cabo ataques suicidas. En este esclarecedor documental escucharemos las duras declaraciones de estos jóvenes, voces llenas de rencor de una generación brutalizada y radicalizada por la pobreza, la falta de educación y las terribles experiencias de la guerra. Además, la periodista no duda en infiltrarse en las zonas más conflictivas para conseguir declaraciones de miembros del ejército pakistaní y las milicias pro talibanes en una búsqueda por encontrar las razones y consecuencias del preocupante ascenso de los talibanes en Pakistán..



Segunda parte - Los niños soldado en el mundo

Niños y niñas soldados

Millones de niños y niñas se ven envueltos en conflictos de los que no son simplemente testigos, sino el objetivo. Algunos caen víctimas de un ataque indiscriminado contra civiles, otros mueren como parte de un genocidio calculado. Otros sufren los efectos de la violencia sexual o las múltiples privaciones propias de los conflictos armados que los exponen al hambre o a las enfermedades. Igualmente chocante resulta el hecho de que miles de jóvenes son explotados como combatientes.

Definición de niño/a soldado

Se entiende por niño/a soldado toda persona menor de 18 años que forme parte de cualquier fuerza o grupo armado, regular o irregular, con independencia de las labores que desempeñe; y toda persona menor de 18 años que acompañe a esas fuerzas o grupos cuando ello no sea en condición de familiar. Se incluye también en esa categoría a las niñas y a quienes se haya reclutado con fines sexuales o para obligarlas a casarse. (Principios de Ciudad del Cabo, 27 de abril de 1997).


¿Cuántos hay?

No hay cifras fiables del número de menores soldados en el mundo. Según datos de Naciones Unidas, en 2012 al menos se reclutaban niños y niñas soldados en 17 países como Afganistán, Sudán, República Democrática del Congo, Malí o Yemen. 

¿Por qué se reclutan?

Reclutar niños y niñas soldados es una práctica habitual en el seno de muchos conflictos en todo el mundo. La guerra y la violencia se tornan una situación normal, la única que muchos menores han conocido. Estos niños y niñas han sido secuestrados en la calle o sacados de las aulas. Otros muchos son forzados a salir de sus casas a punta de pistola, mientras unos padres angustiados los ven partir sin poder hacer nada. Otros son reclutados mientras juegan cerca de casa o caminan por la carretera. Pero, lamentablemente, los niños y niñas aportan "ventajas adicionales" a las bandas armadas, ya que obedecen sin rebelarse ni organizarse, son fácilmente reemplazables, además de fanáticos en su adhesión al grupo. Son obligados a servir como señuelos, detectores de la posición enemiga o guardaespaldas de sus comandantes. A menudo, también se utiliza a niños y niñas como porteadores de la munición, el agua o los alimentos y como cocineros. Las niñas cumplen una función de objeto sexual para los adultos. Se sabe que algunos menores se han unido a las fuerzas del ejército o la milicia de forma "voluntaria" ante la desintegración de las familias a causa del conflicto, las condiciones de pobreza y el desplome de servicios sociales básicos, como los centros educativos y de salud. 

El reclutamiento y la utilización de menores de 18 años en los conflictos armados constituyen graves violaciones de derechos humanos, cuyos responsables deben comparecer ante la justicia. Los reclutadores suelen enviar a estos menores a campos de entrenamiento junto a los adultos para que reciban formación y adoctrinamiento militar. Algunos ex niños y ex niñas soldados a los que se había desmovilizado dijeron a Amnistía Internacional que temían volver a sus comunidades porque sus vecinos habían presenciado su participación en los crímenes. El coste personal que deben pagar los niños y las niñas soldados es muy elevado: insensibilizados y profundamente traumatizados por la experiencia vivida, a muchos les siguen asediando los recuerdos de los abusos que presenciaron o que les obligaron a cometer. En el caso de las niñas soldados, además de la brutalidad y el trauma derivados de las violaciones en sí, estas agresiones sexuales pueden producirles lesiones físicas graves y embarazos forzados, así como contagio de VIH y otras enfermedades de transmisión sexual. 

Documental - Niños soldado 




Tercera parte - La redención

Radio Wa, la voz que liberó a los niños soldado de Uganda

Blog 3500 millones / Gonzalo Fanjul 14.03.2011

Desde el norte de Uganda, en una de las regiones más pobres y convulsas del planeta, recibimos la primera colaboración de Alberto Eisman, director de Radio Wa y coautor del blog En clave de África.

Es difícil describir la situación que se vivía en la región de Lira, al norte de Uganda, en el año 2006. El llamado Ejército de Liberación del Señor (LRA), después de haber comenzado sus violentas actividades en Acholi, en los confines que separan a Uganda del Sudán, llegó a esta zona y atacó con inusitada virulencia a los Lango, una tribu que tradicionalmente había mantenido una estrecha relación con los Acholi. Los miembros de esta guerrilla –sin otra agenda política que poner en jaque al gobierno y a su ejército sembrando el terror- comenzaron a atacar indiscriminadamente poblados haciendo todo el daño posible: mataban a los viejos y a los niños pequeños, secuestraban, cortaban a sangre fría orejas, labios, narices u otros miembros.


Esta terrible situación causó un éxodo masivo. Los pobladores huyeron de las zonas rurales más aisladas e indefensas y durante años se refugiaron, hacinados, en campos de desplazados. Tan solo alrededor de Lira, la ciudad principal de la zona, había diez campos, lo que duplicó el número de habitantes de la ciudad. De todos los afectadas por esta trágica situación, los que más sufrieron fueron los más jóvenes, niños y niñas que eran sistemáticamente arrancados de sus familias y forzados a convertirse en guerrilleros. A los varones los entrenaban para ser niños soldado; si eran niñas, se convertían en esclavas sexuales de la oficialidad.

Para obrar la maléfica transformación de unos inocentes niños en agentes del terror lo más efectivo era someterles a salvajes pruebas que les hicieran despojarse de cualquier atisbo de humanidad o de compasión: una vez secuestrados, los rebeldes juntaban a los que procedían del mismo pueblo. Elegían a dedo a uno del grupo y obligaban al resto a matar al elegido, si no, serían ellos los que morirían. Así creaban un tremendo estigma en el subconsciente de estos niños para que nunca tuvieran la tentación de regresar a sus comunidades, sintiéndose profundamente avergonzados de haber asesinado con sus propias manos a un amigo o un compañero de juegos. Era un procedimiento diabólicamente sofisticado para cerrar la puerta a una futura reintegración en la sociedad civil.

Ante esta dramática situación, Radio Wa (Nuestra Radio), una emisora comunitaria propiedad de la Iglesia Católica, creó un programa dedicado exclusivamente a los niños soldado. En la emisora sabían que los niños raptados conseguían en sus razzias por los poblados pequeños transistores con los que escuchaban clandestinamente este programa semanal que vino a llamarse “Karibu” ("Bienvenido", en suajili). La señal de esta emisora llegaba incluso a los confines con Sudán y por tanto era fácil para los niños soldado sintonizar el programa, aunque con ello arriesgaban sus vidas si eran descubiertos escuchándolo.

Los contenidos eran simples mensajes de esperanza y de humanidad para personas retenidas contra su voluntad que habían visto y cometido las mayores atrocidades. A veces eran simples mensajes como “Fulano, tus padres te saludan y te echan de menos”, y demás noticias familiares. La intención de estos mensajes no era otra que restablecer los lazos emocionales y afectivos rotos por los rebeldes y sus violentas acciones. Más tarde, jóvenes que habían escapado de sus captores, antiguos niños soldado, se incorporaron al programa y comenzaron a dar testimonio de cómo eran sus vidas después de volver. Les explicaban a los niños todavía en cautiverio que nadie había tomado venganza contra ellos, que habían vuelto a sus estudios y así animaban a sus compañeros si no a escapar por lo menos a mantener viva la esperanza.

Antiguo niño soldado en la radio

Radio Wa nunca supo exactamente la magnitud del impacto de este programa. Una noche de 2002 un comando guerrillero destruyó la radio, lo cuál se interpretó como un claro indicio de que la emisora les estaba haciendo daño a los rebeldes. Posteriormente, cuando empezaron las conversaciones de paz, el líder del LRA Joseph Kony puso como condición para su inicio que se retirara de las ondas el programa Karibu. Otra inequívoca señal.

Fue hace pocos meses cuando, a través de un portavoz del ejército, nos enteramos de que, según los interrogatorios que se llevaban a cabo regularmente a los niños que escapaban de los rebeldes y que incluían en sus preguntas la razón por la que arriesgaron su vida y salieron de la selva, unos 1.500 niños confesaron haber escapado simplemente movidos por el programa Karibu, el cuál les dio la fuerza necesaria para arriesgar sus vidas y atreverse a salir de aquella situación. De esta manera, una simple emisora de radio con apenas medios técnicos, destruida pero no rematada, pudo desbaratar la espiral de odio y violencia que durante años atenazó la vida de unos inocentes. No ha habido distinción ni galardón mejor que comprobar cómo, a pesar de todo, la esperanza y el coraje humano no salieron derrotados en esta guerra.

Hoy, Uganda del Norte está tratando de superar aquel dramático pasado y el programa ha sido reemplazado por otro, centrado en los problemas de la resolución de conflictos y titulado Peacemaker (Pacificador). Es una parte más de una completa programación con la que Radio Wa sigue apoyando a aquellos que más lo necesitan en Uganda.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Puta guerra (20) Hijos de la guerra atómica

Estremecedor el último reportaje de En Portada realizado por el corresponsal de RTVE en Moscú Carlos Franganillo (otro estupendo periodista de la casa, de los que siguen enalteciendo nuestra tv pública) sobre los afectados por las pruebas atómicas realizadas, ya hace más de dos décadas, en Kazajistán por la antigua Unión Soviética. Sin embargo las fatales consecuencias de la sobreexposición a las radiación de aquellas explosiones nucleares aún siguen notándose en el medio ambiente y las personas que allí siempre han vivido. Entre ellas está Berik Syzdikov, en el vientre de su madre cuando sucedió una de las pruebas, cuya triste y emotiva historia sirve de hilo conductor de este documental sobre los efectos de una guerra no declarada, sobre los hijos de la guerra atómica. 


En Portada - Hijos de la guerra fría


Han pasado más de 20 años desde el fin de las pruebas nucleares en el Este de Kazajistán pero allí la Guerra Fría y la carrera atómica seguirán cobrándose víctimas durante generaciones. 

La historia de Berik

Encontrarnos con Berik fue como ver a un viejo conocido. Durante meses el equipo se había familiarizado con él a través de fotografías. Hablábamos cada cierto tiempo por teléfono, preparando nuestro plan de rodaje. Le descubrí gracias al trabajo del fotoperiodista Ed Ou, cuando me documentaba para viajar al Este de Kazajistán.

En su reportaje encontré 5 imágenes que mostraban a un joven con la cara horriblemente deformada. Los tumores habían ocultado sus ojos desde que era un bebé, después de que su madre estuvieraexpuesta a altos niveles de radiación nuclear durante el embarazo. Ahora Berik recibía una indemnización mensual del Estado kazajo. Apenas 300 euros para que él y su madre pudieran vivir al día en un bloque destartalado de viviendas de un suburbio de Semey.

Su historia era una más entre las de decenas de miles de habitantes de la región que vivieron junto alPolígono, el mayor campo de pruebas atómicas de la URSS. Entre los años 40 y 80, allí estallaron unas 500 bombas y, en ocasiones, crearon nubes radiactivas que, convertidas en lluvia, contaminaron lo que encontraron a su paso.

Ocultación y consecuencias del sueño nuclear de la URSS

Las autoridades soviéticas decidieron ocultar los efectos en la población. Explicaron la alta frecuencia de problemas de tiroides, cánceres y malformaciones aludiendo a la sobreexposición al sol y a una alimentación pobre, pero los médicos sabían que eso no era cierto.

Los soldados soviéticos les ordenaban salir de sus casas para evitar pérdidas humanas, en caso de que la onda expansiva derribase alguna vivienda. Desde la calle observaban un enorme resplandor, seguido de un estruendo. Unos minutos más tarde recibían permiso para regresar a sus casas, se hacía inventario de los desperfectos y volvían a la rutina.El doctor Boris Gusevempezó a trabajar en la zona durante los años 50, recorriendo las aldeas y tratando a los enfermos. Hoy dirige el Instituto de Radiología de Semey, donde los afectados por la radiación acuden una semana al año para tratarse y someterse a revisiones médicas. La mayoría presentan alteraciones nerviosas y problemas en el aparato digestivo o en el tiroides y entre los pacientes hay algunos ancianos que recuerdan las pruebas atómicas con precisión.

Aquellas gentes sencillas, dedicadas a la agricultura y a la ganadería, convivieron durante décadas con los experimentos de una de las dos superpotencias que se disputaban la hegemonía mundial. Muchos de ellos se consideran conejillos de indias y piensan que las autoridades les expusieron deliberadamente para conocer los efectos de la radiación.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Individualismo y libre albedrío (6) 'El juego de la muerte', el individuo puesto a prueba

"El juego de la muerte" es un documental de producción francesa del año 2010 que sigue a 80 personas que se presentan voluntarias para participar en el piloto de un nuevo concurso de televisión y que, sin saberlo, están participando en un experimento similar a los que Stanley Milgram realizó en Yale en los años sesenta para estudiar el impacto de la autoridad en la obediencia de la población. Con ellos, Milgram pretendía encontrar una explicación al sometimiento de la sociedad civil alemana bajo el mandato de Adolf Hitler.

 

En el concurso que plantea "El juego de la muerte", una conocida presentadora ordena a los concursantes que realicen descargas eléctricas a su compañero de juego cada vez que éste falle las preguntas de un cuestionario. El concurso comienza y, mientras tanto, un grupo de psicólogos va analizando las reacciones psicológicas de los participantes. Aunque el concurso es una farsa y las descargas eléctricas no son reales, ni el público en el plató ni los participantes lo saben. Parte del juego les obliga a convertirse en torturadores que pueden llegar a ocasionar descargas eléctricas de hasta 360 voltios, potencialmente letales. 

Según el concurso va avanzando y los errores del concursante produciéndose también va aumentando la intensidad de las supuestas descargas eléctricas y los gritos del doliente, al igual que crece la presión del público y de la presentadora sobre el concursante ejecutor, que entra en el llamado "estado agéntico" que le hace estar en situación de actuar en contra de los valores propios si una autoridad lo ordena. Se encuentra atrapado al verse confrontados su propio sistema moral y el sistema legal impuesto por las normas del programa y la figura de autoridad que representa la presentadora y es cuando llegan las dudas, la tensión, las risas nerviosas y en muchos casos la obediencia a unas órdenes perversas e intimidatorias. Y surgen las preguntas, ¿cuántos concursantes llegarán a ocasionar descargas a pesar de los gritos de dolor de su compañero? ¿hasta qué nivel llegarán algunos? ¿habrá quien cuestione a la autoridad con la firmeza que le otorga su propio sistema ético? ¿cuántos conseguirán superar la tensión y las presiones desobedeciendo las reglas para reafirmarse en sus valores individuales y en su negación de seguir ocasionando dolor a un semejante?

En fin, un documental controvertido e interesantísimo que es una llamada de atención sobre la obediencia ciega a la autoridad y nos muestra el poder de manipulación de la televisión y el peligro de reproducción de este modelo en regímenes totalitarios o en políticas dogmáticas o segregacionistas.

Animales (27) Volar como un águila





Gracias a Inacito (y a una cámara GoPro) podemos planear, aunque sea apenas minuto y medio, a lomos de un águila real en las montañas cercanas a Chamonix, Francia. Espectacular. 

domingo, 15 de septiembre de 2013

Viajes y Migraciones (8) Un mundo aparte I -Capítulos 1 a 6-


Uno de los mejores programas autoproducidos por nuestra televisión pública en los últimos años es "Un mundo aparte", una serie documental filmada durante el viaje de dos años (entre 2006 y 2008) que tres compañeros, tres amigos, tres viajeros, realizaron a través del mundo, alrededor de 50 países, en busca de algunas de las últimas culturas indígenas que aún habitan nuestro planeta. La expedición, compuesta por el palentino Daniel Landa, el sevillano José Luis Feliu y el cámara argentino Alfonso Negrón, recorre a lo largo de 13 capítulos los parajes más espectaculares de la Tierra y es testigo de las culturas aborígenes del siglo XXI, conviviendo con ellas y mostrando su realidad en el mundo global contemporáneo. Por todo ello, la última vez que ha sido programada por La2 hemos puesto a grabar nuestro dvd-hd para poder divulgar en nuestro blog los trece capítulos de esta impagable serie documental que ante todo reivindica una forma distinta de viajar y de acercarse a las gentes que pueblan el mundo. En fin, aquí van los primeros cinco capítulos, por si alguien no los ha visto o quiere volver a verlos. 


De España a Cabo Norte, de San Petersburgo a la Península de Kamckatka, de Alaska a Tierra del Fuego y de Ciudad del Cabo a Estambul. Las grandes travesías del mundo se unen en un solo viaje en 'Un mundo aparte'. La ruta recorre los parajes más espectaculares de la Tierra y  alrededor de cada desierto, jungla o glaciar, la expedición descubrirá, junto al espectador, las comunidades que lo habitan. Los viajeros cruzarán en coche geografías extremas y entornos naturales que marcan las formas de vida de los pueblos indígenas. La expedición será testigo de las culturas aborígenes del siglo XXI y convivirá con ellos mostrando su realidad, lo que permitirá a los espectadores comprobar la comunión entre las tradiciones más arraigadas y el progreso, la influencia de Internet, el cambio climático y una pauta común de todos los indígenas del mundo: el amor por la naturaleza.

Daniel Landa y José Luis Feliu se encargarán de presentar los diferentes rincones del mundo, poniendo rostro a la aventura tanto en los momentos emocionantes como en los difíciles. Ambos compartirán la gastronomía con los lugareños, serán testigos de sus tradiciones y conversarán con los verdaderos protagonistas de esta historia: los indígenas. Por otro lado, la figura del operador de cámara, invisible, con su particular visión del mundo, pondrá voz a la serie, guiando al espectador a lo largo del recorrido.


1. Los últimos indígenas de Europa

Desde Sevilla, comenzamos una travesía insólita alrededor del mundo. Las ciudades de Europa marcan el pulso del primer tramo, pero queremos acercarnos a los saamis, que viven más allá del Círculo Polar Ártico. Después de bordear los fiordos noruegos nos acercamos al lago Inari y allí encontramos a los últimos aborígenes de Europa. Pescamos salmón con ellos y nos hablan de la dura vida con los renos, en invierno. Antes de viajar al sur nos despedimos de este tramo del camino en Cabo Norte.




2. Nómadas de las estepas

La expedición comienza en San Petersburgo y Moscú para cruzar Rusia en el Transiberiano, para pasar por Mongolia, y conocer su cultura budista. Termina el viaje a camello por las dunas del Gobi.


3. Los hombres del hielo

El último paso asiático nos acercará a los habitantes de los hielos. Visitamos la Península de Kamchatka, Seúl y Alaska, donde convivimos con los esquimales a -50ºC, quizás, la experiencia más extrema del viaje.


4. Las mil caras de Norteamérica

Cruzar El Valle de la Muerte conseguirá acercarnos desde San Francisco hasta Las Vegas. Disfrutaremos de la tierra de los Navajos, en Monument Valley.


5. El mundo de los mayas

Atravesamos México desde los barrancos del Norte hasta su capital. Y desde allí iniciamos un recorrido por las ruinas que nos dejaron los mayas en Yucatán y Chiapas. Llegamos hasta Honduras y Belice para completar el recorrido



6. A orillas del mar Caribe


Conocemos las comunidades menonitas de Belice y las aldeas de los garifunas en Honduras. Visitamos las tierras de los volcanes y selvas en El Salvador y Nicaragua, y disfrutamos de la naturaleza de Costa Rica y Panamá.



martes, 10 de septiembre de 2013

Lobo (11) La historia de "Navarre, il lupo"

Nos llega por Facebook una historia que ocurrió en enero de 2012 cuando el pasado 9 de enero de 2012, un lobo llamado Navarre fue rescatado de las gélidas aguas de un río italiano en condiciones dramáticas, al borde de la muerte. Navarre sufría desnutrición severa, una parálisis en las patas posteriores y 35 bolas de plomo en el cuerpo. El vídeo que mostramos a continuación nos cuenta la extraordinaria historia de su rescate a manos de los trabajadores del "Centro tutela e ricerca fauna esotica e Selvatica Monte Adone de Bolonia".

Tras sedar al animal, los responsables del centro sacaron del agua al lobo que, dado a su estado crítico había entrado en parada cardio-respiratoria. El lobo fue reanimado mediante un masaje cardíaco y la respiración boca a boca. Dada la lejanía del centro de recuperación, el lobo fue trasladado a la propiedad del policía sr. Maestrini, donde se procedió a estabilizar al animal con todos los recursos posibles. 

Una vez en el Centro, Navarre fue operado y estuvo monitorizado las 24 horas del día durante dos semanas de terapia intensiva. El lobo fue trasladado a otro recinto más apropiado para su rehabilitación, que conllevaba una recuperación progresiva de sus funciones motrices. Gracias a una videocámara, el lobo estuvo controlado día y noche sin ser molestado y gracias a la ayuda de los profesionales que lo cuidaban y a sus ganas de vivir, pudo volver a caminar y mejorar favorablemente su estado de salud. Su caso atrajo la atención de muchas personas y organizaciones, que trabajaron duramente para que Navarre pudiera ser devuelto a la libertad. Fue trasladado en abril a un gran cercado con vegetación natural, donde pudo recobrar agilidad y sensaciones. Desgraciadamente, en mayo cuando se estaba aproximando el momento de poder volver a reintegrarlo a la vida en la Naturaleza, Navarre sufrió un empeoramiento súbito y ya no pudo ser reanimado. La repentina muerte de Navarre conmocionó a una buena parte de la sociedad italiana que había empatizado con la historia de coraje y compasión surgida entre un animal salvaje y un grupo de humanos en un gélido bosque italiano. 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Individualismo y libre albedrío (5) El individuo adolescente


Redes 137 - La adolescencia nos hizo humanos


Eduard Punset 12.12.2012 

Los adolescentes son una mezcla explosiva de curiosidad y despreocupación; en pocos años descubren la autoconciencia, la responsabilidad, el sexo, las drogas, las relaciones adultas, la independencia… ¿Para qué sirve la adolescencia? ¿Ha existido siempre? Redes se introduce en esta exclusiva etapa del desarrollo humano que, por incómoda y conflictiva que parezca, es la pista de despegue del pensamiento adulto. Y en la Mirada de Elsa, los propios adolescentes nos ayudarán a ver qué les ofrece la sociedad de hoy, y cómo se les puede ayudar a recorrer esta etapa crucial en su camino a la madurez. 


Agua (10) Agua S.A. El negocio de la privatización de los bienes básicos

Agua S.A."El negocio de la privatización de los bienes básicos"


En Madrid se anunció cuando todavía estaba Esperanza Aguirre de Presidenta la privatización del Canal de Isabel II. Y en toda la comunidad se ha creado un movimiento para defender esta empresa pública que se encarga de todo el ciclo del agua. Esta tendencia ya comenzó en Catalunya y se está extendiendo por diversos municipios españoles, en los que se está intentando paralizar. El "negocio del agua" es la última delicia que, con los pretextos neoliberales habituales, pretenden convertir en fuente de beneficios para unos pocos.


 

sábado, 7 de septiembre de 2013

Puta guerra (19) Cuando los progres van a la guerra

Cuando los progres van a la guerra

El País - Antonio Caño Washington 6 sep 2013

Antes de tomar asiento el lunes en el comité de Relaciones Exteriores del Senado, el secretario de Estado, John Kerry, se cruzó con uno de los jóvenes que ocupaban el lugar con pancartas contra una intervención militar en Siria. “La primera vez que testifiqué ante este comité”, recordó después Kerry, al tomar la palabra, “yo tenía 27 años, y mis sentimientos eran similares a los de ese manifestante”.


El teniente John Kerry testifica contra la guerra de Vietnam en 1971. / Henry Griffin (AP)

En efecto, en 1971 un joven teniente llamado John Kerry, recién llegado del frente, prestó declaración ante el comité de Relaciones Exteriores del Senado contra la guerra de Vietnam. Al lado de Kerry se sentaba el lunes un distinguido laureado en ese conflicto, Chuck Hagel, que igualmente hizo el tránsito hasta convertirse en un combatiente decepcionado. “No es que sea un pacifista, soy realista, entiendo cómo es el mundo, pero la guerra es una cosa terrible, en la que no hay ninguna gloria, solo sufrimiento”, escribió el hoy secretario de Defensa en su biografía de 2006.



Además del hecho tan mencionado de que el comandante en jefe de estas fuerzas armadas a punto de entrar en combate es un premio Nobel de la Paz, el ataque a Siria, si es que finalmente se produce, tendrá, entre otras particularidades la de ser dirigido, para bien o para mal, por un grupo de pacifistas o de progresistas que entienden la guerra como un recurso con fines humanitarios. El mejor representante de este último grupo es Samantha Power, embajadora en Naciones Unidas, que observó como periodista los horrores de la guerra de los Balcanes y escribió después un libro sobre la obligación moral de Estados Unidos de intervenir militarmente para evitar situaciones semejantes. Power defendió este viernes esa misma tesis, aplicada a Siria, en el Center for American Progress, donde dijo que el escepticismo, cuando se trata de una intervención militar en el extranjero, es “saludable”.


A la derecha de Obama en la Casa Blanca, como su consejera de Seguridad Nacional (su principal asesor de política exterior) se sienta Susan Rice, precisamente la antecesora de Power en la ONU, y quien, como ella, entiende que la maquinaria militar de su país está para hacer el bien. Después de conocerse la matanza de Ruanda, durante la que trabajaba para Bill Clinton también en el consejo de Seguridad nacional, Rice declaró: “Me he jurado a mí misma que si me enfrento a una crisis similar de nuevo, estaré del lado de los que proponen tomar medidas drásticas, prendiendo el fuego si es necesario”.

No cuesta mucho, por tanto, imaginar el tipo de recomendaciones que recibió Obama antes de anunciar su decisión de atacar Siria, ni es difícil tampoco suponer la perplejidad y la decepción de estos personajes, convencidos de estar en el lado correcto de la historia, ante la pasividad observada en el resto del mundo o la oposición encontrada en el Congreso. Esta es una Administración en la que abundan los bien intencionados, los políticos en la línea de Madeleine Albright, que definió a su país como “la potencia irremplazable”, los políticos que entienden que la fuerza de EE UU radica en su poder moral, en su valor para frenar la tiranía allí donde sea preciso y en solitario si no hay otra alternativa. El pragmatismo de Obama ha matizado hasta ahora esa tendencia, pero, a la postre, su intento de interponerse ante una catástrofe humanitaria cometida con armas tan crueles como los gases venenosos será lo único que pueda justificarle ante la historia en el caso de que el episodio de Siria acabe de mala manera.

Kerry, Hagel, Rice o Power tal vez pueden hacer la guerra más digerible que Rumsfeld o Cheney pero quizá no más eficaz. Ciertamente, la anterior Administración alcanzó en sus aventuras bélicas tal nivel de inoperancia que es difícil de superar, pero todos los récords acaban siendo batidos. Algunas de las ventajas de una Administración progre –con el simbólico apoyo internacional del presidente socialista de Francia- son evidentes: su esfuerzo por convencer, el reconocimiento inocente de sus propias dudas, el agotamiento sincero de las vías diplomáticas, el señalamiento de una solución política en última instancia. Pero los inconvenientes también: la improvisación, los titubeos, la ausencia de un claro objetivo.

El trío Bush-Cheney-Rumsfeld pretendía cambiar el equilibrio de fuerzas en Oriente Próximo con vistas a garantizar el predominio de EE UU durante varias décadas. Y si ese propósito exigía mentir, o cosas peores, se hacía en nombre de las razones de Estado. El objetivo de Obama, en cambio, es vago, moral, perfectamente defendible, pero difícil de explicar. En una guerra, los norteamericanos –cualquiera, en realidad- necesitan saber dónde están los buenos y dónde están los malos: democracia contra Hitler, América contra el comunismo, América contra Saddam Hussein. Obama, con su permanente visión compleja de la realidad, no ha sido aún capaz de presentar su causa con la nitidez precisa. Bush, Cheney y Rumsfeld todavía hoy defienden la guerra de Irak, sobre la que no guardan complejos. Obama, en cambio, se ha corregido sobre la “línea roja” a Siria incluso antes de que su guerra empezara.

martes, 3 de septiembre de 2013

Extinción (30) El último mameluco de Napoleón

Un estupendo artículo de Jacinto Antón nos lleva a conocer la historia de los últimos mamelucos de Napoleón. A través del inconfundible estilo del barcelonés, conoceremos la creación, esplendor y caída de la caballería de élite que el emperador corso reclutó en su campaña egipcia para acompañarle en sus victorias y derrotas por los ensangrentados campos de batalla europeos de principios del siglo XIX. 


El último mameluco de Napoleón

El sirio Moisés Zumero, miembro de de la caballería oriental de Bonaparte, participó en todas sus campañas y acabó como empleado de Correos


Los mamelucos no gozan de buena fama entre nosotros, básicamente a causa de Goya, que los inmortalizó como despiadados represores ataviados con sus desconcertantes ropajes orientales en la sucia lucha en las calles de Madrid el 2 de mayo. Pero esos exóticos jinetes ataviados con turbantes adornados con pluma de garza y rojos pantalones anchos —era fama que en cada pernera cabía un hombre entero— y armados con cimitarras, carabinas y pistolas, tienen una apasionante y aventurera historia.


El cuadro de Goya 'La carga de los mamelucos en la Puerta del Sol'.

Se trajo unos cuantos Bonaparte de la campaña de Egipto (donde eran los amos), tras vencerlos, como un souvenir de su gran sueño oriental y los incorporó a la élite de su caballería inmortalizándolos junto a sus húsares, coraceros, dragones, cazadores y lanceros en los más famosos campos de batalla de Europa. Su apariencia era magnífica y su valor y ferocidad legendarios. Los había egipcios, sirios, georgianos, árabes y sudaneses negros, y con el tiempo también se incorporaron al contingente franceses. Crearon moda en Francia. Los pintaron Gerard y Gros (además de Goya) y hasta inspiraron obras literarias, dramas y vodeviles.

Hoy la palabra mameluco tiene, qué le vamos a hacer, cierta carga peyorativa —sobre todo en boca del capitán Haddock—, pero a los más románticos nos evoca una fascinante combinación de coraje y seda, un galopar de colores deslumbrantes coronado por el relámpago de plata de una hoja de Damasco blandida sobre la cabeza como una media luna mortal. No fueron muchos los de Bonaparte, unos centenares, apenas unos escuadrones, que tras su organización fueron encuadrados en el regimiento de Chasseurs à cheval de la Garde, la crème de la caballería napoleónica. Pero disfrutaban de una belle réputation, fama de fiables, intrépidos y valientes y desde luego eran muy visibles, incluso entre los exuberantes atavíos de la Grande Armée.

Napoleón tenía debilidad por ellos y gustaba de hacerlos desfilar en todas sus ceremonias, como su coronación. Les concedió un águila por el valor demostrado en la célebre carga de la caballería de la Guardia en Austerlitz —“nous allons avoir une affaire de cavalerie”, dijo el mariscal Bessières—, en la que fueron codo a codo con los chasseursde Morland y los grenadiers montados de Ordener y en la que como un huracán desbarataron a los coraceros y húsares rusos, a los granaderos de Semenowski y todo lo que se les puso por delante.

Entre los mamelucos célebres de Napoleón está el pillastre de Roustam, que tomó a su servicio personal Bonaparte y que aparte de dormir en el suelo ante su puerta realizaba trabajillos para su amo. Se le acusó de estrangular a Pichegru y de asesinar al almirante Villeneuve (que en realidad se suicidó), así como de ser a la vez amante de Josefina y del corso… habladurías. Pero Roustam era más un criado que un soldado —aparte de un cantamañanas, véase sus Souvenirs (1911), llenos de autobombo y quejas por las faltas de pago—, y, cobardica, dejó en la estacada a Napoleón cuando lo enviaron a Elba.

Los mamelucos que nos interesan aquí son otros, personajes valientes como Elias Masaad, sabre redoutable, ascendido a capitán tras cargar como un bravo en Eylau y que sumaba 17 heridas y tres costillas perdidas a causa de la metralla; Chahin, que capturó un cañón en Austerlitz, salvó al Chef d'escadron Daumesnil del populacho madrileño el 2 de mayo y acabó su carrera con 40 heridas y habiendo visto morir cinco caballos bajo él; o el irascible Ibrahim, que mató enfurecido a varios parisinos que se reían en la calle de su aspecto extravagante, y que luego cayó prisionero mientras luchaba contra jinetes cosacos al desenrollársele el turbante y cegarle, no sin antes haber dado cuenta de seis enemigos.

El mameluco que nos ocupa hoy, Moisés Zumero (1791-1873), fue uno de esos bravos tipos, participó en 14 campañas, llegó a brigadier, y es tenido por el último de los que sirvieron en el ejército de Napoleón. Así lo acredita la lápida de su tumba en Lavaur, en el Tarn (“le dernier des mamelouks”, un título digno de una novela de Victor Hugo) y la somera biografía que le ha dedicado Thérèse Blondel-Avron —Moïse Zumero, dernier mamelouk de la Garde Impériale (Editions Cabédita, 2009)—.

Ser el último de algo tiene pedigrí. Serlo de esa despampanante caballería de los mamelucos confiere un aura especial a Zumero, de la estirpe de los valientes. Nacido en San Juan de Acre, Moussa Zumero Al'Coussa era miembro de una familia siria de ortodoxos griegos que servían a los pachás otomanos y que se vio involucrada en las guerras de Bonaparte en Oriente. La madre, una hermana y dos hermanos de Moisés murieron durante la sangrienta toma de Jaffa por las tropas francesas en 1799. No obstante el chico, sediento de aventura, se enroló como trompeta en los mamelucos del entonces primer cónsul. Contaba solo ocho años. Al regresar Bonaparte a Francia, Zumero fue uno de los mamelucos que partieron con él. En primera instancia, al reorganizarlos el general Rapp, el chico no encontró cabida por demasiado joven. Pero logró incorporarse, sirvió en España de 1808 a 1812 con una interrupción en 1809 para combatir en Wagram. Fue de los mamelucos que arroparon a Napoleón en la famosa y ardua travesía del Guadarrama en medio de la ventisca y resultó herido de un sablazo en Benavente. Le encontramos luego helado en Rusia —él, hijo de las ardientes arenas sirias— y defendiendo el paso del ejército derrotado en el Berézina. Zumero perdió la mayoría de los dedos de los pies, congelados, pero no la fe en el emperador. Recibió una citación por su bravura al rescatar a su teniente de tres húsares prusianos, matando a uno e hiriendo a los otros. Se batió en Waterloo y sobrevivió para afrontar, como uno de los orphelins de Napoleón, la represión y el terror blanco. 

Mientras muchos viejos mamelucos pedían limosna, tuvo la suerte nuestro sirio de casarse en 1816 con una chica encantadora y de posibles, que además era pariente de Charlotte Corday y biznieta de Corneille. Zumero consiguió entrar en la Administración y hacerse empleado de Correos. Un mameluco en Correos parece ya el título de una película de Louis de Funès. Llegó a director. Reclutó a los carteros entre los viejos soldados del imperio, disciplinados y capaces de hacer largas marchas. Hizo bien su trabajo como antes había bien luchado. Sus heridas —perdió el uso de los pies— y la inquina contra los antiguos bonapartistas le condujeron al retiro.

Murió a los 82 años, caballero de la Legión de Honor, burgués respetado. Pero si te acercas en silencio a su tumba en un rincón del sur de Francia, a 40 kilómetros de Toulouse, y prestas atención puedes percibir aún un remoto galopar de caballos, gritos y disparos. Sientes como un soplo la ola de gloria y de coraje y, al cerrar los ojos, avizoras el espectáculo terrible y magnífico de la carga de los audaces jinetes de Oriente, mientras escuchas, atónito y maravillado, la risa salvaje del último de los mamelucos.