sábado, 31 de mayo de 2014

Arquitectura (4) La escala humana


Documentos TV - "La escala humana"

La mitad de la población reside hoy en las ciudades. En 2050 llegará al 80%.
Desde los años 40 el urbanismo ha priorizado a los coches sobre las personas. Arquitectos y diseñadores urbanísticos reivindican un cambio radical de modelo





En Occidente, allá por los años 60, la búsqueda de oportunidades y de una vida mejor llevó a la población a emigrar a las ciudades. En la actualidad, los habitantes de la otra parte del planeta siguen haciendo lo mismo: países con un crecimiento imparable como China trasladan cada año a millones de personas desde las zonas rurales a megaciudades como Sanghai o Pekín.


Ciudades para los automóviles

El modelo urbanístico imperante desde entonces consideraba a la ciudad como el motor de despegue de la sociedad y los proyectos urbanísticos estaban diseñados para dar prioridad al automóvil, el objeto más representativo del crecimiento económico.

De un plumazo, el movimiento moderno terminó con todo un estilo de vida tradicional, donde las personas disponían de un espacio en el que convivir, para cambiarlo por las grandes urbanizaciones ubicadas en las afueras de la ciudad, cerca de las autopistas y aisladas absolutamente del calor de la ciudad.

Ciudades para las personas

“Hemos convertido nuestro entorno vital en algo mortal para la gente y hemos fracasado” afirma un experto en La escala humana donde algunos de los arquitectos más relevantes del momento y diseñadores urbanísticos apuestan por un cambio radical de modelo: las ciudades para las personas. 

En la actualidad, la mitad de la población mundial reside en las ciudades y se estima que para 2050 lo haga un 80%. ¿Cuál va a ser entonces la escala para medir la felicidad en una ciudad? Según los especialistas que aparecen en este documental dirigido por Andreas Dalsgaard, “la gente prefiere ciudades de baja altura, con zonas comerciales pequeñas y espacios en los que poder interactuar y relacionarse con los demás”.Enseguida se apercibieron de que el patrón de comportamiento de los residentes se transformaba a medida que el tráfico desaparecía del centro de las ciudades y se peatonalizaban. Rescatar y reinventar esos decadentes centros urbanos para convertirlos en núcleos vivos es el objetivo esencial de este nuevo movimiento urbanístico de fuerte tirón en Occidente.

El 50% de la población mundial vive en zonas urbanas y se calcula que en 2050 lo hará el 80%. La vida en una megaciudad puede ser atractiva pero también problemática. El urbanismo ha de encontrar soluciones a la escasez de petróleo, el cambio climático, el aislamiento social y los problemas de salud derivados de la vida en las ciudades. El arquitecto danés Jan Gehl plantea una aproximación humanista del urbanismo, defendiendo a ultranza ganar espacio público para ciclistas y peatones. Sus teorías se exponen en este documental, que cuenta, además, con las principales voces expertas de grandes ciudades como Nueva York, Pekín o Tokio, y con testimonios que dan fe de los resultados en ciudades pioneras como Copenhague.

FICHA TÉCNICA Duración: 76 minutos Dinamarca Título Original: The Human Scale Año:2012

jueves, 29 de mayo de 2014

Amor (16) 'In the mood for love', de Wong Kar-Wai




Para nuestra decimosexta entrada sobre el amor, sus infinitas caras, aristas y manifestaciones emocionales y artísticas traemos a nuestro blog una de las mejores películas de lo que llevamos de siglo, una de las más sutiles, elegantes, hipnóticas y emocionantes de amor y desamor que ha narrado el séptimo arte, una pequeña maravilla del gran director de cine hongkonnés Wong Kar-Wai. Una delicada obra maestra para disfrutar cada cierto tiempo, pues lo importante no es el argumento sino cómo la historia de estos dos amantes no-amantes se desarrolla y cómo es filmada, cómo cada secuencia, cada plano que la componen es una sensual pieza de orfebrería que nos revela cada vez algo nuevo sobre el cine, el amor y el deseo. Bienvenida a nuestro blog, 'In the mood for love'. VER ONLINE VK 



Deseando Amar (Dut Yeung Nin Wa) - Wong Kar-Wai (2000)

Sinopsis: Hong Kong, 1962. Chow, redactor jefe de un diario local, se muda con su mujer a un edificio habitado principalmente por gentes de Shanghai. Allí conoce a Li-zhen, una joven que acaba de instalarse en el mismo edificio con su esposo. Ella es secretaria de una empresa de exportación y su marido está continuamente de viaje de negocios. Como la mujer de Chow también está casi siempre fuera de casa, Li-zhen y Chow pasan cada vez más tiempo juntos y se hacen muy amigos. Un día, ambos descubrirán que sus respectivos cónyuges los están traicionando.


"Wong Kar-Wai se supera a sí mismo y entrega una de las películas más memorables de los últimos años. Un melodrama sencillo, cotidiano, pero narrado con un arrojo inusitado, con una perfección formal inimaginable en el cine contemporáneo. (...) Con mimbres livianos, la película se convierte, gracias a la pasión de su director, en una profunda reflexión, casi susurrada, sobre las relaciones personales, la amistad y el amor. Una maravilla." Miguel Ángel Palomo: Diario El País

Exquisita sensibilidad, cine sensitivo e inteligencia emocional

FilmAffinity 9 de Julio de 2007


Ni la propia cámara de Wong Kar-Wai se atreve a mirar a los ojos de nuestros protagonistas. Quizá por miedo a quebrar cada susurro, cada mirada furtiva que no encuentra respuesta, cada plano de exquisita tensión sexual y doloroso hálito de pasión que se escapa sin tan siquiera haber tenido ocasión de llegar. La composición de esta sublime obra maestra responde a una sensibilidad de poeta inusual en el mundo del cine actual. Su delicada y exquisita banda sonora envuelve unas imágenes que apenas rozan la pantalla, un hombre y una mujer que sin decirse más que cuatro palabras hacen que sintamos todo aquello que quieren decirse y ocultarse... sin que apenas abran la boca, sin que les veamos besarse una sóla vez, tratando de que nadie les descubra, sin saber que sólo los espectadores somos testigos de su dolor, de su yaga solitaria que cura macerando en el seno de su propio infortunio. 

Por eso Kar-Wai Wong oculta su objetivo entre cortinas, graba reflejos a través de cristales, muestra trazos de amantes sin su otra mitad; porque no quiere inmiscuirse en algo que tan sólo debieran compartir ellos dos, algo espinoso y de triste solución que se les escapa sin que puedan hacer nada por evitarlo, pues no se sienten dueños de ese destino caprichoso que les voltea la vida por completo. Pura poesía audiovisual, virtuosismo de dirección y escuela de interpretación. Los dos actores protagonistas rozan la perfección, pues su actuación nace de una química mutua sólo comparable a la simbiosis necesaria para dar con la idea y el tono exactos que el director tenía en mente. La cinta, a partir de un sencillo guión, se convierte en una experiencia más allá del cine, de arte sensorial estructurado en torno a la música y a las imágenes, cuya suma de sus preciosas partes dan lugar a algo tejido y entrelazado con la fibra de los sentimientos velados que emana dolorosamente a través de sus fotogramas. Kar-Wai se sabe en todo momento conocedor de ese punto exacto donde las emociones fluctúan entre la contención y la visceralidad, y nunca se digna a traspasar una frontera que sería de no retorno para ambos protagonistas. Por eso nunca muestra en pantalla ningún roce que nos invite a pensar en algo parecido al sexo, a la consumación de su amor, ni tan siquiera un beso... nos deja que pensemos lo que queramos de aquel furtivo encuentro, de aquellas horas interminables escribiendo, paseando a solas... pero nunca revela nada.


Quiere con ello guardar el secreto de un amor inesperado que ambos desearían no desear tan ardientemente, por el que jamás llegan a luchar de manera abierta, superados por un miedo que no está más allá de ellos mismos, pero al que no tienen el valor suficiente de hacer frente. Al final, cuando él intenta regresar, ya es demasiado tarde, y lo más triste es que intuimos que él ya lo sabía desde el principio. Porque desde un principio sabemos que al final, todo lo deseado más que vivido, quedará relegado a esa intimidad de un muro de piedra perdido entre las ruinas de Camboya, donde cualquier secreto o pasión hiriente pudieran descansar en el letargo momificado del olvido, a pesar de que el olvido abandonado sea un dulce y melancólico veneno que mine lentamente la vida de quien deseó amar pero nunca se atrevió a hacerlo.


miércoles, 28 de mayo de 2014

Energía (7) No hay mañana

Documental corto animado de libre distribución. En sus breves 35 minutos completa un muy buen diagnóstico sobre las contundentes anomalías de este momento histórico: El declive de los principales recursos que impulsan la economía con el Pico del Petróleo en primer plano, la imposibilidad de seguir sosteniendo un crecimiento infinito basados en un sistema financiero cada vez más cercano al colapso, y el crecimiento exponencial de la población, con demandas insatisfechas y malestar social en todos los rincones de un planeta finito.

Este trabajo publicado en 2012 llevó casi 7 años de desarrollo con algunas interrupciones. Fue dirigido por el animador profesional irlandés Dermot O'Connor, contando con el asesoramiento técnico de Richard Heinberg, Tod Brilliant, Albert Bartlett, David Pimentel, Jan Lundberg y Ran Prieur, entre otros.

lunes, 26 de mayo de 2014

Océanos (12) 'Deep Blue', de la BBC



Aclamado documental marino, realizado a lo largo de 3 años de rodaje, y 5 de proyecto, con un presupuesto de 15 millones de euros y en paralelo con la serie televisiva "Planeta Azul". Rodada en los siete mares y más de 200 lugares de la geografía del planeta, su principal responsable, Alastair Fothergill, es un experto documentalista y directivo de la BBC Natural History Unit. Es uno de los proyectos más singulares y completos que jamás se han emprendido en el campo del cine documental, introduce a los espectadores en el espectáculo de los mares y los lleva a un viaje que se extiende desde los más superficiales arrecifes de coral a las exiguas costas del Antártico y desde las vastas extensiones del mar abierto a los abismos más profundos del océano. La bella y espectacular banda musical de George Fenton está interpretada por la Orquesta Filarmónica de Berlín.

Justicias e Injusticias (8) La rebelión de las togas

Manifestaciones, encierros, asambleas, recogidas de firmas, votaciones, marchas, mareas contestarias... Miles de protestas han recorrido España en los últimos meses contra el recorte de libertades o leyes polémicas. Aún así el Gobierno ha seguido adelante y, para muchos, el último recurso que le queda a los ciudadanos son los jueces. Y algunos de ellos están contestando deteniendo privatizaciones miserables (como en Madrid), cuestionando recortes inhumanos... Estos jueces se han convertido en el último bastión contra las medidas del Gobierno. 'La Sexta Columna' lo analiza en el reportaje 'La rebelión de las togas'.

viernes, 23 de mayo de 2014

Escritor (14) Robert Crumb, de comics underground, sexo y obsesiones



Crumb es un documental de 1994 sobre el artista del cómic underground ilustrador y músico estadounidense Robert CrumbFue uno de los fundadores del cómic underground y es quizá la figura más destacada de dicho movimiento. Aunque es uno de los más conocidos autores de cómic, su carrera se ha desarrollado siempre al margen de la industria. Dirigido por Terry Zwigoff y producido por Lynn O'Donnell y David Lynch, el documental fue muy elogiado, recibiendo además el gran premio del jurado y el premio a la mejor fotografía en el Festival de Cine de Sundance. Fue lanzado en Estados Unidos el 28 de abril de 1995, habiéndose proyectado en festivales de cine el año previo.

Crumb comenzaría su carrera dibujando tarjetas de felicitación pero sería en 1967 cuando la reacción favorable que encontraron algunos dibujos suyos en diversos fanzines le hicieron decidirse a trasladarse a San Francisco en pleno auge de la psicodelia y el movimiento contracultural estadounidense. Allí editó el primer número de su fanzine Zap Comix, a comienzos de 1968. Dicha publicación se considera el acta de nacimiento del comic underground norteamericano. Utilizando el estilo de las tiras de prensa de comienzos del siglo XX, Crumb abordaba abiertamente en Zap Comix el sexo y la crítica política, lo cual resultó enormemente transgresivo en aquellos años, sobre todo teniendo en cuenta que el cómic en Estados Unidos había estado tradicionalmente orientado hacia el público juvenil. El éxito de su publicación atrajo a otros artistas interesados en la contracultura, y Crumb abrió las páginas de Zap Comix a otros talentosos autores independientes.

En las páginas de Zap Comix, del East Village Other, de Oz y de muchas otras publicaciones underground, Crumb creó en sus viñetas un estilo de mujer crumbiana muy peculiar y dominante, de poderosas piernas y anchas espaldas, así como personajes que se convirtieron en iconos de la contracultura, como Mr. Natural, el Gato Fritz, Flakey Foont, Shuman the Human o Angelfood McSpade, los cuales "sienten el asco de la gran ciudad, son los sujetos a reprimir o exterminar porque no participan del modo de vida norteamericano" y exhiben "la perturbadora idea de que hay que gozar de la vida y rechazar todas las imposiciones".

Este documental nos permite entrar en su vida y su universo creativo, en sus experiencias y relaciones con las mujeres, las obsesiones artísticas y eróticas que vertebran toda su obra, pero también nos presenta su entorno familiar (marcado por las educación represiva de sus padres y las enfermedades mentales que fueron desarrollando sus hermanos) particularmente a sus hermanos Maxon y Charles, su esposa y sus hijos, pues sus hermanas rehusaron a ser entrevistadas. Aunque Zwigoff tenía el consentimiento de los hermanos Crumb, algunos cuestionaron la capacidad de Charles, el hermano más trastornado y desubicado, para dar ese consentimiento.

Al principio Robert Crumb no quería hacer la película, pero finalmente se puso de acuerdo. Hubo un rumor, creado accidentalmente por el crítico Roger Ebert, que Terry Zwigoff hizo cooperar a Crumb amenazando con dispararse. Ebert lo esclareció en los comentarios de una posterior reedición de la película de Criterion Collection. Ebert dice que "podría ser verdad que la vida de Zwigoff fue salvada, porque sí hizo la película". Durante los nueve años que llevó hacer el documental, Zwigoff dijo que "recibía un promedio de 200 dólares al mes de ingresos y vivía con un dolor de espalda tan intenso que pasé tres años con un arma cargada en la almohada al lado de mi cama, tratando de tener el valor de matarme". Al final sería el hermano de Robert, Charles, el que acabaría con su vida un año después de filmarse el documental. 

jueves, 22 de mayo de 2014

Corrupción y Fraude (17) La gran mentira de Armstrong


"Miente con tal convicción que resulta aterrador. Y su irritante arrogancia está expuesta para que el público la contemple, se deje absorber y le dé vueltas en la fascinante 'The Armstrong Lie'. (...)" Claudia Puig: USA Today

"Un buen día, en mitad de la posproducción, estalló el escándalo (...) lo que no iba a ser más que una cinta perfectamente predecible se transformó en lo que es hoy: el puntual relato de un esfuerzo delicadamente inútil." Luis Martínez: Diario El Mundo


El realizador Alex Gibney consiguió el permiso para realizar un documental con motivo del regreso a la competición de Lance Armstrong en 2009, para ganar el que sería su octavo Tour de Francia. Allí se encontró compitiendo contra su propio compañero de equipo, Alberto Contador, la sombra del dopaje que negaba, y las declaraciones de antiguos compañeros que lo acusaban. Cuatro años después se destapaba todo.
 

lunes, 19 de mayo de 2014

Escritor (13) En los Reinos de lo Irreal: El misterio de Henry Darger


Documental sobre Henry Darger (Abril de 1892; abril de 1973) escritor e ilustrador estadounidense de carácter reclusivo y anacoreta que vivió toda su vida como un desconocido y en situación de pobreza en Chicago trabajando en empleos de poco fuste que apenas le daban para sobrevivir. Sin embargo durante décadas dedicó la mayoría de su tiempo libre a crear un universo propio que reflejaría en revistas, una autobiografía y su obra magna, un manuscrito épico y fantástico de 15.143 páginas con el bizarro título "La historia de las niñas Vivian, en los Reinos de lo Irreal, de la tormenta de la guerra glandeco-angelinia provocada por la rebelión de los niños esclavos" (The Story of the Vivian Girls, in What is Known as the Realms of the Unreal, of the Glandeco-Angelinian War Storm Caused by the Child Slave Rebellion)", ilustrada por varios cientos de acuarelas y dibujos, algunos de gran formato. 


Darger escribió y dibujó durante décadas y en absoluta soledad en su habitación una obra extraordinaria donde los niños, la guerra y las influencias religiosas eran fundamentales y que sólo fue descubierta cuando su casero y vecinos entraron en ella tras el ingreso de Darger en San Agustín, la institución católica donde había muerto su padre y donde semanas después también él moriría. Cuando acudieron a San Agustín a despedirse de él, le dijeron cuánto les había impresionado el mundo intramuros que había creado y la abrumadora obra artística en él guardada, Darger sólo pudo contestar "es demasiado tarde ahora".

Este premiado aunque poco conocido documental dirigido por Jessica Yu en 2004 usa entrevistas con los pocos amigos y vecinos de Darger y la narración de pasajes de su novela, junto con sus ilustraciones, para explorar las facetas tanto artística como psicológica del personaje. Fue un hombre ensimismado, con un gran talento -que ha sido apreciado por la cultura popular americana como unos de los ejemplos más sobresalientes de arte marginal- pero su difícil vida (marcada por la soledad, la pérdida y los problemas mentales) y sus deficiencias sociales hicieron que nunca pudiera ver ese talento reconocido. Y aún por reconocer, porque la propia desmesura de su obra hace que difícilmente podrá ser revisada en su totalidad. A él y a los genios desconocidos que desarrollan sus propias obsesiones siendo ignorados por la gran mayoría dedicamos esta entrada. 




Henry Darger y los reinos de lo irreal
La obra que comentamos esta semana, épica en dimensiones y contenido, no se escribió para ser leída. No se encuentra en las vitrinas de ninguna librería del mundo, dado que nunca fue ni será publicada, y no resulta descabellado suponer que, entre los pocos individuos que la habrán tenido entre las manos, ninguno la haya leído en su totalidad. Este mundo de ficción debía haber muerto junto con su artífice, que fue a su vez creador y protagonista, y en lugar de eso, acabó convirtiéndose en ejemplo de post-modernidad.

La inusual obra se titula “La historia de las muchachas Vivian, en lo que se conoce como los reinos de lo irreal, de la tormenta de la guerra glandeco-angelinia provocada por la rebelión de los niños esclavos (The Story of the Vivian Girls, in What is Known as the Realms of the Unreal, of the Glandeco-Angelinian War Storm Caused by the Child Slave Rebellion), y fue escrita por Henry Darger (1892-1973), solitario, profundamente creyente, y conserje de profesión (trabajaría en un hospital católico casi toda su vida). Compuso esta monumental obra de más de 15000 páginas a lo largo de 4 décadas, y a pesar de su grandiosa extensión, aseguran los que sí han tenido acceso a los volúmenes que están perfectamente organizadas en partes y subdivididas en múltiples capítulos de gran complejidad y detalle.

La historia de las jovencitas Vivian se ambienta en Abbieannia, reino católico situado en un planeta alrededor del cual orbita la tierra. En ese mundo, los niñosson sometidos a esclavitud y obligados a realizar trabajos forzados; mas, bajo la égida de las Vivian Girls y con la ayuda de unas criaturas llamadas blengins, se rebelarán contra sus opresores los glandelinios (adultos con toga y birrete que se dedican a la explotación y al maltrato infantil). La rebelión llevará a una cruenta guerra entre los dos bandos, un enfrentamiento que algo tiene de guerra santa, puesto que los infantes luchan en la esperanza de que venza el cristianismo. Y no sólo eso, sino que serán sometidos a terrible torturas, persecuciones, masacres y crudelísimos martirios que emulan aquellos de los santos paleocristianos: regueros de figuras evisceradas, crucifixiones y ahorcamientos pueblan las páginas de The Story of the Vivian Girls . Eso sí, sin medias tintas: en esta guerra los niños también luchan, disparan y cercenan.

Pero Darger no se limitó a describir este mundo mediante la palabra, sino que lo recreó en imágenes fantásticas. A través de collages y de dibujos a lápiz, carboncillo y acuarela sobre papel de estraza, inspirados en recortes extraídos de revistas, anuncios publicitarios e imágenes religiosas, Darger puso cara a las niñas Vivian, a los soldados de ambos bandos, a sus generales y oficiales, a los niños salvajemente torturados, dio forma a jardines, ríos y campos de batalla. En definitiva, trazó físicamente el mundo de Abbieannia.


El documental “The realms of the unreal”, dirigido por Jessica Yu en 2004, ofrece fragmentos de su obra escrita, de su producción pictórica, testimonios de sus vecinos, de su autobiografía (The History of my Life). Un hombre silencioso que revolvía en la basura en busca de material gráfico (revistas, periódicos, tebeos): “nadie sabía que hacía arte con eso”, declara una vecina, como si eso elevase su estatus ante el público y ante la ciudadanía. “En misa siempre se sentaba en la primera fila”, “Se sentaba en el último banco para no ser molestado por nadie”, “Se sentaba en el medio”, testimonian aquellos que lo veían ir a misa cada día.

Personalmente me resulta extraño escribir sobre un libro que no podré leer jamás, hurgar en la vida de Darger y sus criaturas, aunque la curiosidad siempre puede más que el escrúpulo, me temo. Sólo espero tener acceso algún día al volumen editado por Bonesteel que, aunque únicamente recoja fragmentos, porporciona acceso de primera mano al material original, y no a las elaboraciones póstumas de segunda, tercera y cuarta generación.

Dudo incluso sobre cómo referirme aella: es una obra, “una cosa hecha o producida por un agente”, como lo es un acueducto, una clepsidra, el motor de una batidora, los engranajes de un reloj, una alfombra persa; pero también es la biografía de Darger (no en vano se incluyó en la historia como el General Darger, defensor de la causa de los niños), un desvarío, una fantasía mastodóntica, un diario inventado, una reinterpretación del mundo. Y es también un algo del que desconozco el nombre, un invento venido del país de Cucaña, de Mu, de Lemuria, de la luna o del fondo del mar.

Muchos académicos tratan a Darger y su trabajo como la obra de un discapacitado psíquico (“mentally ill”), cuya producción se inscribiría en la llamada “outsider art”, también conocido como art brut o art naïve, dependiendo del analista en cuestión; maravilloso contrasentido este, por cierto, que siendo un outsider, la propia creación se pueda encasillar en una etiqueta que acomuna1. The Story of the Vivian Girls, in What is Known as the Realms of the Unreal, of the Glandeco-Angelinian War Storm Caused by the Child Slave Rebellion: uno de los pocos ejemplos en los que el título casi supera a la historia en extensión.

Algunas notas editoriales y bibliográficas

Bonesteel, Michael (ed.). Henry Darger: Art and Selected Writings. New York: Rizzoli, 2000.
MacGregor, John M. Henry Darger: In the Realms of the Unreal. New York: Delano Greenridge Editions, 2002.
Morrison, C. L. The Old Man in the Polka-Dotted Dress: Looking for Henry Darger. New York: Farrar Straus and Giroux, 2005.

domingo, 18 de mayo de 2014

Extinción (35) Los últimos manatíes

Un artículo leído en el blog SEO/Birdlife del ornitólogo y naturalista leonés José Álvarez Alonso nos lleva a conocer las amenazas que se ciernen sobre los últimos manatíes que sobreviven en la cuenca amazónica y cómo el exterminio de esta especie de pacíficos y enormes animales por parte de los cazadores ha supuesto la degradación del ecosistema en cuya conservación desempeñaban un papel fundamental.



El último manatí

José Álvarez Alonso 25 junio 2013

Con precisos golpes de su machete donJorge Pinchi labra un largo palo de ‘cumaceba’, la madera más dura de la selva amazónica. Es una hermosa tarde de febrero, a orillas del río Yanayacu, afluente del Amazonas, en Perú, y el sol acaricia la cara curtida y surcada de arrugas, y arranca reflejos multicolores en las tersas aguas donde se mece su canoa.

Me confiesa que efectivamente está preparando el artefacto para cazar una vacamarina que se ha aparecido en una quebrada vecina, luego de muchos años en que no se veía ninguna. “Tengo varios enfermos que me han pedido para curarlos con su cuero”, me dice. Lo convenzo de no seguir en su plan de eliminar a la última que queda, con el compromiso de conseguirle un pedazo de cuero de manatí para su “medicina” del centro de rescate del manatí que mantienen en Iquitos una ONG y el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana – IIAP, de alguno de los animales que mueren.

Jorge Pinchi labrando su lanzón para cazar manatíes © Pepe Álvarez

Don Jorge me explica cómo cuando era joven, hace 25 o 30 años, cazaba paiches en ese río. Me cuenta cómo usaba la trampa tradicional indígena, llamada ‘pari’, para cerrar el paso atrapar paiches (pirarucú). Sin embargo, caían también otros gigantes del Amazonas: zúngaros (peces gato), caimanes, vacamarinas (manatíes), charapas (tortugas gigantes) y ronsocos (capibaras, el roedor más grande del mundo). Don Jorge es un reconocido curandero en la zona, y a su casa acuden enfermos de comunidades distantes a curarse de diversos males.

Muerte en el lago

Aunque él no niega, deduzco que don Jorge fue probablemente el artífice de la muerte del último manatí del río Yanayacu en la cocha (lago) Purura, frente a la comunidad de San Juan de Yanayacu, donde un par de años antes pude observar los restos de la trampa y, en la orilla de al lado, los huesos del manatí que feneció en ella (ver foto). Con el último manatí se acabaron también los peces, a decir de la gente local: hoy la cocha está totalmente cubierta de huama (lechuga de agua) y otras plantas acuáticas, que cierran el paso de la luz solar y el oxígeno, y extraen los nutrientes, dejando estériles las aguas. “Cocha muerta”, la llama la gente ahora.

Este es un drama común en toda la selva baja, donde los fértiles lagos de las riberas del Amazonas y algunos tributarios más grandes, que a la llegada de los europeos hace casi 500 años albergaban una abundantísima fauna silvestre que servía de alimento a una densa población indígena, ahora aparecen cubiertos de vegetación flotante y vacíos de peces y de grandes herbívoros. Los manatíes, junto con otros animales, fueron cazados de forma inmisericorde para abastecer de carne a los barcos caucheros y a las pujantes ciudades amazónicas. La extirpación de la megafauna es un drama no muy aparente a la vista, pero que afecta la salud de millones de hectáreas de bosques inundables amazónicos, y provoca pobreza y desnutrición crónica entre la población indígena.


Río Yanayacu, repleto de vegetación flotante © Pepe Álvarez

Más tarde, en asamblea con toda la comunidad de San Juan de Yanayacu, le explico adon Jorge y a los demás moradores que el manatí es un animal muy beneficioso para el ecosistema y para ellos, porque se come hasta 40 kg diarios de huama y otras plantas acuáticas, y ayuda a librar las cochas y quebradas, y a fertilizar sus aguas para que los peces y otros organismos puedan alimentarse. Los habitantes más antiguos de la comunidad confirman que en el pasado el río Yanayacu no se cerraba de vegetación, como ahora, y tenía muchos más peces, y deducen que era porque había bastantes manatíes que lo mantenían limpio. Hoy esos prados flotantes dificultan enormemente el acceso de los botes al pueblo y a los albergues turísticos de la zona.

Trampas letales

La trampa tradicional para cazar paiches en la selva, llamada ‘tapaje’ o ‘pari’, funciona de la forma siguiente: en un lugar donde la cocha o el brazo de río se hacen más estrechos, se instala una barrera de palos duros con una sola abertura estrecha, de modo que los animales, para poder movilizarse de un lugar a otro, tienen que forzar su paso por la abertura, encima de la cual colocan la lanza de madera dura, muy pesada, provista en algunos casos con una punta de acero. Cuando el animal intenta pasar, suelta un disparador que hace caer la lanza sobre el pobre animal.


Trampa del manatí en un brazo de la cocha Purura, donde murió el último manatí © Pepe Álvarez

El uso de redes para la pesca del paiche ha dejado en desuso los ‘tapajes’, pero ya tarde, cuando ya estos animales son muy escasos y han sido extirpados de la mayor parte de las cuencas amazónicas. El manatí amazónico o ‘vacamarina’ (Trichechus inunguis), con casi 400 kg y hasta 2,8 m de largo, es el más grande de los mamíferos amazónicos. Pertenece a la familia de los Sirénidos (aquellos que han dado origen al mito de las sirenas) y vive en los lagos y caños de los ríos amazónicos, alimentándose de la abundante vegetación acuática. Esta característica lo convierte en el jardinero de los lagos amazónicos, pues ayuda a controlar la excesiva proliferación de plantas acuáticas y a mantener productivos los lagos amazónicos.

La lentitud de sus movimientos, su extrema mansedumbre, y la necesidad que tiene como mamífero de salir a respirar a la superficie cada 30 o 40 minutos, han convertido al manatí en una presa fácil para los cazadores. El manatí, muy abundante en el pasado, ha sido perseguido inexorablemente en tiempos históricos para abastecimiento de campamentos caucheros, de ciudades y barcos. Esto, unido a la baja tasa reproductiva del manatí (las hembras se reproducen por primera vez a los cuatro años, y subsiguientemente sólo cada tres o cuatro años) la han llevado al borde de la extinción. Hoy es especie protegida por la ley en todos los países amazónicos, pero los cazadores furtivos continúan cazando vacamarinas ocasionalmente.


Manatí amazónico © Doug Perrine

La población original de manatíes amazónicos, de acuerdo con los relatos de los primeros exploradores, probablemente se ha reducido en más del 99 %. La ONG ACOBIA, con apoyo del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana y otras organizaciones, opera un centro de rescate del manatí en Iquitos, donde recupera crías mantenidas en cautividad para reintroducirlas a su ambiente natural. Ya han sido liberados ocho ejemplares en la Reserva Nacional Pacaya-Samiria, con gran éxito. La recuperación de las poblaciones originales será una tarea de décadas, pero no queda otra opción, si queremos recuperar la salud de los lagos y ríos amazónicos.




José Álvarez, ornitólogo leonés afincado en la Amazonía peruana desde 1983, ha descubierto para la ciencia seis especies de aves. En esta crónica nos explica la importancia de la vacamarina, el manatí amazónico, en los bosques tropicales, a través de los testimonios de las comunidades indígenas, con las que tanto ha trabajado para salvaguardar su cultura y su entorno.

viernes, 16 de mayo de 2014

Asesinato (10) El asesinato de Isabel Carrasco

Ayer murió en la unidad de quemados la mujer que se quemó a lo bonzo el 18 de Febrero en su sucursal bancaria al grito de "me lo habéis quitado todo." Esto debería contextualizar el debate sobre el asesinato de la presidenta de la Diputación de León y del PP de la provincia de León. El relativismo afecta a todo y también la muerte y el homicidio. Nos afectan o no más unas muertes que otras dependiendo quién muera, dónde muera y cómo lo haga, de dónde se sitúen en nuestra mente y nuestro corazón los fallecidos o cómo influían en nuestras vidas, de cómo afectan o no nuestra empatía los numerosos muertos que acontecen ante nuestros ojos o nuestras pantallas todos los días. Y nuestras reacciones fluctúan en un espectro de emociones que van de la desolación profunda, la alegría indisimulada o la indignación apostada de a quienes se la sopla el muerto pero hacen apología de su muerte por propio interés personal. Esta señora del PP a la que ha asesinado otra señora del PP se manejaba en su vida en unos parámetros morales y políticos opuestos a los míos y por supuesto que me llega su muerte de forma distinta a la de esa desesperada y desdichada persona que ha muerto hoy tras más de tres meses de terrible agonía física y mental (y el sufrimiento anterior a su intento de suicidio) o los últimos muertos intentando llegar a las aguas o las fronteras de este desquiciado país que es la España contemporánea. Todos homicidios, provocados por unas personas sobre otras. Así que para resumir mis sentimientos recordaré lo que dijo el siempre lamentable Salvador Sostres, que no quiso serlo menos cuando, tras el terremoto de Haití, dijo aquello de “estas cosas pasan y equilibran el planeta”. Por primera y última vez me adhiero a siete de sus palabras.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Ballenas (8) El reino del rorcual azul


Nadie había conseguido identificar a los rorcuales azules de California hasta que un grupo de eminentes científicos procedentes de todo el mundo se embarcó en esta revolucionaria misión. Los investigadores analizan las pautas de conducta de estos curiosos cetáceos, cómo las afecta el denso tráfico marítimo (que daña y mata a muchas de ellas) y buscan sus áreas de cría en el área Domo de Costa Rica, donde lograrán las primeras imágenes de una cría de ballena azul recién nacida. Larga vida a este colosal y maravilloso animal, pieza vital en el alma de nuestro planeta azul y del viejo Juez Roy Bean.


Corrupción y Fraude (16) La clase de los tramposos

El que esté libre de pecado que tire la primera chuleta. 

La clase de los tramposos / Faking the grade


Sistemas educativos de todo el mundo denuncian un fraude académico en auge. Según un estudio canadiense, el 75% de los estudiantes ha copiado alguna vez. Los expertos responsabilizan a la sociedad que prima el éxito a cualquier precio. En este documental, estudiantes, padres y profesores comparten su experiencia.


Dirección: Andy Blicq Producción: MMP (Canadá) 2012


Los datos lo dicen todo. En Canadá, un estudio realizado a 15.000 estudiantes constata que casi un 75% de los alumnos han copiado alguna vez en el instituto o en la universidad. El fraude académico es un mal endémico que se extiende como la pólvora por los más cualificados sistemas educativos de todo el mundo.

Un problema social

La preocupación de los expertos que investigan este fenómeno en creciente auge implica a la sociedad de la que los jóvenes se nutre. Si un elevado porcentaje de estudiantes hacen trampas en la escuela, las seguirán haciendo en otros ámbitos de su vida, insisten. “Si copian, es en gran medida culpa nuestra, ¿dónde aprenden sus valores si no?”, afirma categórico en La clase de los tramposos un especialista en educación.

Detectores de móviles. Medidas para prevenir el fraude a través de recursos tecnológicos

En este documental estudiantes, padres y profesores hablan de sus experiencias sobre el fraude académico y los expertos sobre el comportamiento deshonesto que se esconde detrás de él.

¿Todo vale con tal de ser el mejor?

La fuerte competitividad presiona a una sociedad que prioriza el éxito y la fortuna al aprendizaje y al conocimiento. Todo vale con tal de ser el mejor. En La clase de los tramposos se detallan los métodos de fraude académico más empleados para burlar al profesor y sacar las mejores notas que expidan el pasaporte al éxito.

Mirando al futuro

Sobornos, suplantación, plagio o las cientos de técnicas a un click de internet... Todo vale cuando de conseguir metas se trata. Estrategias que, en muchos de los casos, cuentan con el beneplácito de unos padres obsesionados por ver triunfar a sus hijos. Ante ese deseo, los expertos aseguran que los hijos no dejarán de copiar hasta que los adultos den ejemplo.

¿Realmente estamos dispuestos a priorizar a los farsantes de brillantes expedientes académicos y formar parte de una sociedad de embaucadores? “Nadie quiere vivir en un país donde todo el mundo hace trampas”. Es la reflexión última del documental.

viernes, 9 de mayo de 2014

Océanos (11) Vezo, vivir con el mar

Vivir con el mar

Una niña de nueve años cuenta cómo su poblado en Madagascar logró revertir la explotación abusiva del océano.
Su historia, titulada 'Vezo', se ha convertido en corto para un concurso del festival de Sundance


Vezo quiere decir vivir con el mar. Es lo que han hecho durante toda su historia en muchos poblados de Madagascar, donde el océano es fuente de vida. Saber explotarlo con sabiduría es parte de su herencia. Pero hace alrededor de una década, el crecimiento de la población y el cambio de técnicas acabó con buena parte del pescado que consumían poniendo en peligro su única fuente de proteína.

El cineasta Tod Lending, estadounidense curtido en contar historias sobre los afroamericanos de su país, quería narrar esta historia de una forma simple, casi infantil. Para ello, recurrió a una niña de nueve años. Se quedó con lo que ella misma le transmitió, lo convirtió en un guión, la grabó contándola de nuevo y la mezcló con otras imágenes y animaciones. El resultado es Vezo, un corto documental que narra en solo cinco minutos de metraje cómo un poblado consiguió revertir esta situación que amenazaba su supervivencia.

Es uno de los cinco cortos que sirven como muestra para el concurso del Sundace Institute en colaboración con la Bill & Melinda Gates Foundation, que pretende “explorar historias optimistas sobre individuos y comunidades que están superando el hambre y la pobreza, combatiendo las enfermedades o mejorando los sistemas de salud”.

Lending explica por teléfono desde Chicago que narrrar una historia que hable sobre pobreza con un tono optimista, proponiendo soluciones y no solo problemas, es la forma en la que él concibe su oficio. “Si solo ves lo más oscuro, te alejas y es más difícil que tengas interés en cambiarlo”, asegura este autor de documentales para cadenas norteamericanas como ABC, CBS, NBC, PBS y HBO.

Esta cinta, junto a otras cuatro, intentan ser un modelo y un estímulo para que realizadores de todo el mundo participen en el concurso, dotado con cinco premios de 10.000 dólares y el estreno del corto en la edición de Festival de Cine de Sundance de 2015.

martes, 6 de mayo de 2014

Periodista (28) Gervasio Sánchez, la memoria de las víctimas



El pasado 24 de abril pudimos asistir al preestreno de este documental del programa Imprescindibles en la Cineteca de Matadero que contó con la presencia del propio periodista, así como de Carmelo Gómez (con el que preparó el rodaje de Territorio Comanche) y los realizadores del programa. Estaba Gervasio (que tiene hasta etiqueta en nuestro blog) contento, con la sonrisa en la boca, feliz de ver tanta gente y supongo que porque aún le dura la alegría de la liberación de los dos periodistas españoles a cuyas familias representaba. Fue un placer poder saludarle y escucharle hablar de algunas de las historias que han compuesto su trabajo periodístico y cómo su implicación emocional con la gente que ha ido encontrando ha marcado su propia vida. Gervasio Sánchez, grande de España. 


El fotógrafo Gervasio Sánchez, testigo de la guerra

No se cansa de repetir: "La gran tragedia de la humanidad es la guerra" Los protagonistas de sus fotografías son las víctimas de los conflictos bélicos Uno de los fotoperiodistas más inconformistas y contestatarios del periodismo 

Escoger una historia entre todos los relatos humanos de Gervasio era para nosotros una tarea difícil. Escoger una historia que nos permitiera contar la suya, solo podía hacerse de una manera, que fuera de su elección. Gervasio siempre piensa en Bosnia y en Adis Smajic. El documental de Imprescindibles sobre el fotoperiodista Gervasio Sánchez viaja a Sarajevo para seguir documentando con él los pasos en la vida de Adis Smajic, herido por una mina anti persona cuando solo tenía trece años. Ahora tiene treinta y dos y la vida le sorprende con un gran cambio, por ese motivo Gervasio quiere estar a su lado. 

Aprender de los maestros

Curtido en las guerras latinoamericanas de los años ochenta, tuvo la suerte de coincidir, sobre el terreno, con los grandes tótems del periodismo. De ellos aprendió qué contar y cómo mirar.Convivir durante tres años con la población civil del cerco de Sarajevo en la cobertura de los Balcanes, le cambia la forma de abordar el periodismo, decide contar historias, elaborar un trabajo fotográfico documental, pausado, reflexivo, que le permita volver a los lugares destruidos por la guerra para mostrar al mundo cuales son las consecuencias de un conflicto. De ahí surge uno de sus trabajos fotoperiodísticos más emblemáticos: “Vidas Minadas”, que documenta la devastación que producen las minas antipersona sobre la población civil, sobre todo en niños. 

Lo hace en diez países del mundo, durante casi veinte años.


Incansable al desaliento 

Hemos acompañado a Gervasio por diferentes lugares geográficos sorprendidos de su frenética actividad, trabaja casi las 24 horas del día, es incansable al desaliento. En Zaragoza hemos podido compartir su entorno familiar con su mujer Choco y su hijo Diego. Las voces de los periodistas del Heraldo de Aragón nos cuentan sus inicios en el periodismo. Hemos compartido un taller de fotoperiodismo en Burgos para entender cómo traslada a las nuevas generaciones el sentido de la profesión. 

“Si tú no estás dispuesto a sentir el dolor de las victimas en tu interior, no vas a poder trasmitir con decencia ¡Decencia! es un concepto que articula todo nuestro trabajo" Esta frase que parece sacada de un manual de estilo, es la que repite Gervasio a cualquier alumno de sus múltiples cursos, para que no se olviden que antes que periodistas, son personas. 

En Barcelona la fotoperiodista Sandra Balsells, comisaria de sus últimas exposiciones y Leopoldo Blume, su editor, nos acercan al Gervasio incansable sobre el terreno, que tiene las cosas muy claras, que sabe el camino a seguir. En Madrid, Chema Caballero y el actor Carmelo Gómez, los periodistas Ramón Lobo, Alfonso Armada, Mónica Bernabé e Iñaki Gabilondo nos descubren el lado más personal del profesional.

Mónica Bernabé nos cuenta su impresión sobre nuestro protagonista: “La primera imagen de Gervasio es así como loco, es muy nervioso, iba corriendo ¿este es Gervasio, el dios del periodismo?” Y el periodista Alfonso Armada añade: “Gervasio es muy tenaz y muy osado, a veces me ha dado miedo porque se enfrenta con tanta pasión a las cosas, que esa dosis si no la mides bien…”

Los protagonistas de las fotografías de Gervasio son las víctimas de los conflictos bélicos, las mismas que intenta rescatar del infierno vivido. Nos recuerda que la memoria es necesaria para perdonar lo que no se puede olvidar.

Los niños soldado 

Sierra Leona fue un gran reto periodístico para Gervasio. Cómo analizar el conflicto, cómo entender las atrocidades que estaban cometiendo los niños soldados, cómo decir a la sociedad y al mundo que no eran verdugos sino víctimas, raptados de sus familias y adiestrados para matar. Chema Caballero dirigió durante años el programa de rehabilitación de niños soldados en Sierra Leona, le abrió las puertas a Gervasio para que pudiera contar sus historias. Sus fotografías muestran a niños sosteniendo un arma casi más grande que ellos pero, si somos capaces de entender el infierno por el que han pasado, es por su mirada… 

“Yo siempre he tenido mucho miedo a los periodistas que llegaban al centro de menores soldados, porque es gente que venía buscando la carnaza, cuántas veces te han violado, cuántos niños has matado… Y Gervasio eso nunca lo hacía, él iba contando historias”, nos dice Chema Caballero.

La experiencia del dolor 

El actor Carmelo Gómez comparte con nosotros la amistad que surgió a raíz del rodaje de la película “Territorio Comanche” en Sarajevo, meses después de finalizar la guerra de Bosnia y lo mucho que le impresionó su actitud personal ante las víctimas: “Yo creo que la grandeza de este fotógrafo llamado Gervasio es que en sus fotos hay la emoción de la experiencia vital sobre la guerra y sobre el conocimiento del dolor”

Este documental deja espacio al verbo de Gervasio que no se cansa de repetir que la gran tragedia de la humanidad es la guerra. En la actualidad su trabajo lo desarrolla entre Afganistán, Irak, Bosnia y Colombia. Es el portavoz de las familias de los dos periodistas secuestrados en Siria, no solo por la relación de amistad que les une, sino también porque sabe que el secuestro es la mejor arma del silencio informativo.