sábado, 10 de febrero de 2018

Cambio Climático (9) La verdad sigue siendo incómoda: la amenaza climática revisitada por Al Gore

En la década de los noventa sucedieron tres hechos fundamentales para la geopolítica mundial. Sucedieron muchos, claro, pero para mí estos tres son los más decisivos porque influyeron sobre el destino de las tres grandes hegemones mundiales. El primero, la caída de la Unión Soviética a finales de 1991, tras el carpetazo final de dieron Boris Yelstsin y Mikhail Gorbachev. El segundo ocurrió cuando el a la sazón presidente chino Deng Xiao Ping en el contexto de su 'viaje al sur' en la primavera de 1992 proclamó aquellas famosas palabras 

"enriquecerse es glorioso

con las que su país dejaba atrás la economía planificada comunista y abrazaba de facto la economía de mercado. Ello convertiría a su país en la 'fábrica del mundo' en los siguientes 25 años, sentando las bases de su actual éxito económico. Y también sus perniciosos efectos colaterales.

El tercero ocurría al final de la década, en las elecciones estadounidenses del año 2000, en aquel tongo encubierto con las tristemente papeletas butterfly de Florida y los oscuros manejos del gobernador de Florida Jeb Bush para la elección de su hermano, George W. Bush contra el vicepresidente de Bill Clinton, Al Gore. 

Estas elecciones impidieron que tomara el poder del país más poderoso del mundo el primer presidente con una conciencia clara del cambio climático y un vasto conocimiento de las terribles consecuencias que ya se estaban mostrando por todo el mundo. En cambio lo hizo un neocon miserable que metió a su país en dos guerras brutales e injustas (al menos la de Irak) que costarían centenares de miles de víctimas y un coste económico de billones de dólares.

Lo que hubiera podido conseguir esa ucrónica Administración Gore nunca lo sabremos, pero podemos imaginar un vuelco de su país en las energías renovables que hubiera podido arrastrar al resto del mundo. Si hubiera sucedido el 11S desde luego la respuesta hubiera sido distinta y no se hubiera llevado a cabo la desastrosa invasión de Irak que comenzó a incendiar Oriente Medio. Pero bueno, todo esto es otra historia. 

A cambio, Al Gore se volcó en la divulgación del pensamiento ecologista y la lucha contra el global warming, lo que se plasmaría en el documental 'An Incovenient Truth' (Una verdad incómoda) dirigido por Davis Guggenheim en 2006 y que conseguiría el Oscar al Mejor Documental de aquel año. Aquí lo tienen y después, por si no tienen tiempo para verlo entero, una charla TED suya de aquel año. 




Algo más de una década después de que aquel documental llevara el cambio climático al corazón de la cultura popular, con Trump retirando a Estados Unidos del Acuerdo por el Clima, Al Gore volvía a la palestra internacional para presentar 'Un inconvenient sequel: Truth to power' (Una secuela incómoda: la verdad al poder) dirigido en 2017 por Bonni Cohen y Jon Shenk.

En él comprobamos que los cambios climáticos que anunciaba en 2006 no sólo se han confirmado sino que se han visto superados por la realidad. Pero Gore continúa su incansable lucha, viajando por todo el mundo, mostrando los terribles consecuencias planetarias de los gases de efecto invernadero, atrayendo para la causa a otras personas, influyendo en los foros por la causa medioambiental y en la agenda político-climática internacional, poniendo todo de su parte para que no lleguemos a ese punto de retorno en el que ya dé igual lo qué hagamos para evitar la catástrofe.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Invierno (9) Otros inviernos peores 3 Lo que de verdad importa



Hace unos días saltaba  a las redes una noticia pequeña, ocurrida en un lejano lugar de Turquía, una de esas catástrofes íntimas que suceden cada día de forma anónima por todo el mundo. Ali Dede Kedisin, de 83 años, vivía junto a su gatita Sarikiz (chica rubia) y algunas gallinas en un barrio humilde de la ciudad turca de Mudurnu, hasta que lo perdió todo al incendiarse su casa el pasado 24 de enero, cuando trataba de prender una estufa de queroseno para calentar su humilde vivienda y así resistir las gélidas temperaturas que experimenta Turquía este invierno.



La estufa explotó y su casa, toda de madera, ardió completamente, pero lo que sí tenía claro Ali Dede es que tenía que salvar al pequeño ser que acompañaba su soledad, que compartía su frío y su miseria. Por eso no tuvo dudas para volver a entrar en su casa en llamas para rescatarla, aunque no pudo hacer lo mismo con sus gallinas, pues sólo una se salvó. Tras lograrlo, los dos personajes de nuestra historia se retiraron, ateridos por la lluvia y el miedo, conmocionados, llorando por el hogar perdido y el shock sufrido, pero dando gracias de al menos estar vivos. Y juntos.

Afortunadamente esta vez la televisión había llegado a tiempo para retransmitir su dolor junto a su animal y por esas cosas de Internet el video se viralizó, siendo visualizado por miles de personas, que se conmovieron con su tragedia y empatizaron con aquellos dos desdichados seres a los que nunca habrían conocido si no hubiera sido por su desgracia. Su fugaz celebridad ha propiciado que el gobernador de la provincia le haya prometido ayuda para adquirir una nueva vivienda y una ola de solidaridad en las redes está reuniendo dinero en GoFoundMe para que ambos puedan comenzar su vida de nuevo. 



Larga vida al señor Ali Dede Kedisin y a Sarikiz. Salva un animal, te salvarás a ti mismo y salvarás al mundo.